La oposición recibe con cinismo la dimisión de Esperanza Aguirre como portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid. La salida de la popular ha abierto brecha en el partido de Gobierno y el resto de formaciones aprovechan esta debilidad para ahondar en los casos de corrupción que han salido a la luz estos días en el PP madrileño, al hilo de la Operación Lezo, que se saldó con la detención del ex presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González.

Es lo que ha hecho Podemos, cuyo líder. Pablo Iglesias, ha fijado el problema más allá de una dimisión individual, situando el foco en la "maquinaria" institucionalizada. "¿Ustedes creen que el problema es una dimisión? El problema es que el PP es una ciénaga y Esperanza Aguirre significa lo mismo que Ignacio González", señala el dirigente en un vídeo colgado en sus redes sociales. El discurso, pronunciado el pasado sábado en la Puerta del Sol, aseguraba, como ha vuelto a insistir este lunes, que  "el problema no es que Aguirre dimita, el problema es que en las instituciones hay una maquinaria corrupta que trabaja contra los intereses de la gente".

La portavoz parlamentaria de la formación morada, Irene Montero, ha considerado insuficiente esta dimisión y ha acusado a la presidenta de la Comunidad, Cristina Cifuentes, de llevar a cabo lo que describe como una "Operación blanqueo". "Era hora de que Aguirre dimitiera. Pero Cristina Cifuentes, si queréis contar que con esto se acaba el problema... No cuela", expresaba tajante la diputada.

En este sentido han ido las palabras del secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, que ha calificado la dimisión como un "engañabobos". "La dimisión de Esperanza Aguirre es un engañabobos. El problema no es una rana sino una organización criminal", ha resumido en un mensaje en la red social Twitter.

Desde la ejecutiva madrileña, su portavoz, Isa Serra, ha visto con buenos ojos la salida de Aguirre, pero ha advertido de que las responsabilidades van más allá de una dimisión. "Muy buena noticia la dimisión de Esperanza Aguirre. Pero las responsabilidades de una organización criminal no acaban en ella", ha señalado la madrileña.

El PSOE, sólo a escala regional

El principal partido de la oposición, el PSOE, no se ha pronunciado oficialmente a escala nacional. Ninguno de sus candidatos en liza, Pedro Sánchez, Susana Díaz o Patxi López, ha emitido ningún mensaje en la primera hora tras el anuncio de la dimisión de Aguirre. Tampoco lo ha hecho el presidente de la gestora socialista, Javier Fernández. A escala estatal, ha sido el portavoz parlamentario, Antonio Hernando, el primero en pronunciarse sobre el asunto, aunque a diferencia de Podemos, no extiende la sombra de sospecha más allá de su propia figura. "Espero que a la tercera vaya la vencida; hace mucho tiempo que tendría que haberse ido", ha asegurado, escueto, Hernando.

https://twitter.com/AHernandoVera/status/856528600555716608

Sí han sido más tajantes los socialistas madrileños. Tras la declaración de la ex dirigente del PP; la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Purificación Causapié, ha advertido de que la dimisión sólo es una etapa más del camino: "Los madrileños tienen derecho a saber lo que ha pasado y qué ha hecho ella"; ha advertido. En el mismo sentido ha ido Sara Hernández, secretaria general del PSOE en Madrid: "Llegados a este punto hay que seguir investigando", ha defendido la dirigente. "Cristina Cifuentes también tenía cargos de responsabilidad tanto política como orgánica", ha advertido Hernández, que ha animado a la presidenta de la Comunidad de Madrid a llegar hasta las "últimas consecuencias jurídicas y políticas".

C's: "No es el caso Aguirre, es el caso PP"

Por parte de Ciudadanos, Begoña Villacís ha tratado de salvar a Esperanza Aguirre en detrimento del PP. Así, en una comparecencia ante periodistas, la dirigente naranja ha mostrado su aprobación hacia la dimisión de la ya ex portavoz popular en la capital: "Hay que asumir responsabilidades y nosotros creemos que el momento era este", ha afirmado, a la vez que ha asegurado que "Vigilar lo que hacían las personas que estaban debajo y no lo ha hecho. Es evidente la falta de controles que se ha producido en la Comunidad de Madrid", ha señalado la política, que ha comparado el caso de Aguirre con el de la ex alcaldesa de Valencia, Rita Barberá. "Es llamativo que haya caído en las mismas prácticas que la señora Rita Barberá. Entendemos que había una responsabilidad directa".

"Se engañan quienes piensen que es el caso Aguirre. Este no es el caso Aguirre, es el caso PP", ha advertido la dirigente. "Es evidente que el PP esta dispuesto a sacrificar peones y hasta reinas pero se está jugando su propia supervivencia", ha señalado, tachando al PP de ser "un partido que no busca la regeneración". En este punto, ha exigido también responsabilidades a Cifuentes y ha señalado que "presentó el informe a la Fiscalía tras la presión recibida", aunque esta acusación no se corresponde con las medidas de la formación naranja en la Asamblea madrileña, donde ha descartado apoyar la moción de censura de Podemos para descabalgar a la presidenta de la Comunidad.