El equipo del documental de Netflix Dos Cataluñas ha decidido renunciar al premio que este lunes les entregó en Berlín la Fundación Cinema for Peace y que recibieron de las manos del propio Carles Puigdemont. Los directores de la obra consideran que la presencia del expresidente catalán supuso una “manipulación” para el galardón y que el acto no fue “imparcial” ni respetó el principio de “neutralidad”.

En una carta enviada a la fundación y que adelanta El País, el equipo liderado por Álvaro Longoria y Gerardo Olivares dice que se sintieron engañados por la organización y que desconocían los detalles del evento. “Creemos que el acto de entrega no ha sido imparcial y le ha fallado a nuestra ética profesional y a uno de los principios claves de nuestro documental, la neutralidad”, escriben los responsables de Dos Cataluñas.

En declaraciones a El País, Longoria asegura que no sabían que el propio Puigdemont les iba a entregar el premio y mucho menos que iba a realizar un discurso político previo, como así sucedió. “Por la gente del expresidente catalán nos enteramos hace unos días de la posibilidad de su presencia e insistimos a la organización que no le sentaran en nuestra mesa, porque nuestro filme no quiere ser pieza de manipulación informativa, sino de denuncia de estos actos”, cuenta Longoria al diario de Prisa.

Ante su preocupación, desde la Fundación Cinema for Peace se les aseguró que Puigdemont no hablaría en el acto. Fueron engañados. “De repente, vimos que subía al escenario, con lo que pensé que efectivamente habíamos ganado, y realizó su propio discurso”, remarca Longoria, que rechazó incluso acudir a la cena de gala al enterarse de que estaría presente el expresidente de la Generalitat.

Cinema for Peace entrega sus premios anuales en Berlín, coincidiendo con la celebración de la Berlinale. Entre sus miembros se encuentran Mijaíl Gorbachov o el artista chino Ai Weiwei, que recientemente visitó en prisión a los líderes catalanes en prisión preventiva. En su discurso durante la gala, Puigdemont se refirió al inicio del juicio del procés y defendió la inocencia de los encausados y la actitud de la justicia y del Gobierno español.