Imagina meter productos reveladores y fijadores en el cajón de detergente de varias lavadoras, instalar objetos rudimentarios, modificar su función y ponerte a caminar o a correr frente a ellas. Y lo que es mejor, que la lavadora tome una imagen de ese momento. Es lo que se conoce como Laundromat locomotion, obra que realizó el artista Steven Pippin en 1997. Aunque ya en los años 80 se dio a conocer por flirtear con la performance, e instalar dispositivos fotográficos en lugares públicos como los aseos de un tren o fotomatones.  

Pippin no fue el único que fue más allá y tanteó las posibilidades de la fotografía. En 1994, el poeta y artista Jeff Guess, produjo unos negativos colocando un trozo de película de 35 mm directamente en su boca, que usó como cámara oscura. Y a medida que iba abriendo la boca, fotografiaba los objetos de su entorno. Ambas obras son una muestra de la fotografía experimental que trae a la capital el Musée National d’Art Moderne – Centre National d’Art et de Culture Georges Pompidou de París.

Todas las obras que componen la exposición son importantes, pero algunas son «maestras», como Nocturne del artista húngaro Brassaï

La exposición, que se podrá visitar en CaixaForum Madrid hasta el 26 de marzo de 2023, cuenta con 172 obras de 107 artistas. Desde una imagen tomada por una lavadora a unos negativos fotografiados directamente de la boca. Visiones expandidas. Fotografía y experimentaciónrecorre la experimentación fotográfica a lo largo de los años. Fue a comienzos del siglo XX cuando los artistas mostraron un especial interés por el medio fotográfico. Entre los vanguardistas se extendió el uso de la técnica del fotograma, que era una fotografía realizada sin cámara y que se obtenía con el solo contacto de uno o varios objetos con papel fotosensible. En esa época ya empezaron a tantear con fotomontajes, collages o fotogramas. 

Man Ray, Bruce Conner, William Klein, Florence Henri o Nigel Henderson, son varios de los artistas que protagonizan esta presentación. Se entremezclan entre sí todo tipo de creadores, desde el ámbito del diseño gráfico al de la ciencia. A través de tantear posibilidades, de ir más allá de pulsar un botón y sacar una fotografía al uso, estos artistas juegan con los negativos, con la luz y generan nuevas formas de gramática visual.

‘Nocturne’, una obra «única»

La comisaria Julie Jones, ha señalado en la presentación de la «inédita» exposición, que todas las obras que componen la exposición son «importantes, pero algunas son maestras». Como Nocturne (1972) del artista húngaro Brassaï, que considera «única». Desde 1930, el artista se empezó a obsesionar con los grafitis, y en sus paseos nocturnos por las calles parisinas, empezó a documentar signos, rostros, líneas y animales que poblaban los muros de la ciudad. Más tarde, tras mezclar imagen y texto, daría forma a sus obras más famosas.

Nocturne (1972). El artista húngaro Brassaï recortó algunos de los grafitis parisinos que se encontraba en sus salidas nocturnas y realizó una composición.

Según ha explicado Jones, la exposición no está organizada de forma cronológica, sino por temáticas: «Luz», «Movimiento», «Alteraciones», «Recrear mundos», «La visión a prueba» y «Anatomías». Se podrá ver el espíritu de invención que caracteriza a los artistas europeos, sobre todo franceses. No habrá ninguna obra española, aunque Jones no descarta participar con otros países, «España forma parte del proyecto de interés», ha contado.

Los artistas juegan con la luminosidad. El estudio y la manipulación de la luz es el elemento primario en el que se basan los fotógrafos. Muchos de ellos sostienen una fuente de luz y lo agitan delante de una fuente fotosensible. Barbara Morgan, por ejemplo, solicitó a una bailarina que danzara con una luz en su mano para crear ese efecto de movimiento en la oscuridad. Otra de las piezas únicas de la exposición es Luisa Casati (1922) de Man Ray. El artista mezcla dos negativos y juega con la imagen para dar la sensación de que los ojos de la protagonista se mueven. De esta manera, de manera experimental, se deforma la realidad a través de la combinación de varios negativos.

Una parte importante de Visiones expandidas. Fotografía y experimentación, está dedicada a la alteración. Aunque la fotografía de color ofrece una imagen más fiel de la realidad, si se manipula puede llegar a representar un mundo artificial. Como es el caso de la obra Girl from Contact Sheet II (2013) de Sara Cwynar.

El cuerpo humano: retratar lo prohibido

Anatomía protagoniza la última parte de la exposición. Junes cuenta que este ámbito «retoma todos los experimentos que se han visto antes», pero que, en su caso, «vuelve a los motivos principales de la fotografía: el cuerpo humano». La sala se protagoniza por distintas formas, pero todo representa «lo prohibido». Desde el fotomontaje, los recortes y los collages hasta los rayos X para transformar el cuerpo a base de fragmentar y recomponer. Este terreno admite todas las proyecciones y se presta especialmente a expresar la complejidad de las identidades.