The Family of Man, de principios de los años 50, fue el gran legado del maestro de la fotografía Edward Steichen, considerada como una de las exposiciones más importantes de fotografía de la historia está catalogada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La comisarió para el MoMA de Nueva York, dio la vuelta al mundo y su catálogo es uno de los libros más vendidos de fotografía con más de cuatro millones de ejemplares.  La muestra que ahora habita de manera permanente en un castillo de Luxemburgo fue decisiva para la vida de Xavier Miserachs (1937-1998), quien tras ver la muestra de Steichen decidió dedicarse a la fotografía. Su impacto en la historia de la fotografía española fue inmediato, en 1957 presentó su primera exposición junto con Ricardo Terré y Ramón Masats, con los que sentaría las bases de la fotografía documental de los años 60.

El Born. Barcelona, 1962 (c)Arena y Mar Miserachs

El Born. Barcelona, 1962

Este es es punto de unión entre un momento clave de la fotografía universal y la española. Porque desde ese momento la historia de la fotografía española pasa por la mirada de Miserachs y otros fotógrafos catalanes de cuya mirada conservamos el mejor retrato de la España de los cincuenta y sesenta.  La editorial La Fábrica acaba de incorporar un volumen dedicado al fotógrafo catalán a su colección Biblioteca de Fotógrafos Españoles. Se trata de un recorrido por su obra a través de sus series más destacadas, en las que retrató Barcelona, la Costa Brava o Andalucía. Este volumen, al que acompaña un prólogo de su compañero de trabajo y amigo Oriol Maspons, recoge desde su primera exposición hasta sus últimos trabajos deja patente por qué Miserachs es considerado unánimemente como uno de los nombres fundamentales de la fotografía documental española.

Semana Santa. Tarifa, 1961 (c)Arena y Mar Miserachs

Semana Santa. Tarifa, 1961

Xavier Miserachs inició su carrera como “fotógrafo ilustrador”, que era, como explica Oriol Maspons en el prólogo del libro, el término con el que se referían en París a los que ejercían su profesión, y desde entonces “en ningún momento dejó de hacer fotografía”. Miserachs se adentra en la Barcelona de los años sesenta a través de sus calles, sus ambientes, su gente y su vida. Comerciantes, tenderos, jóvenes, niños y familias son protagonistas de la serie que le dio a conocer: Barcelona, blanc i negre. Una serie que hoy es parte de importantes colecciones como la del MACBA.

Son muchas las series que han ido conformando su trabajo. Algunas de las más destacadas y reconocidas tienen cabida en este volumen, como Costa Brava Show, en la que playas y personajes de Ibiza, Tossa de Mar, Cadaqués y Calongue son capturados por la cámara de Miserachs. Entre los lugares que visitó el fotógrafo también está Andalucía, de la que salió una serie de un acusado contraste con las anteriores, por la cantidad de escenas que se enmarcan dentro del campo y del trabajo, y por su representación de la vida religiosa como piedra angular de la idiosincrasia andaluza. Entre sus trabajos también destaca el que realizó sobre La Gauche Divine, movimiento espontáneo de los 80 conformado por arquitectos, artistas y escritores que trabajaban en un ambiente de libertad en una España en la que aún quedaban resquicios de la dictadura.