Conoce tu nivel de estrés

1º Entiéndelo

– El estrés crónico o Burnout, la enfermedad silenciosa del S.XXI-

D. Gregorio Marañón decía: “En este siglo acabaremos con las enfermedades, pero nos matarán las prisas” y no le faltaba razón. Actualmente la sociedad se enfrenta al gran reto de adaptarse a una velocidad de cambio continua, tanto en el ámbito personal como en el profesional, para la que muchas personas, la mayoría, no se encuentran ni física ni mentalmente preparados. En base a ello, más del 20% de la población en edad laboral presenta problemas de salud como el síndrome del estrés crónico llamado burnout, según los datos de la “European Agency for Safety and Health at Work”. No obstante, el estrés bien gestionado, es fisiológicamente necesario para mantener niveles de salud y rendimiento adecuados, lo que resulta vital para obtener el máximo partido a las 24 h que tiene el día.

Hace ya 50 años, Hans Seyle hablaba de tres fases en la gestión del estrés:

  • La fase de Alarma, en la que todos los síntomas y sensaciones avisan de que existe una sobrecarga de tareas y “quehaceres” importante pero nada fuera de lo normal. Encontrar el equilibrio en esta fase es el estado ideal para rendir a un alto nivel personal y profesional.
  • La fase de Resistencia, en la que sabemos que nuestro ritmo no es el adecuado, pero aun así, somos capaces de multiplicarlo en pro de la conciliación familiar y laboral.
  • La fase del Agotamiento: En esta fase comenzamos a advertir, de forma acumulativa, consecuencias físicas y psicológicas en las que nuestros niveles de rendimiento disminuyen drásticamente y el compromiso personal con nuestra salud se convierte en una lista interminable de excusas.

Una cosa debemos tener clara: la línea entre el óptimo rendimiento personal y profesional y el “sobre-entrenamiento” o burnout es muy delgada, tan fina que cuando advertimos las consecuencias, es imperativo detenerse y buscar soluciones.

2º Apréndelo

– La gestión del estrés se entrena –

Lo primero es conocer a qué nivel te encuentras en la gestión del estrés. Conociéndote un poco más podrás aplicar directamente las recomendaciones que mejor se adapten a tu estilo de vida ya que no todas las personas somos iguales y no reaccionamos de la misma forma a los estresores del día a día.

Apréndelo, te facilitamos una herramienta práctica para autoevaluarte con 7 preguntas claves: Conoce tu nivel de estrés.

3º Aplícalo

– Entender como funciona el Estrés: la fórmula de la salud –

Freedom and Flow Company, expertos en gestión y medición científica del estrés nos traen 5 hábitos saludables que puede que desconocieras para mantener a raya el estrés en tu día a día.

  1. Mantener una rutina diaria: Generarle al cuerpo una rutina ayuda al organismo y los ritmos circadianos internos a mantenerse estables. El estrés mantiene en “alarma” y con picos de excitabilidad a todo el sistema nervioso, por esta razón para recuperarse adecuadamente del estrés generado es mejor mantener un horario, acostumbrándose a acostarse y levantarse a la misma hora, incluso los fines de semana. Si nos acostamos un día más tarde, deberíamos intentar levantarnos al día siguiente como máximo dos horas más tarde de nuestra hora habitual y “compensar” la falta de sueño con descanso activo durante el día y tareas más relajadas de las habituales.
  2. Consumo mínimo de luz natural: Cuando hay menos luz (como por la noche) una parte del sistema nervioso le dice al cerebro que produzca más melatonina para hacer que le dé sueño. Los ritmos circadianos regulan los cambios en las características físicas y mentales que ocurren en el transcurso de un día. La palabra circadiano significa “alrededor de un día”. Proviene de las palabras latinas “circa” (alrededor) y “diem” (día). En este sentido, el consumo de luz artificial no beneficia que el organismo pueda autorregularse, es por ello que se recomienda como mínimo dos horas al día de exposición a luz natural en exteriores. Si pudieras elegir, la luz natural de la mañana tiene más beneficios antidepresivos que la de cualquier hora del día, tanto por la inclinación solar como la frecuencia de onda que emite el sol, pero para personas que estén todo el día “bajo el foco de la oficina” salir a consumir luz natural a cualquier hora es recomendable.
  3. Suma horas de oscuridad: El sueño a oscuras permite una adecuada secreción de la melatonina, que es la hormona que ayuda a regular los ritmos circadianos y con ello mejora el descanso. Esto incluye evitar dormir con la luz o la televisión encendida. Lo ideal es sumar, al menos, 6-7 horas de oscuridad total al día (incluyendo o no las horas de noche). Tanto las personas que duermen menos como las que consumen menores horas de oscuridad, poseen un porcentaje mucho más alto en los niveles de cortisol (hormona que se libera como respuesta al estrés).
  4. “Si la siesta es breve, dos veces buena”: Una buena siesta viene bien, pero breve, más de media hora de siesta es mala idea, ya que es posible caer en sueño profundo y despertar con sensación de agobio y cansancio. Es recomendable tomarse pequeños descansos tras la comida que incluyan bien luz natural, bien consumo de oscuridad.
  5. Paseos después de comer: Se ha demostrado científicamente como darse un paseo de 5-10 minutos después de comer consigue ayudar a estabilizar los niveles de glucosa en el cerebro, lo que permitirá estabilizar el consumo de energía por parte del organismo, ayudando a como ya hemos visto en el resto de consejos, disminuir la “sensación de alarma” a la que el estrés nos tiene sometidos diariamente.

Acerca de Freedom & Flow

Freedom and Flow Company es una compañía especializada en la implantación de estrategias sostenibles de bienestar y salud en el entorno corporativo.

Freedom and Flow Company mide el efecto en la salud de cada programa que emprende y propone soluciones adaptadas a medida a cada compañía en base al estado de salud de las organizaciones. Entre sus servicios principales incluyen Healthy Box, un departamento de Bienestar y Salud que se incorpora a las empresas para potenciar la gestión sostenible del cuidado de los empleados en el tiempo.

 

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