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La semana de Felipe y Letizia (y Sofía): buenas encuestas, patronatos y varios viajes

Felipe VI

Europa Press

Mientras Felipe y Letizia se preparan para su semana grande –o, lo que viene ser lo mismo, ser los máximos anfitriones en la cumbre de la OTAN que se celebrará en Madrid en los próximos días–, esta semana han protagonizado varios eventos de perfil bajo que no han tenido lucimiento alguno en la prensa.

Menos mal que la semana acaba con buenos datos para ellos: según una encuesta de IMOP para Vanitatis, que el rey Felipe VI hiciera público su patrimonio estuvo bien vista por los españoles. Un 62% cree que puede ayudar a mejorar la imagen de la Corona.

Dos patronatos

Felipe VI comenzó la semana presidiendo la reunión del Patronato del Real Instituto Elcano de Estudios Internacionales y Estratégicos, el famoso think tank de pensamiento y reflexión. Al día siguiente, día 21 de junio, tocó otro Patronato, esta vez el de la Fundación Princesa de Asturias y esta vez en presencia tanto de Felipe como de Letizia. Fue en el Palacio Real, en la Sala de Columnas (la conocida como Sala de Alabarderos), decorada con magníficos tapices de la colección real. Es una lástima que estas salas no se usen más a menudo para actos oficiales: tan sólo por ver los tapices ya merece la pena el evento.

Por cierto, un poco de historia: esta sala era antiguamente el comedor de gala de palacio, pero como se expuso aquí el cadáver de la reina María de las Mercedes de Orléans, primera esposa de Alfonso XII, este monarca decidió que nunca más se usase para comer (le parecía de poco gusto) y mandó construir en otras estancias el comedor de gala que hoy conocemos. La Sala de Alabarderos quedó para usos protocolarios, algunos de gran calado, como la firma de la abdicación de Juan Carlos I en su hijo Felipe.

Sofía con Silvia de Suecia en Salamanca

Sigamos con los eventos. Mientras Felipe y Letizia estaban en Madrid en el Patronato de la Fundación Princesa de Asturias, la reina emérita Sofía se trasladaba a Salamanca para inaugurar, junto a la reina Silvia de Suecia, la «Global Summit Neuro 2020/2022» o, lo que es lo mismo, la Cumbre Mundial sobre Enfermedades Neurodegenerativas, un encuentro de carácter internacional organizado por la Fundación Reina Sofía, la Fundación CIEN (Centro de Investigación de Enfermedades Neurológicas) y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Enferemedades Neurodegenerativas (CIBERNED).

Es una auténtica lástima que, en medio de todo lo que ha llovido, a doña Sofía se la esté recordando más por las infidelidades de Juan Carlos que por su labor como patrona de causas importantes. De ella se podrán decir muchas cosas, pero desde luego su compromiso con ciertas causas ha sido intachable. Sobre todo con todo lo relacionado con la lucha contra el Alzheimer. Gracias, en gran parte, a la reina Sofía se consiguió visibilizar hace años esta enfermedad. Estaría bien que se le reconociese su labor en este ámbito.

Y estaría bien hacerlo precisamente este año en que se cumplen 45 años de la Fundación Reina Sofía, una entidad que ha realizado más de 200 proyectos con diferentes entidades, sobre todo en el campo de la investigación en enfermedades neurodegenerativas. Por lo que ha informado Casa Real, tan sólo en los últimos cinco años, la Fundación ha empleado un total de 5.600.000 euros, de los cuales se ha destinado un 47% a proyectos de investigación en Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas, como el Parkinson o el ELA.

Volvamos al evento. Además de presidir la «Global Summit Neuro«, la reina Sofía y la reina Silvia de Suecia visitaron una exposición, charlaron con representantes de las asociaciones de familiares de enfermos, visitar la Biblioteca de la universidad de Salamanca y, por la noche, asistieron al concierto que tuvo lugar en el Teatro del Liceo de la ciudad.

Letizia en la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción

Pasamos al miércoles 22 de junio. Letizia asistió en la sede del Banco de España al patronato –¡esta semana ha ido de patronatos!– de la Fundación FAD Juventud, la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción. Esta institución, creada en 1986 por iniciativa del general Manuel Gutiérrez Mellado (una de las manos derechas de Adolfo Suárez), fue una a la que más tiempo dedicó doña Sofía como reina. Desde el 2015 la sucedió Letizia.

En el acto se presentaron varios documentos, aunque lo único que ha destacado el vídeo que ha colgado la Casa Real en su canal de Youtube es lo de siempre: Letizia saludando a un montón de gente, Letizia sentada en una mesa repleta de gente. Al menos, esta vez se ha visto a la reina charlar distendidamente con la persona que tenía al lado (recordemos que Letizia tenía el mal hábito de quedarse callada y dedicarse a pasar páginas de cualquier dosier que tuviera delante; celebramos el cambio).

Sin embargo, han vuelto a caer en los problemas de comunicación que ya hemos comentado varias veces: no había mensajes, no había dinamismo, no había datos ni comentarios a cámara. No había nada comunicativamente interesante, por lo que muchos medios se centraron en hablar de la ropa que Letizia llevaba aquel día. Esto del formato llegar, saludar a un séquito inacabable, sentarse y pasar páginas debería acabarse. Es un modelo de comunicación absolutamente trasnochado que no tiene cabida en el siglo XXI.

Mientras Letizia estaba en la FAD, Felipe ponía rumbo a la Escuela Superior de las Fuerzas Armadas para presidir el acto de entrega de diplomas a los alumnos graduados en el XXIII Curso de Estado Mayor. Fue un acto militar con un protocolo muy marcado (pero no se podía hacer otra cosa). A su vuelta a Zarzuela, Felipe recibió en audiencia a Ban Ki-Moon, el exsecretario general de las Naciones Unidas (recordemos que en el 2016 fu sustituido por el portugués Antonio Guterres).

El rey en Santander

Y llegamos al jueves, día en que Felipe VI se trasladó a Santander y, más concretamente, a su puerto. Se cumplen 150 años de la promulgación de la creación de la figura sucesora del Real Consulado del Mar y Tierra de Santander y de la Junta de Comercio. Es decir, de la creación del puerto moderno tal como lo conocemos hoy.

De paso por Santander, Felipe aprovechó para inaugurar los Cursos de Verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en el Palacio de la Magdalena, un palacio que, por cierto, está muy ligado a su familia. Era el palacio de verano que usaban el rey Alfonso XIII y la reina Victoria Eugenia.

Por cierto, la Universidad Internacional Menéndez Pelayo cumple este año su 90 aniversario, una celebración que el rey destacó en su discurso. El parlamento, por cierto, cayó de nuevo en todos los tópicos a los que nos tiene acostumbrados el monarca: aunque esta vez ha sido más breve de lo que suele ser habitual (¡bien!), estaba repleto de lugares comunes, de párrafos redundantes y de frases que no aportaban nada más que la historia del lugar (todo muy Wikipedia, qué quieren que les diga).

Esperamos, sinceramente, que Felipe se esté reservando un gran discurso para la semana de la OTAN. Va a tener a los ojos del mundo encima y no puede fallar.

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