La ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, tiene la voluntad de rectificar el papel hasta ahora del Gobierno en torno a la gestión del accidente del Yak-42 ocurrido en 2003, en el que fallecieron 62 militares españoles. Es lo que ha trasmitido a las familias de las víctimas, con las que se ha reunido este martes en el ministerio, y con las que se ha comprometido a asumir íntegramente la resolución del Consejo de Estado sobre la responsabilidad del entonces ministro de Defensa, Federico Trillo. En este sentido, Cospedal ha avanzado que trabajará por “buscar una resolución” que acoja los criterios de este Consejo, según ha señalado Leopoldo Gay, el abogado de la asociación de las víctimas.

“Esta reunión es un cambio de criterio y esto son palabras textuales de la ministra Cospedal”, ha advertido con rotundidad Miguel Sencianes, presidente de la Asociación de Víctimas del Yak-42. “Hoy la ministra ha dicho que, pese a que en el Ministerio de Defensa el criterio era eludir esta responsabilidad, ella acoge y asume íntegramente el informe del Consejo de Estado”, ha resaltado en este sentido el abogado en una rueda de prensa posterior al encuentro.

Cospedal ha avanzado que trabajará por “buscar una resolución” que acoja los criterios del Consejo

La titular de Defensa ha adquirido con las familias dos compromisos, según han relatado los afectados: por un lado, investigar y depurar responsabilidades para identificar las razones del accidente -asumiendo así la tesis del Consejo- y, por otra parte, recuperar la documentación relativa a las contrataciones de aviones por parte del ministerio. “Les hemos pedido que investigue por qué y quién debió contratar un seguro del que no apareció ninguna póliza, y en el que ninguna aseguradora estaba finalmente contratada”, ha advertido el presidente de la asociación.

“Hoy por primera vez se ha reconocido que el Yak-42 nunca tuvo que despegar, que nuestros familiares no murieron por casualidad, sino por subir a un avión ilegal”, ha señalado Curra Ripollés, portavoz de la asociación, quien ha valorado que “la ministra ha actuado como ministra y no como miembro del partido, y ha reconocido que el Yak-42 no tuvo que despegar porque las cosas no se hicieron bien. Es bastante significativo y a las familias nos vale”.

La reunión se ha prologando durante más de dos horas, y ha tenido efectos inmediatos en los afectados, que han reconocido estar aliviados y que han visto “una clara intención por esclarecer los hechos”. “Ella se ha comprometido a investigar y nosotros vamos a confiar”, ha destacado el padre de uno de los fallecidos, Francisco Cardona.

Una reparación que, si bien aún no se ha traducido en la práctica, sí ha tenido efectos inmediatos, según ha reconocido el presidente de la asociación: “Para las familias dejar de sentir que todo está acabado, que la verdad del Yak ya está finalizada… Sólo por ese cambio ha sido un alivio, y tenemos grandes esperanzas en que ese informe que emita ese ministerio realmente sepa dar homenaje a 62 personas que murieron pudiendo haberse evitado”.