Primero fueron grandes nombres de la cultura como Isabel Coixet, Joan Manuel Serrat o Eduardo Mendoza. Ahora le ha llegado el turno al fútbol, de la mano de Gerard Piqué, que se ha convertido en la última figura popular en engrosar las filas de los botiflers denostados por el independentismo. También por la izquierda. El paso del jugador del Barça por El Hormiguero no dejó a nadie indiferente.

Encendió, una vez más, a los madridistas asegurando que «ni muerto» vestiría la camiseta blanca. Y desató las iras de una determinada izquierda defendiendo a Amancio Ortega y a los empresarios en general, lo que le ha propiciado una lluvia de críticas recordando, de nuevo, los problemas con Hacienda de su pareja, Shakira. Pero a estos grupos ha añadido ahora al independentismo, indignado con él por confirmar lo que siempre niega desde el Govern hasta la ANC: la vitalidad económica y cultural de Madrid frente a una cierta decadencia de Barcelona.

La polémica ha coleado en redes toda la semana, con usuarios indignados por la traición de Piqué al monolítico discurso independentista: las 5.000 empresas huidas son un fake de la derecha más rancia y Cataluña está mejor que nunca tras el procés.

El rapero Valtònyc tiraba por una vez de sutileza para criticar a los que «idolatran» a los personajes públicos por su físico o su cuenta bancaria. Más prosaico, un tuitero lo tachaba directamente de «imbécil». «Ser un analfabeto futbolístico hace que solo puedas hablar del tiempo en el ascensor, pero al menos no te coge por sorpresa que Piqué es un cretino» afirma otro.

«Discurso patético de Piqué. La gracia de ser rico es poder hacer lo que quieras, no hacer de lameculos de los españoles de manera tan grotesta y arrastrada» añade otro indignado.

Los perfiles más diversos le piden directamente «que se calle» y proponen dedicarle grandes pitadas al defensa del Barça en el próximo partido en el Camp Nou. Parecen olvidadas ya las pitadas que el mismo Piqué sufría en sus partidos con la selección española, en los meses previos y posteriores al referéndum independentista, que no dudó en defender en las redes.

No era la primera vez que Gerard Piqué defendía la vitalidad de Madrid. Ha sido un tema recurrente durante la promoción de la final de la Copa Davis que gestiona como socio principal de Kosmos. Este año será el último que se efectúe en la capital española.

Con Pablo Motos, Piqué tuvo barra libre para publicitar sus actividades empresariales, desde su nueva Copa Davis, hasta la compra de los derechos televisivos de la Copa América o la Liga francesa, además de otras imaginativas iniciativas en el terreno de los gamers, que impulsa junto a Ibai Llanos. Y en su vertiente empresarial han encontrado sus detractores el flanco débil que les faltaba para argumentar sus críticas

Tras ver la entrevista online, otro seguidor lamenta que no «se ha hablado suficiente del tema. Espero que el Camp Nou le pite como nunca. ¿Defendiendo a Zara? Qué asco.» «Con los años Piqué se convertirá en una especie de Bertín Osborne catalán y lamentaremos que nos haya caído bien» apunta otro.

La clase social y su infancia en el privilegiado barrio de Sarrià, en Barcelona, son también motivos recurrentes. «En qué momento Piqué ha sido un referente de izquierdas» se pregunta un tercero. «Es un burgués catalán que ha defendido la independencia, y cuando deje el fútbol y se dedique exclusivamente a ser empresario veremos realmente como es. De momento la Copa Davis se la ha llevado a Abu Dabi».

Aunque no es probable que esta polémica preocupe excesivamente al defensa del Barça. Personaje público desde que ingresó en las filas del primer equipo del Barcelona, Piqué no ha esquivado nunca la polémica. Con una excepción, la cuidada estrategia con la que él y Shakira fueron desvelando su relación a los medios.

La primera gran polémica fue involuntaria, cuando protagonizó una polémica discusión con la Guardia Urbana de Barcelona por multarle. Era 2014 y el vídeo recorrió todos los medios.

Al año siguiente, se convertía en bestia negra del madridismo con su celebración de la Liga en el Camp Nou. Fue entonces cuando pronunció su famoso “¡Gracias Kevin Roldán, contigo empezó todo!”. Se refería a la fiesta de cumpleaños de Cristiano Ronaldo, a la que los jugadores del Madrid acudieron tras perder 3-0 en el Calderón. Aquella fiesta fue el germen sobre el que muchos fundamentaron el fracaso del Madrid aquella temporada.

Aunque sus mayores polémicas han tenido que ver con la política y el proceso independentista. Piqué siempre ha afirmado que no es independentista, pero no dejó de defender la celebración del referéndum independentista en las redes, con fotos de sus hijos en manifestaciones incorporadas. Lo que le convirtió en blanco de los pitidos de muchos seguidores de la Roja hasta que dejó la selección.

En los últimos años, Piqué se ha convertido también en objeto de no pocas críticas entre el barcelonismo por su papel en las salidas de Neymar y Antoine Griezman del Barça.