La dirección del PP de Valencia, defensora acérrima del proceso de primarias, no está dispuesta a abandonar esta bandera en el XVIII congreso nacional del partido y, de hecho, su intención es doblar la apuesta de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes. La líder regional, Isabel Bonig, aboga por un modelo en el que cada militante sea compromisario y, por tanto, con derecho a votar al líder de su partido, haya uno o más candidatos. Los valencianos también presentarán enmiendas sobre la limitación de mandatos e incompatibilidad de cargos y, en el ámbito social, custodia compartida.

La intención de la dirección valenciana, a falta de cerrar la propuesta, es extender a todas las organizaciones del partido, bien del ámbito nacional, regional, provincial o local, la excepción que los actuales estatutos establecen para dos territorios: Canarias y Baleares.

Valencia quiere extender la excepcionalidad de Canarias y Baleares para celebrar congresos asamblearios

La insularidad, los problemas en muchas ocasiones para trasladarse de unas islas a otra, aconsejó introducir una disposición adicional, la quinta, en la que se admite la posibilidad de que el partido canario y balear celebren congresos de carácter asambleario, previa autorización del Comité Ejecutivo, en el que cada militante tiene la categoría de compromisario con voz y voto. Y, además, que este voto se vehicule mediante la organización de colegios electorales.

Este es el modelo que maneja Bonig, con la esperanza también de que un sistema optativo, no obligatorio, le permita ir a su congreso regional del mes de marzo con un sistema de primarias aunque Génova no lo acepte en el ámbito nacional. Fuentes regionales del PP señalan que “después de todo por lo que hemos pasado, la elección directa reforzaría y daría autoridad a la dirección territorial”, habida cuenta de que ya se ha anunciado la presentación de una candidatura alternativa a la de Bonig por parte del ex líder de Nuevas Generaciones en la Comunidad José Luis Bayo.

En realidad, tanto la propuesta de Cifuentes como la de Bonig tienen más de lectura política en clave territorial que nacional, pues ambas afrontan por primera vez su elección como líderes regionales del partido en un proceso congresual.

Bonig competirá con otro candidato y desea legitimarse mediante voto directo de su militancia

El PP de Madrid también se ha planteado la alternativa de ir a un congreso regional asambleario por la vía de equiparar el número de compromisarios al de militantes, pero no deja de ser una argucia forzando la aplicación de los actuales estatutos, mientras que los valencianos quieren “legalizar” ese modelo, sin buscar resquicios.

La líder de los populares de la Comunidad Valenciana se reunió el pasado martes  con la dirección del partido en Alicante y ayer con la de Valencia, para presentar, como Madrid, una propuesta conjunta de su dirección, que aprobarán este viernes. Pero no irán de la mano de Cifuentes al XVIII congreso nacional sino con perfil propio, afirman desde Valencia.

La enmienda valenciana podría salir adelante puesto que plantea un sistema optativo, no obligatorio

Bonig ha explicado en este sentido que “no queremos ni hacer un frente ni que nadie nos marque los tiempos del PP de la Comunidad Valenciana. Este partido ha iniciado un proceso de regeneración importante”. Sí coinciden con Madrid en resaltar el esfuerzo de apertura que, a su juicio, ha hecho Fernando Martínez-Maíllo, ponente del texto de Estatutos, al proponer un sistema de doble vuelta donde los militantes “preseleccionan” a los candidatos, “pero al que se pueden introducir matizaciones”.

Precisamente, tanto Bonig como la secretaria general del PP de la Comunidad Valenciana, Eva Ortíz, “han hablado en distintas ocasiones con Maíllo”, al que le corresponderá negociar con los distintos enmendantes la ponencia de Estatutos. En principio, sería más fácil que prosperara la enmienda valenciana, habida cuenta de que abre una puerta que no obliga a las distintas organizaciones del partido.

Los valencianos pelearán la limitación de mandatos e incompatibilidad de cargos, que no afectará a Cospedal

La enmienda de Madrid presenta rasgos muy distintos a la valenciana. Acepta Cifuentes las dos vueltas, pero en ambas votan los militantes que se inscriban para participar en el proceso. Además, éstos eligen a sus compromisarios, a los que se reserva el papel de definidores de la línea política, estratégica e ideológica del partido, siendo los que acuden al cónclave.

Valencia presentará también enmiendas respecto a la limitación de mandatos o incompatiblidad de cargos, cuestiones en las que no entra Madrid. El pasado verano, los populares valencianos celebraron una serie de convenciones donde ya apostaron por poner coto a la permanencia en los cargos e impedir que se simultaneen varias responsabilidades institucionales, por lo que no afectaría en absoluto a la ministra de Defensa, secretaria general del PP y líder delos populares castellanomacnhegos, María Dolores de Cospedal.

Maternidad subrogada

En materia social, quieren sacar adelante la custodia compartida, ausente del texto oficial, que coordina el vicesecretario de Acción Sectorial del PP, Javier Maroto. El cónclave popular también debatirá sobre los vientres de alquiler o maternidad subrogada.