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El INE trabaja a contrarreloj para rebajar el impacto del precio de la luz en la inflación

Una factura del consumo de luz, a 10 de septiembre de 2021.

Una factura del consumo de luz Europa Press

Cinco días. Ese es el tiempo que tiene el Instituto Nacional de Estadística (INE) para decidir si aplicará el nuevo sistema de medición del precio de la luz en enero. Fuentes del organismo explican a este periódico que los técnicos “siguen analizando y estudiando” la información remitida por parte de las compañías eléctricas para saber “si es pertinente la inclusión de los clientes del mercado liberalizado” en el IPC. 

El INE se había puesto como objetivo que a partir de 2022 se incluyeran todos los contratos de hogares de las tarifas acogidas al mercado libre, ya que en la actualidad hay más usuarios dentro de esta tarifa que la regulada.

Con esta nueva base de datos el organismo se asegura darle un mordisco al porcentaje que representa el recibo eléctrico dentro del cómputo de la cesta general ya que, en estos momentos, los usuarios que negocian directamente con las comercializadoras pagan el kilovatio a la hora más barato que los del mercado mayorista. 

Pymes en el nuevo recuento

Fuentes del sector eléctrico explican a este periódico que la demora se debe, principalmente, a que el INE sigue estudiando los precios de los contratos de clientes con una potencia contratada inferior a los 10 kilovatios (kW). Tal y como relatan las mismas voces, el organismo considera que existen numerosas pequeñas y medianas empresas que contratan estos términos debido a que no requieren de más dependencia energética y podría alterar el nuevo sistema.

De acuerdo a la información a la que ha tenido acceso este periódico, a cierre de 2021 existen 26 millones de contratos con potencia inferior a 10 kW y las pymes apenas pesan un 10% bajo estos términos. Además, las fuentes consultadas indican que “las ofertas son idénticas si tienen o no tienen CIF, depende de la potencia contratada, y la evolución de los precios no se ve afectada”.

No obstante, según explican fuentes del sector eléctrico de acuerdo a la documentación remitida al INE, dichas empresas que contratan potencia inferior a 10 kilovatios no modificaría el nuevo sistema de medición. Cabe recordar en este sentido que el IPC solo mide el gasto en los hogares, dejando fuera a cualquier empresa, de ahí la problemática.

Con todo, y a pesar de que se daba por hecho que el INE iba a implementar el nuevo sistema, fuentes del sector energético dan por hecho “que se retrasará” hasta que cotejen todos los datos correctamente. 

Inflación por el precio de la luz

La posibilidad de este cambio estadístico cobra relevancia en el contexto actual, con una inflación históricamente elevada: la electricidad tiene un peso en la cesta del IPC próximo al 3% y sin embargo se ha disparado de tal manera que prácticamente en 2021 fue la responsable de la mitad de toda la inflación.

La inflación se disparó en España a lo largo del 2021 hasta cerrar el último mes del año en el 6,5%, el dato más alto desde mayo de 1992, con el fuerte aumento de los precios de la electricidad como principal responsable.

Y es que el recibo eléctrico se encareció hasta un 72% durante el año pasado. De no haber sido por los recortes fiscales que puso en marcha el Ejecutivo el pasado verano, el incremento en la factura de la luz se hubiera disparado hasta el 96,8%.

Enero no ha dado respiro al tensionamiento en el mercado eléctrico y desde que comenzara el 2022 el precio del megavatio por hora en el pool no ha bajado de 200 euros. De hecho, la semana pasada se llegaron a superar los 300 euros por el encarecimiento del gas. Este miércoles, el precio medio será de 236 euros y los futuros no anticipan cierta relajación hasta mediados de año.

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