“No es el momento de anunciar nada”, “no sé lo que haré” o “lo estoy pensando”. La falta de una respuesta clara por parte de Pedro Sánchez ha descorazonado a sus fieles, que estudian plantear otro candidato alternativo si, finalmente, el ex secretario general no da la batalla. Entre los sanchistas se ha instalado la sensación de que el ex líder quiere tirar la toalla, dada su negativa a tener el “gesto” que todos le reclaman para seguir batallando frente a la Gestora.

Los sanchistas le reclaman un “gesto” para seguir adelante frente a la Gestora

A la hora de establecer la responsabilidad de esa renuncia existen dos tesis. Los acérrimos del ex secretario general aseguran que se siente “traicionado” por su núcleo de confianza, especialmente por Antonio Hernando y César Luena. Su ex secretario de Organización ya planteó abiertamente que Sánchez no debía ser el candidato del sector crítico durante un almuerzo celebrado por varios de sus dirigentes la semana pasada en Madrid. El que fuera número 2 de Sánchez defendió que su candidatura “representaba la división” del partido, por lo que había que buscar otra alternativa que facilitara la unidad. Según el entorno de Sánchez, esa “traición” le lleva ahora a plantearse la retirada de la carrera por la Secretaría General del PSOE.

Lleva un mes metido en su casa. No llama a nadie”, lamentan algunos críticos

Por el contrario, muchos sanchistas defienden que el ex diputado madrileño les ha dado la espalda. La falta de comunicación y trabajo en la organización de su candidatura les hace pensar que no tiene previsto seguir adelante, por lo que buscan otra alternativa. “Lleva un mes metido en su casa. No llama a nadie, no habla con nadie”, lamentan los críticos que sólo ven en ese almuerzo una justificación para la actitud apática del líder.

“Pedro quiere unanimidad en los críticos”

Mientras tanto, Sánchez sigue con su periplo internacional, y el pasado fin de semana participó en la conferencia anual de la fundación alemana Institute for Cultural Diplomacy en Berlín. El ex secretario general regresó a España horas antes del atentado provocado con un camión en un mercadillo navideño en pleno centro de la ciudad.

“Pedro quiere unidad entre los críticos y que todos le pidamos que se presente. Pero él no está haciendo nada”, explican fuentes sanchistas, que consideran que el ex secretario general debe dar la batalla “sólo si se presenta Susana Díaz”. En el caso de que hubiera otro candidato de consenso, no ven viable su candidatura.

En este sentido, los críticos siguen percibiendo la fuerza del movimiento de base contra la Gestora, que se canaliza a través de más de 30 plataformas constituidas por toda España. Para coordinarlas, el sector quiere formalizar una propuesta homogénea en el Comité Federal del 14 de enero, en el que la Gestora planteará el calendario de las primarias. Con el objetivo de acudir con una fecha alternativa al mes de junio para el Congreso federal, los críticos reivindican “un gesto” de Sánchez. “Es el momento de planteárselo en serio. Hay tiempo, pero la gente está cansada y Pedro no puede seguir perdido”, asegura uno de los dirigentes sanchistas.

Varios de ellos se reunieron el martes de la semana pasada en Madrid en un almuerzo informal. Acudieron la secretaria general de Navarra, María Chivite; el de Murcia, Rafael González Tovar; el de La Rioja, César Luena; la presidenta de la Gestora de Galicia, Pilar Cancela; el secretario de Organización de Madrid, Enrique Rico, y la diputada asturiana Adriana Lastra, entre otros, según informó El País.

En el encuentro faltaron destacados apoyos orgánicos de Sánchez como las plataformas andaluzas y la provincia valenciana, y no se produjo unanimidad. Los representantes de Madrid, Asturias y Galicia siguieron defendiendo a Sánchez como candidato, dado el capital político que atesora ante las bases por defender el no a Rajoy y las consultas a la militancia.