Política

La desconfianza con ERC acerca una nueva prórroga de los Presupuestos de Montoro

Explica que sus socios parlamentarios de ERC "quieren conocer el calendario de Quim Torra antes de negociar las Cuentas del Estado de este año"

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La desconfianza con ERC acerca una nueva prórroga de los Presupuestos de Montoro
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero.

La ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero. EP

Resumen:

El departamento de María Jesús Montero se prepara para todos los escenarios, entre ellos, el de no tener Presupuestos Generales del Estado para este año, opción que hasta hace bien poco no contemplaba el Ministerio de Hacienda. Aunque todavía no ha arrancado la negociación con el resto de los Grupos Parlamentarios, de los que depende ahormar una mayoría suficiente para sacar adelante las cuentas y están preparando las fichas financieras de cada Ministerio, el Gobierno de Pedro Sánchez es consciente de que la presión preelectoral catalana puede hacer que los independentistas de ERC no permitan que las cuentas salgan adelante si, al menos, no se abstienen.

Partiendo de la base de que Montero no llevará los PGE de 2020 a la Cámara Baja si no tiene todas las garantías de que van a prosperar, su intención es presentarlos en mayo para que puedan ser aprobados antes de las vacaciones de verano, pero «si este proceso se alarga, empezaremos a negociar también los Presupuestos de 2021, los dos a la vez», explican fuentes gubernamentales. De hecho, y habida cuenta de que las Cuentas para este año, de salir, tendrían un periodo muy corto de ejecución, habrá propuestas de gasto e inversión que se derivarán a 2021, explican los mismos medios.

ERC «no está cerrada a apoyar», dice Hacienda, aunque depende del calendario electoral catalán

Desde el Ejecutivo explican que sus socios parlamentarios de ERC «quieren conocer el calendario de Quim Torra antes de negociar los Presupuestos del Estado», en alusión a su intención de convocar elecciones autonómicas catalanas este año, pero reservándose la fecha en que tiene previsto llamar a los ciudadanos a las urnas. Este mismo mes se desbloquearán los presupuestos catalanes, los primeros desde 2017. A partir de ese momento, comenzará la cuenta atrás y aunque los republicanos independentistas «no están cerrados a apoyar» las cuentas de Montero, saben que los de Junts per Catalunya harán un uso electoral de una decisión que le permitiría a Pedro Sánchez asegurar en muy buena medida la legislatura.

Los trabajos técnicos «están muy avanzados» y a finales de mes arrancará la negociación política. Les basta con una mayoría simple, como para el techo de gasto, que salió adelante la semana pasada con el voto a favor de las formaciones que hicieron posible la investidura de Sánchez, al que se sumó el de Coalición Canaria y la abstención de ERC.

Precisamente, el mismo día que pasó por el Congreso el techo de gasto y la senda de déficit para 2020 se aprobó para el periodo comprendido entre 2021-2023, en previsión de un escenario a más largo plazo si este año hay que ir a una nueva prórroga. Una semana antes se eliminó el derecho de veto del Senado al techo de gasto. Se ha preparado el terreno y Moncloa está dispuesta a dar tiempo a los de Gabriel Rufián, pero hasta cierto punto «porque habrá un momento en que nos tengamos que poner duros», avisan.

En definitiva, las Cuentas del Estado que sacó el ex ministro de Hacienda Cristóbal Montoro en 2018, justo una semana antes de la moción de censura que descabalgó a Mariano Rajoy de la presidencia del Gobierno, llevan camino de convertirse en los más longevos de la democracia. Sánchez no consiguió aprobar los suyos en 2019, situación que desencadenó, junto al escándalo de la figura del «relator» en sus conversaciones con el Gobierno de la Generalitat, la convocatoria de elecciones generales el 28-A, que acabarían desembocando en la repetición electoral del 10-N.

Rufián vincula la negociación a los resultados de la «mesa de diálogo»

Este martes por la mañana el portavoz parlamentario de ERC afirmaba en un desayuno informativo que la cuestión presupuestaria no estaba todavía sobre la mesa. En todo caso vincula esa negociación a los resultados de la «mesa de diálogo» con el Gobierno de la Generalitat, que tiene que reunirse antes de la tercera semana de este mes, ha recordado. «Si la mesa funciona y es efectiva y nadie tiene la tentación de decir que está bloqueada», ERC escuchará lo que le tenga que decir el Gobierno, pero «ni muchísimo menos estamos en eso» ni ningún miembro del Gobierno se ha dirigido a ellos para tratar este asunto.

Además, los Presupuestos de 2021 permitirían al Gobierno de coalición garantizarse llegar al final de la legislatura. Nada impediría una prórroga para los años 22 y 23, para convocar elecciones a finales de ese año. De hecho el enorme esfuerzo negociador que exigen las cuentas de este ejercicio para tan poco tiempo se les empieza a antojar innecesario.

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