«No se puede equiparar la violencia con el uso de la fuerza». Con tan sutil argumento pretendió Rosa María Seoane, representante de la Abogacía del Estado en el juicio que se sigue en el Tribunal Supremo contra los cabecillas del procés, sustentar la tesis de que los hechos acaecidos entre septiembre y octubre de 2017 en Cataluña se encuadran en el tipo penal de la sedición, y no en el de rebelión, como sostiene la Fiscalía.

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