Renfe abrirá en un futuro próximo una oficina en Bruselas. Así lo ha confirmado este medio a través del operador público ferroviario. El objetivo de dicha decisión pasa de momento por “tener algún tipo de representación en la Unión Europea, estar al tanto de lo que pasa e influir en la toma de decisiones” de las instituciones comunitarias. En los próximos meses, añaden portavoces oficiales, se conocerán más detalles.

En la jerga bruselense, a todo lo anterior se lo denomina hacer lobby. De acuerdo con la poca información que por ahora trasciende, la idea de Renfe es estar muy presente en el lobby madre, el CER (Community of European Railway and Infrastructures Companies, algo así como la comunidad europea de compañías ferroviarias) con la liberalización que propone el Cuarto Paquete Ferroviario a partir de diciembre de 2019. Fomento anunció el pasado 21 de diciembre que las empresas podrán hacerlo en España a partir de diciembre de 2020, esto es, un año después.

Tercera oficina en el extranjero

Tras las oficinas de Londres (donde Renfe es socia de la empresa de Hong Kong MTR, un aspirante a construir y explotar el futuro AVE británico HS2) y Texas (donde el operador español asesora a la firma impulsora texana y aspira a operar el AVE de ese estado, para lo cual se ha creado Renfe of America), la de Bruselas será la tercera base de Renfe en el extranjero. En Arabia Saudí (AVE a La Meca) la empresa pública mantiene una potente delegación, mucho más amplia que lo que implica abrir una oficina.

Siempre según la empresa, la idea es “gastar pocos recursos”: aún no hay una cuantía monetaria destinada a este plan ni oficina. Ni se sabe cuántos empleados serán destinados a la capital belga, europea y de la OTAN. “La oficina de Bruselas se va a dotar de, entre otros, personal presente en Londres”. Depende de la dirección de Internacional, que a su vez está encuadrada en la Dirección General de Estrategia. Este medio no ha podido confirmar si Adif estará presente también en las instituciones comunitarias.

“Pocos recursos”

El IV Paquete Ferroviario impulsado por la Comisión Europea no obliga a los 28 Estados Miembros -27 cuando se produzca el Brexit- a abrir el transporte de viajeros a la competencia. Pero sí recomienda hacerlo y deja la decisión a cada país de la UE. El objetivo del CER, según su web, es “apoyar y mejorar el negocio y la regulación para los operadores europeos y las compañías de infraestructuras”. La Unión Internacional de Ferrocarriles (UIC), la asociación mundial más relevante, se encuentra en París.