Política

Un recluso le rompe la nariz a un funcionario con el palo de una fregona en Málaga

logo
Un recluso le rompe la nariz a un funcionario con el palo de una fregona en Málaga

Patio central del centro penitenciario de Alhaurín de la Torre, en Málaga. ACAIP

Resumen:

La agresión ha tenido lugar en torno a las 9.30 horas en el módulo de aislamiento de la prisión de Alhaurín de la Torre (Málaga), cuando el funcionario instó al recluso a devolver la fregona tras limpiar éste su espacio.

El recluso, internado en el módulo de aislamiento, acumula 15 expedientes disciplinarios por amenazas y agresiones a los funcionarios.

“La situación se está volviendo insostenible por la carencia de recursos humanos y por el alto número de internos que presentan patología dual”, denuncian desde el sindicato Acaip.

Se trata al menos de la quinta agresión que sufre un funcionario de prisiones en menos de un mes.

 

Un interno del centro penitenciario de Alhaurín de la Torre ha fracturado este miércoles con el palo de la fregona la nariz a un funcionario, que ha tenido que ser trasladado a un hospital para recibir atención tras una primera valoración por parte de los servicios médicos de la prisión malagueña.

Fuentes penitenciarias han informado a Elindependiente.com de que la agresión ha tenido lugar en torno a las 9.30 horas en el módulo de aislamiento, cuando el funcionario instó al recluso -un preventivo de 28 años de edad y cuya identidad se corresponde con las iniciales J.S.R.- a devolver la fregona tras limpiar éste su espacio. Las fuentes dijeron que el interno acumula 15 expedientes disciplinarios por agresiones y amenazas.

La Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip) ha destacado que “la rápida actuación de los funcionarios de servicio” ha impedido que “los daños fueran mayores”, al tiempo que ha alertado de que las agresiones a los trabajadores se han convertido en el “día a día” de las cárceles españolas.

Los funcionarios dan la voz de alarma: las agresiones se han convertido en el “día a día”

“La situación se está volviendo insostenible por la carencia de recursos humanos y por el alto número de internos que presentan patología dual”, ha denunciado Nacho Gutiérrez, portavoz nacional de Acaip. Éste ha considerado “urgente” la “implementación” de un protocolo de agresiones a los trabajadores de la Administración General del Estado de manera urgente, después de que el colectivo que trabaja en prisiones fuera excluido “sin ningún motivo”.

Durante su comparecencia ante la comisión de Interior del Congreso de los Diputados, el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, anunció la pasada semana que entre sus objetivos se encuentra la introducción de medidas destinadas a “incrementar la protección de los funcionarios frente a eventuales agresiones por parte de internos” y un nuevo reglamento penitenciario que venga a resolver las necesidades actuales, dado que el que se encuentra en vigor se aprobó hace más de 35 años.

Horas después del último incidente, Zoido ha telefoneado al funcionario agredido para interesarse por su estado y al otro empleado público que medió y ha mostrado públicamente su solidaridad a través de un tuit en el que ha considerado “fundamental” el trabajo que realiza este colectivo. Desde Acaip han saludado el “apoyo” recibido por el actual ministro y han dicho que estas nuevas formas contrastan con las del secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Yuste, que “nunca las ha tenido” con sus compañeros agredidos.

El registro en el centro penitenciario de Alhaurín de la Torre es al menos la quinta agresión a funcionarios que se registra en prisiones españolas en menos de un mes. El anterior se produjo el pasado 10 de diciembre en la prisión de Ocaña II, cuando un preso propinó “puñetazos y patadas” al trabajador, al que intentó “apuñalarle con un bolígrafo en el costado izquierdo”.

Con anterioridad, en la tarde del pasado 27 de noviembre, un trabajador del centro penitenciario de Topas (Salamanca) fue agredido por un interno cuando llevaba a cabo el cierre de la población reclusa. Recibió múltiples golpes en diferentes del cuerpo y le arrancaron un mechón de pelo cuando el recluso intentó lanzarlo por las escaleras, por lo que tuvo que ser atendido en la enfermería del centro y darse de baja.

Dos días después, dos funcionarios que prestan servicio en la prisión de Estremera (Madrid) sufrieron un ataque cuando procedían a aislar un interno que incumplió de forma reiterada las órdenes en medio del comedor. Y el pasado 7 de diciembre, un recluso de nacionalidad colombiana se abalanzó sobre dos funcionarios del centro penitenciario de Daroca (Zaragoza), a los que propinó diversos cabezazos y patadas que le impidieron continuar la jornada de trabajo y les obligaron a acudir a un centro sanitario para valorar las lesiones sufridas.

logo
Volvo y el resultado de dar un paso atrás a tiempo