La conocida bodega Protos, situada a los pies del emblemático castillo de Peñafiel y pionera en la Denominación de Origen Ribera del Duero, cumple 20 años elaborando vinos blancos en la vecina D.O. Rueda y lo celebra con la segunda añada de su Sauvignon Blanc 2025, un blanco vibrante que reafirma su apuesta por la calidad y el carácter del viñedo castellano. En estas dos décadas, la firma ha pasado de ser una bodega histórica ligada al tinto a convertirse también en un nombre de referencia cuando se habla de blancos frescos, aromáticos y con personalidad propia en el corazón de Castilla y León.
Protos, de Peñafiel al corazón de Rueda
Desde sus orígenes en Peñafiel, Protos ha entendido el vino como una combinación de tradición, innovación y respeto al viñedo, y esa misma filosofía fue la que le llevó, hace ya dos décadas, a cruzar el páramo para instalarse en Rueda, la gran cuna de los blancos castellanos. La decisión no fue casual: la bodega buscaba una zona donde las variedades blancas pudieran expresar con nitidez su frescura natural, su intensidad aromática y su capacidad para acompañar la gastronomía contemporánea.
La elección fue La Seca, una localidad vallisoletana considerada por muchos el gran corazón vitivinícola de la D.O. Rueda, popularmente conocida como la “capital del Verdejo” por la enorme presencia de esta emblemática variedad blanca castellana. En este paisaje de vides viejas, suelos de canto rodado y horizonte infinito, Protos ha ido construyendo un proyecto sólido que hoy se plasma en una completa gama de blancos, con el Sauvignon Blanc como uno de sus exponentes más recientes y prometedores.
La Seca: un terroir privilegiado
El término municipal de La Seca reúne unas condiciones naturales excepcionales para el cultivo de la vid, que explican la alta calidad de las uvas con las que trabaja la bodega. Los suelos pedregosos, de cantos rodados y textura pobre, obligan a las raíces a profundizar, favoreciendo una maduración lenta y equilibrada, mientras que las capas de arcilla y arenas retienen la humedad necesaria para sostener la planta en los veranos más secos.
A ello se suma un clima continental extremo, con inviernos largos y fríos, veranos cortos y muy calurosos y un marcado contraste térmico entre el día y la noche, que en época de vendimia puede alcanzar diferencias de hasta 20 grados. Este choque de temperaturas permite que la uva concentre azúcares y compuestos aromáticos sin perder su acidez natural, una cualidad clave en blancos que buscan frescura y tensión en boca. Protos maneja en la zona unas 400 hectáreas de viñedo, de las que 240 son propiedad de la bodega y el resto pertenecen a viticultores de confianza, asesorados a diario por el departamento técnico, que marca pautas de manejo sostenible, rendimientos equilibrados y fechas de recolección precisas.
De la cuna del Verdejo al impulso del Sauvignon Blanc
Aunque el Verdejo sigue siendo la variedad más reconocible de Rueda, en La Seca la segunda uva en importancia es la Sauvignon Blanc, de origen francés y hoy perfectamente adaptada al paisaje castellano. Fue el célebre enólogo bordelés Émile Peynaud quien recomendó hace décadas su cultivo en la zona, al comprobar que el clima seco y el suelo pedregoso podían sacar lo mejor de esta casta: intensos aromas herbáceos, notas de cítricos y un perfil gustativo fresco, lineal y muy gastronómico.
Protos vio en esta variedad una oportunidad para ampliar su gama de blancos con un vino de estilo internacional, capaz de conectar con consumidores que buscan referencias claras a la Sauvignon Blanc del Loira o de Nueva Zelanda, pero con un marcado acento castellano. Así nació su Protos Sauvignon Blanc, cuya añada 2025 representa la consolidación de un proyecto que ya ha despertado el interés de críticos y amantes del vino por su equilibrio entre tipicidad y personalidad propia.
Viñedos de 10 y 30 años: el origen del carácter
Este Sauvignon Blanc de Protos se elabora exclusivamente con uvas de viñedos situados en La Seca, concretamente en dos pagos que se complementan entre sí y aportan matices distintos al coupage final. El primero es La Virgen, un viñedo de unos 30 años, plantado en suelos de cascajo y arcilla, que proporciona profundidad de sabores, estructura y complejidad; el segundo es Los Rosales, de alrededor de 10 años y asentado sobre suelos arenosos, responsable de la frescura, la tensión y la vivacidad que se perciben desde el primer sorbo.
La combinación de estas dos parcelas permite jugar con una paleta muy rica de perfiles aromáticos y texturas, siempre bajo el criterio del equipo enológico de Protos, que decide el momento óptimo de vendimia para cada uno. Solo las uvas sanas y en su punto ideal de madurez pasan a formar parte del vino, lo que explica su limpieza aromática y su definición en boca.
Vendimia nocturna y vinificación precisa
Uno de los rasgos distintivos del Protos Sauvignon Blanc 2025 es la vendimia nocturna, una práctica cada vez más habitual en Rueda pero que aquí adquiere un papel fundamental: recolectar las uvas cuando la temperatura baja permite preservar mejor su acidez natural y evitar oxidaciones prematuras, manteniendo intacto el potencial aromático. La uva llega a la bodega fresca y en perfecto estado, lista para un trabajo en bodega que busca la máxima expresión varietal sin artificios.
Tras el despalillado, los racimos realizan una maceración pelicular en frío de unas cuatro horas, durante la cual las pieles están en contacto con el mosto para extraer aromas primarios, compuestos terpénicos y cierta untuosidad. A continuación, el mosto limpio fermenta a baja temperatura controlada en depósitos de acero inoxidable, utilizando levaduras seleccionadas por la propia bodega a partir de sus viñedos, una decisión que ayuda a reforzar la identidad de su estilo y a garantizar una fermentación lenta, regular y muy respetuosa con los matices más delicados de la variedad.
Crianza sobre lías: volumen y persistencia
Finalizada la fermentación, el vino realiza una crianza sobre lías finas en los mismos depósitos de acero inoxidable durante unos dos meses, con frecuentes operaciones de bâtonnage que ponen en suspensión las lías y favorecen la liberación de polisacáridos y manoproteínas. Este trabajo minucioso se traduce en un mayor volumen en boca, una textura más cremosa y una sensación de equilibrio entre acidez y cuerpo que distingue al Protos Sauvignon Blanc frente a otros blancos más ligeros.
La crianza sobre lías, además, contribuye a alargar la persistencia del vino, reforzando un final largo y ligeramente amargoso, muy elegante, que invita a seguir bebiendo. Ese toque amargo, tan característico de los grandes blancos de Rueda, funciona como contrapunto perfecto a la fruta cítrica y tropical, aportando complejidad y evitando que el vino resulte simplemente frutal o efímero.
Cata: frescura, viveza y elegancia
En la copa, Protos Sauvignon Blanc 2025 muestra un color amarillo pajizo pálido, con reflejos acerados que denotan juventud, limpieza y brillo, anticipando un vino de corte moderno y muy cuidado. Al acercar la nariz, aparece una intensidad media-alta con claras notas herbáceas de calidad, recuerdos de hinojo, hierba fresca y boj, acompañados de una paleta de cítricos en la que destacan el pomelo, la lima y el limón, además de sutiles toques de fruta tropical como el maracuyá o la piña.
En boca, la entrada es suave y amable, con una sensación de vino seco y muy fresco, sostenida por una acidez vibrante que limpia el paladar y lo prepara para el siguiente trago. Se perciben marcadas notas de manzana verde y cítricos, una buena fluidez que lo hace fácil de beber, pero al mismo tiempo un notable volumen, redondez y una textura fina que recuerda el trabajo sobre lías. El final es largo, con un elegante amargor que prolonga la sensación frutal y deja una huella refrescante y ligeramente salina.
Maridajes y momento de consumo
El perfil aromático y gustativo de este Sauvignon Blanc convierte al vino en un aliado versátil para la gastronomía contemporánea, especialmente aquella que gira en torno al producto del mar. Resulta perfecto para acompañar mariscos (ostras, almejas, navajas, gambas), pescados al horno o a la parrilla y recetas donde la salsa o la guarnición cítrica exijan un blanco capaz de refrescar sin perder presencia. También funciona de maravilla con cocina asiática ligera, como sushi, sashimi o ceviches, donde la acidez del vino acompaña los matices del pescado crudo y las notas especiadas.
Asimismo, es un vino muy adecuado para platos de carnes blancas (pollo, pavo, conejo) con preparaciones suaves, verduras salteadas, pastas con salsas poco grasas o arroces marineros, gracias a su combinación de frescura, estructura y matices herbáceos. La bodega recomienda servirlo a una temperatura fresca, en torno a 6–10 grados, ideal para destacar su faceta más vibrante sin apagar la complejidad aromática que aporta la crianza sobre lías.
Un blanco llamado a consolidarse
Con este Protos Sauvignon Blanc 2025, la bodega celebra no solo un 20 aniversario en Rueda, sino también la madurez de un proyecto que mira al futuro con ambición y fidelidad a su origen. El vino combina frescura, viveza y expresividad aromática con un trabajo técnico preciso, desde el viñedo hasta la bodega, que se traduce en un blanco redondo, elegante y muy actual, capaz de seducir tanto a los aficionados a la Sauvignon Blanc de corte internacional como a los amantes de los blancos castellanos con carácter.
En definitiva, se trata de un vino blanco de marcada personalidad, nacido en el corazón de La Seca, moldeado por un clima extremo y una viticultura cuidada al detalle, y afinado mediante una vinificación meticulosa que potencia al máximo las virtudes de la variedad. Un brindis perfecto para conmemorar dos décadas de presencia de Protos en Rueda y, al mismo tiempo, una invitación a descubrir una forma diferente de entender la Sauvignon Blanc, donde el terroir castellano tiene mucho que decir.
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