Israel ha elevado este domingo el choque diplomático con España tras cargar contra Pedro Sánchez por la actuación de la Ertzaintza durante el recibimiento a varios integrantes de la Flotilla Global Sumud en el aeropuerto de Bilbao. El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, acusa al Ejecutivo español de actuar con una "hipocresía difícil de creer" por condenar habitualmente las operaciones israelíes en Gaza mientras guarda silencio ante las imágenes de cargas policiales, golpes con porras y detenciones registradas este sábado en Bilbao.

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La polémica estalló tras la difusión de varios vídeos grabados durante la llegada al País Vasco de algunos activistas de la flotilla interceptada días antes por Israel cuando intentaba alcanzar las costas de Gaza. Las imágenes muestran a agentes de la Ertzaintza reduciendo en el suelo, golpeando con porras y arrastrando a algunos de los participantes y asistentes al recibimiento, en unos incidentes que terminaron con cuatro detenidos acusados de desobediencia grave, resistencia y atentado a agente de la autoridad.

El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, ha utilizado estas escenas para atacar directamente al Gobierno español. "Si hubiera un campeonato mundial sobre manchar a Israel y propagar libelos de sangre contra el Estado de Israel, creo que fácilmente el Gobierno de Sánchez se llevaría el primer puesto", ha afirmado en un vídeo difundido por el Ministerio de Exteriores israelí. Y ha añadido: "Pero cuando vemos pasar en el patio trasero de su propia casa algo que aquí no pasa... ¿Escucháis algo? Grillos. Una hipocresía imposible de creer".

No obstante, la ofensiva diplomática israelí no ha se ha quedado solo en eso. El Ministerio de Exteriores ha convocado a la encargada de negocios de la Embajada española en Israel, Francisca Pedrós, para pedir explicaciones por la actuación policial y reprochar al Ejecutivo español que "siempre se apresure a condenar a Israel con cualquier pretexto" mientras, según sostiene Tel Aviv, evita pronunciarse sobre la actuación de la policía vasca.

Israel critica el uso de violencia

El director político del Ministerio de Exteriores israelí, Yossi Amrani, ha acusado además a España de "enviar provocadores a Israel" y criticar las actuaciones israelíes contra la flotilla mientras "las autoridades españolas emplean violencia grave contra esos mismos participantes". Israel sostiene incluso que las fuerzas españolas recurrieron a una violencia que, según su versión, el propio Estado israelí no utilizó durante la interceptación de la embarcación.

Sin embargo, los abogados de Adalah —el centro legal que ha representado a varios miembros de la flotilla— han denunciado que algunos activistas sufrieron presuntas costillas rotas, descargas con pistolas táser, palizas, abusos sexuales y posiciones de estrés durante su detención bajo custodia israelí. Y también han denunciado el uso de granadas aturdidoras y condiciones de hacinamiento durante su retención.

Manifestación en Bilbao

Mientras tanto, la actuación de la Ertzaintza ha abierto una crisis política y policial en el País Vasco. Este domingo, cientos de personas se manifestaron por las calles de Bilbao convocadas por Global Sumud Euskal Herria para denunciar las cargas policiales y acusar tanto a la policía vasca como al Gobierno vasco de actuar como "cómplices del sionismo". Durante la marcha se han escuchado consignas contra Israel, la Ertzaintza y el PNV, aunque no se registraron incidentes, según recoge Europa Press.

La propia plataforma ha asegurado que las imágenes "hablan por sí solas" y ha denunciado que la actuación policial buscó "cortar la solidaridad" con Palestina. Los convocantes sostienen que en anteriores recibimientos a integrantes de la flotilla nunca se habían producido altercados similares en el aeropuerto de Loiu.

Además, la presión política también ha aumentado sobre el Ejecutivo vasco. El consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, ha admitido este domingo que las imágenes le preocupan y lamenta "las cargas y las situaciones" que se han producido durante el operativo. No obstante, también ha defendido que hubo comportamientos "de pura provocación" por parte de algunos asistentes, y ya que considera que "ese no es el modo de resolver los conflictos", ha asumido "en primera persona" la responsabilidad política de lo ocurrido. Pese a ello, será el departamento de Asuntos Internos de la Ertzaintza la que analice si la actuación policial se ajustó a los protocolos vigentes tras haner abierto una investigación.