El próximo 24 de julio se cumplirán 8 años de la confesión en la que Jordi Pujol reconoció haber defraudado al fisco durante décadas con dinero oculto en Andorra. Este viernes, el ex presidente catalán ha concedido la primera entrevista en directo para defender la misma tesis que planteó entonces, que se trataba de una herencia de su padre, Florenci Pujol, y no del fruto de comisiones tras 23 años como presidente de la Generalitat.

Pujol ha defendido además la honorabilidad de «la mayoría» de sus hijos y se ha desvinculado del proceso independentista. De la ‘Operación Cataluña’, el ex president ha denunciado que fue, sobre todo, «una acción para intentar desprestigiarle».

En el plano político, Pujol ha reconocido que se identifica como «nacionalista» desde los 14 años, aunque ha apostillado que nunca se ha sentido independentista. Ha reconocido, además, que ve a Cataluña «triste».

La corrupción

En la entrevista concedida a Josep Cuní en Ser Catalunya, Pujol ha reconocido que «me duele» ser tachado de corrupto. «A mí me llaman corrupto porque era presidente de la Generalitat, hacía y deshacía y tal. Pero que venga una persona, la que sea, que me diga que he sido corrupto, que me diga en qué caso yo he actuado de manera corrupta. He tomado decisiones, claro que las he tomado y a veces favorecen a unos u otros. Lo que sí es importante es que tú no cobres ni una peseta», ha defendido.

El expresidente catalán ha subrayado que él no ha cobrado nunca dinero. Pero al ser preguntado sobre si podía decir lo mismo de su familia, Pujol ha respondido: «No lo sé».

Dudas sobre parte de sus hijos

«Alguna persona puede hacer alguna cosa. La verdad es que no todo ha ido lo suficientemente bien, ya lo admito. Pero por la gran mayoría de mi familia sí que pondría la mano en el fuego», ha afirmado.

Una puntualización respecto a su familia que ha repetido hasta en dos ocasiones más, al incidir en que si se «hurga», no se encontrará «demasiada cosa» de él en ese sentido. «Y de la gran mayoría de mi familia, tampoco», ha recalcado. «Rotundamente ni yo, ni en general mis hijos -ha vuelto a insistir-, no ha prevaricado ni nada de esto».

El que fuera durante 23 años presidente de la Generalitat y líder de CiU ha asegurado que la llamada «Operación Cataluña» buscaba «intentar desprestigiarle» y atacar «lo que él representaba», algo que no le «sorprende».

Pujol ha reconocido que su situación es «penosa», todavía hoy, desde que confesó tener una fortuna oculta en Andorra: «Sufro más por mi familia y por Cataluña (que por mí mismo)».

Ha explicado que vive «instalado en el dolor», aunque mantiene la «esperanza», y ha dicho que encara el futuro juicio por el ‘Caso Pujol’ con «fortaleza».

Cataluña está «triste»

A la espera de fecha para el juicio, la Fiscalía acusa a Pujol de los delitos de asociación ilícita y blanqueo, por lo que le pide una pena de nueve años de cárcel, y para sus hijos propone condenas que suman entre 8 y 29 años, la más severa para el primogénito, Jordi Pujol Ferrusola, que por esta causa ya permaneció siete meses en prisión preventiva.