La Junta de Andalucía ha aprobado que el presidente de la Fundación Cajasol, Antonio Pulido, tenga un sueldo de unos 200.000 euros brutos, a pesar de que no había solicitado una autorización previa, como marcan sus estatutos. Pulido salió el 1 de enero de CaixaBank tras el cumplimiento de los acuerdos de accionistas pactados en la integración de la caja de ahorros andaluza Cajasol en Banca Cívica y, posteriormente, en La Caixa. En esos cargos, Pulido ha ejercido de ‘embajador’ de la presidenta andaluza, Susana Díaz, ante el mundo económico y financiero.

“Los miembros del Patronato y, en su caso, de las comisiones asesoras ejercerán sus cargos gratuitamente”, establece el artículo 10 de los estatutos de Cajasol, que admiten una excepción: “Previa autorización del Protectorado, el Patronato podrá fijar una retribución en los términos recogidos en el artículo 25 de estos estatutos a aquel de sus miembros que, en su caso, prestara a la Fundación una actividad ejecutiva”.

Pulido cobrará un 15% más que la empleada mejor retribuida de Cajasol

El Patronato aprobó la medida en su reunión del 20 de diciembre. Dos días después se lo comunicó a la Consejería de Hacienda de la Junta de Andalucía, que ejerce el Protectorado de la Fundación. El 29 de diciembre, la Junta contestó que “la prestación de servicios ejecutivos es conforme con las previsiones estatutarias de la entidad”.

No elaboró un informe previo, como reclamaban algunos miembros del Patronato, para cumplir la Ley de Fundaciones de la Comunidad Autónoma de Andalucía, que señala la gratuidad del cargo de patrono salvo que se asuman funciones ejecutivas, caso en el que se necesitará una “autorización previa del Protectorado”. La Consejería justifica la falta de análisis previo en que la aprobación del sueldo de Pulido estaba sujeto a la conformidad del Protectorado, tal y como marcan los estatutos, y que sí se produjo a posteriori.

Por su parte, desde la dirección de Cajasol se justifica la medida en el artículo 25 de las normas internas, que regula la Gerencia de la Fundación. “La Gerencia dependerá de la Presidencia de la Fundación, bajo la suprema dirección del Patronato y su cargo será retribuido”, establecen los estatutos. Su retribución se calculará del “resultado de incrementar la del empleado de mayor cualificación y responsabilidad en un porcentaje que no superará el 30%”.

En el caso de Pulido, que asume así las funciones de gerente siendo presidente, el incremento salarial ha sido del 15% respecto a la empleada mejor pagada, por lo que Cajasol destaca lo mesurado y prudente de la medida.

Salida de CaixaBank

Antonio Pulido, que fue presidente de Cajasol y de Banca Cívica, abandonó el 1 de enero sus puestos en el Grupo La Caixa: presidente de la sociedad Puerto Triana -que construye la Torre Pelli en Sevilla- y miembro del consejo asesor del banco en Andaucía.

Su salida de CaixaBank este año forma parte de los acuerdos de accionistas asumidos con la integración de Banca Cívica en La Caixa, según fuentes cercanas a Pulido. Esos acuerdos establecían una indemnización de 1,8 millones de euros por su marcha para los dos vicepresidentes de Banca Cívica, que tenían un sueldo bruto anual de 900.000 euros. Fuentes vinculadas a la Fundación aseguran que ese acuerdo se mantuvo con la integración de Banca Cívia en CaixaBank.

Fue uno de los pocos asistentes al bautizo del hijo de la presidenta Díaz

Pulido es amigo personal de la presidenta andaluza, Susana Díaz, desde las antiguas batallas que libraron unidos en en el PSOE de Sevilla en los 90, cuando Pulido dirigía la empresa Inturjoven de la Junta. Muestra de su sintonía fue la presencia del economista en el bautizo del hijo de la baronesa andaluza.

Esas guerras internas situaron a Pulido como presidente de El Monte (Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Huelva y Sevilla) en julio de 2006. Tras la fusión de El Monte y Caja San Fernando, fue elegido presidente de Cajasol en mayo de 2007. En enero de 2010 protagonizó la primera fusión interregional de España por absorción con Caja de Guadalajara. En julio de 2010 fue elegido presidente del consejo de administración de Banca Cívica, cargo que ocupó hasta la fusión de la entidad en La Caixa en agosto de 2012.

Subvención a la empresa que contrató al marido de Díaz

La Fundación que preside también está vinculada a la empresa que contrató al marido de la presidenta, José María Moriche, que empezó a trabajar en 2013 en la las librerías Beta. Esta cadena estuvo subvencionada por la Fundación Cajasol a través de un plan de dinamización de la lectura, denominado Foro Beta Cajasol. Fuentes vinculadas a la Fundación establecen en 24.000 euros el dinero inyectado en Beta en 2011 y 2012, y 28.000 en 2015 y 2016.

Las librerías Beta forman parte de la compañía ZZJ, productora que trabaja para Canal Sur. Su administrador único, José María Zafra, es también una persona cercana a Antonio Pulido, según fuentes de Cajasol. En 2012, Zafra informó a los medios de comunicación de que las librerías Beta preveían casi triplicar sus ventas con la apertura de 20 nuevas tiendas en toda España. Su plan de crecimiento y expansión contemplaba abrir nuevos locales “aprovechando las oficinas y sucursales de Cajasol y Banca Cívica que puedan cerrar derivado de la integración en CaixaBank y el solapamiento que pueda existir”. En la actualidad, toda la plantilla de Beta, incluido el marido de la presidenta, está sometido a un Expediente de Regulación de Empleo (ERE).

20 millones para subvenciones y patrocinios

La Fundación Cajasol realiza una obra social y cultural con el patrimonio de la antigua caja de ahorros Cajasol, que nació de la fusión de El Monte y la Caja San Fernando. Por tanto, gran parte de los 585 millones que gestiona procede de activos públicos. Unos 150 millones se corresponden a acciones de CaixaBank, mientras que 285 se contabilizan en patrimonio inmovilizado, principalmente edificios por toda Andalucía -muchos de ellos alquilados por el Grupo La Caixa- y obras de arte. Otros 150 millones se encuentran en tesorería.

Este patrimonio genera un presupuesto de 20 millones de euros al año que la Fundación gasta en actividades y patrocinios para todo tipo de colectivos sociales y medios de comunicación, por lo que la figura de Pulido es intocable en la comunidad. Además, actos como la celebración de conferencias organizadas por la Fundación concluyen con cenas de limitada asistencia donde se tejen esas relaciones político-económicas. La colaboración de Pulido con Díaz se remonta a cuando ambos luchaban, en el mismo bando, por hacerse con el control del PSOE de Sevilla.

Con Pulido en CaixaBank, Susana Díaz firmó un convenio de colaboración con el presidente del banco, Isidro Fainé, el 24 de febrero de 2014. La entidad anunció una inyección de 2.000 millones de euros para financiar a pymes y autónomos y se comprometía a la inversión de la Obra Social hasta los 50,3 millones de euros, primando los programas de acción social y el impulso del empleo juvenil.

Ha sido uno de los primeros en almorzar con Zoido en el Ministerio del Interior

La vinculación con el mundo financiero le convirtió en embajador de Susana Díaz ante los grandes empresarios del país cuando la entonces consejera heredaba la Presidencia de la Junta de José Antonio Griñán en 2013. Precisamente, esa actividad política podría ser uno de los motivos de la salida de Pulido de La Caixa tras cumplirse el acuerdo de accionistas. Según informó El Confidencial, el economista habría maniobrado en la guerra interna del PSOE a favor de Díaz sin contar con la opinión de Fainé. Se trataría de reuniones con miembros de la cúpula socialista a espaldas del máximo responsable del Grupo La Caixa.

Pero la actividad política de Antonio Pulido no se queda allí. El presidente de la Fundación Cajasol ha sido uno de los primeros en visitar el comedor privado del Ministerio del Interior tras el nombramiento de Juan Ignacio Zoido. Ambos almorzaron el 15 de diciembre en un encuentro donde, aseguran, no se trató la situación política. Tanto fuentes del Ministerio como de la Fundación enmarcan la comida en las relaciones personales que entablaron ambos durante la etapa de Zoido como alcalde de Sevilla, dado que Cajasol tiene varias líneas de colaboración con el Ayuntamiento hispalense. Tanto la Fundación como el Ministerior niegan que Pulido acudiera como emisario de Susana Díaz ante para negociar nuevos acuerdos entre el PSOE y el Gobierno del PP.