La creación de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF), la máxima autoridad responsable de la seguridad de los trenes en España, se concibió en 2013 tras el trágico accidente de Angrois, donde fallecieron 80 personas. Nació el 1 de abril de 2015 como agencia dependiente del Ministerio de Fomento, entonces dirigido por Ana Pastor. Y se quedó sin director el pasado 30 de junio para sorpresa de muchos, tal como adelantó este diario.

Dos meses después, la AESF sigue sin director, según ha podido confirmar este medio de acuerdo con varias fuentes. Precisamente ahora, con la creación de una segunda comisión de investigación sobre la tragedia ferroviaria de Santiago a la vuelta de las vacaciones, propiciada por el cambio de posición del PSOE en este asunto. En Fomento han respondido este martes a El Independiente por e-mail con una frase: “El cargo de director general que está vacante lo ocupa provisionalmente Pedro Lecuona porque los estatutos de la Agencia lo marcan así”

En otras palabras, el organismo que, entre sus múltiples funciones, expide certificados de seguridad, renueva o revoca autorizaciones o tiene competencia plena en el caso del transporte de mercancías peligrosas carece de máximo responsable. La sorpresa de los ferroviarios de Renfe y Adif ha dado paso a la indignación, con varios directivos denunciando que la situación es “impresentable” y apuntando a un alto cargo: Manuel Niño. También los familiares de las víctimas del Alvia que descarriló fatalmente en Angrois.

Niño, blanco de críticas

Niño, actual secretario general de Infraestructuras y con dos décadas a sus espaldas moviéndose entre bambalinas por los despachos de Fomento, es el alto cargo de Fomento encargado de encontrar sustituto al dimisionario Carlos Díez, jubilado el citado 30 de junio. Díez había avisado “como mínimo” desde comienzos del actual ejercicio 2017, aunque varias personas aseguran que el ex director llevaba anunciando su marcha con más antelación inclusive.

El actual director general en funciones, Pedro Lecuona, llegó a ser rechazado por el ministerio como responsable definitivo, según informó este medio.

“Es muy grave que la agencia de seguridad ferroviaria esté sin director, pero más grave aún es que hayamos pedido desde hace años una reunión a la AESF y ni siquiera se hayan dignado a respondernos. Un organismo público”, critica Jesús Domínguez, de la Plataforma Víctimas del Alvia 01455 y herido en el accidente de Angrois. “Queríamos preguntar a Carlos Díez durante su mandato por qué el tramo Orense-Santiago estaba sin certificar. De hecho, su certificación se empezó a licitar en septiembre de 2016. Pero nunca nos contestaron”, añade Domínguez.

Manuel Niño, actual secretario general de Infraestructuras, en un acto en 2015 con el presidente gallego Núñez Feijóo.

Manuel Niño, actual secretario general de Infraestructuras, en un acto en 2015 con el presidente gallego Núñez Feijóo. EUROPA PRESS

Al volver del verano se espera que nazca una segunda comisión de investigación parlamentaria, tras el giro que el PSOE ha dado en el Congreso de los Diputados en julio. El cambio en las filas socialistas se explica por la reprimenda que Bruselas dio a las autoridades españolas en verano de 2016: entonces, la Agencia Ferroviaria Europea cuestionó la independencia del comité de expertos nombrado por Ana Pastor en torno a la CIAF, la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios igualmente dependiente de Fomento. Y criticó que no se ahondara en la seguridad de la línea Madrid-Santiago.

Segunda comisión de investigación

El informe de la agencia comunitaria, encargado por la Comisión Europea, se refirió al “conflicto de intereses”. Ahora la agencia europea deberá emitir un dictamen, pero entretanto sus señorías volverán a debatir sobre el accidente tras la comisión parlamentaria abierta y clausurada con los votos mayoritarios de PP y PSOE en 2013, poco después del accidente. La victoria de Pedro Sánchez ha provocado un cambio de postura. Pero la AESF sigue sin director. “Sería un escándalo que acudiera a comparecer Manuel Niño al Congreso y la agencia estatal no tuviera un responsable”, lamentan fuentes de Renfe.

Un cargo de la AESF justifica en conversación telefónica con este medio la “normalidad” de estar sin director tras la marcha de Carlos Díez. “Se ha seguido el procedimiento”, repite insistentemente. “Si la agencia se queda sin director, se sigue el procedimiento hasta que se cubra la vacante”, explica esta persona.