Iberdrola salva al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y niega presiones para invertir en la salida a bolsa de Bankia. El director financiero de Iberdrola, José Saiz Armada, ha asegurado que la energética no recibió ninguna petición expresa por parte del Gobierno para respaldar la salida a Bolsa de Bankia en 2011 y ha señalado que el único motivo de la compañía para invertir en la entidad financiera fue "la obtención de rentabilidad".

"No me consta que llamase nadie, no me consta que hubiera llamadas", señaló Sáez Armada en su declaración como testigo en el juicio por la reclamación de la eléctrica por la salida a Bolsa de Bankia en el juzgado de Primera Instancia número 89 de Madrid. La eléctrica reclama a Bankia 12,4 millones de euros por las pérdidas sufridas con la operación, después de invertir cerca de 70 millones.

El directivo subrayó que en el momento de la Oferta Pública de Suscripción (OPS) de acciones de la entidad en 2011 todo el mundo era consciente de que era "una gran operación de mercado que concentraba mucho interés", informa Europa Press. No obstante, insistió en que el único objetivo para decantarse por invertir en Bankia fue "la rentabilidad" de la operación. "Iberdrola invierte en base a la rentabilidad de la operación. El objetivo es dividendos y beneficio en el interés de la inversión", añadió al respecto.

Por otra parte, Saiz Armada, que reconoció que fue el responsable de proponer la inversión en Bankia a la compañía, subrayó que ésta no fue la primera vez que Iberdrola hacía "una inversión de este tipo", ya que ha acudido a otras operaciones públicas, como ampliaciones de capital de Gamesa o la compra de acciones de Telefónica, Repsol o EDP.

Ninguna información adicional

El director financiero de Iberdrola subrayó que para elaborar el dossier de inversión de la compañía en Bankia se utilizó "fundamentalmente la información del folleto y alguna información de los banco colocadores", pero en ningún caso información adicional.

"No dispusimos de ninguna información adicional, es que la información tiene que ser pública", añadió al respecto, destacando que en las reuniones que se mantuvieron con los bancos colocadores (JP Morgan y Merril Lynch) no se contó con ningún tipo de información que no existiera en el mercado.

"Tienen la información fundamentalmente que viene en el folleto. Parten de información pública. Si tuviesen otra información distinta no sería legal", rubricó Saiz Armada respecto a estas reuniones con los bancos colocadores de la salida a Bolsa de Bankia.

El directivo de la energética, que reconoció que en el dossier de inversión de la compañía se contemplaba la posibilidad de intervención en BFA -matriz de Bankia-, valoró que si se propuso la inversión en Bankia era porque se esperaba "ganar dinero".

"Se hizo un análisis de riesgo, pero se invirtió porque salía barata, por debajo de los precios. Bankia salía a un precio valor contable que era la mitad de sus otros grandes competidores e iba a multiplicar por cinco los beneficios en cinco años, con un crecimiento medio de los resultados de más del 30%. En el peor de los casos, nos parecía que pudiera ser razonable. Esperábamos que la acción fuera muy bien, la verdad", dijo.

Contabilidad

Además, afirmó que se valió "al 100%" de los datos existentes sobre la contabilidad de Bankia para tomar la decisión, ya que las cuentas estaban auditadas y contaban con la supervisión del Banco de España. "No se puede tomar una decisión si esa contabilidad no es correcta. Si la contabilidad hubiera sido la que luego apareció, para empezar la operación no se hubiera producido", destacó.

Asimismo, Saiz Armada descartó que la financiación de la compañía vinculada a Bankia -alrededor de unos 300 millones de euros en préstamos y créditos- tuviera la mínima influencia a la hora de decidir realizar la inversión.

Sobre la decisión de Iberdrola de enajenar semanas después gran parte de la acciones de Bankia adquiridas, Saiz Armada indicó que fue una decisión basada en la gestión del riesgo por el equipo de la compañía debido a que las acciones de la entidad no iban bien.

"Nosotros esperábamos que la operación iba a ir bien, pero resultó que no, y teníamos el riesgo de que si las acciones se desplomaban íbamos a perder más. Tenemos que gestionar el riesgo ese a partir de la decisión tomada", dijo.