Ese vídeo de la puesta de sol parecía de anuncio en el móvil. En la tele del salón, en cambio, se convierte en una sopa de puntitos, y el culpable tiene nombre: el sensor. Es la pieza que recoge la luz, y cuando el sol ya se ha ido es la que decide si el cielo sale limpio o con grano. Por eso un dron de bolsillo como el DJI Neo2 y uno de sensor grande como el Mini 5 Pro graban cosas tan distintas aunque compartan apellido.

En la promo del 11.11 de AliExpress coinciden rebajados dos drones, dos cámaras de acción y una microcámara de DJI. Entre ellos están los tres tamaños de sensor que importan: media pulgada, un escalón intermedio de 1/1,3 y una pulgada entera. La pregunta útil no es cuál es mejor, sino cuál te basta para lo que grabas a última hora de la tarde.

Dron DJI Neo2 de 151 gramos para grabarte desde el aire

Pesa 151 gramos, lo que una manzana grande, y es de los drones que encajan con quien no ha volado uno nunca. Su sitio está en las excursiones, la playa o el vlog: está pensado para que salgas tú en el plano. Graba en 4K a 60 imágenes por segundo, fluido de sobra para subirlo tal cual. Y vuela con las hélices protegidas, justo lo que quieres si lo vas a tener a un metro de la cara.

Su sensor es de media pulgada, y ahí está su encaje. Con buena luz da una imagen muy limpia; al anochecer, cuenta con que el grano aparezca antes que en un dron de sensor grande. Con el código ESD1123 se queda por debajo de los 140 euros.

Cámara de acción DJI Osmo Action 5 Pro con dos pantallas OLED

Si vienes de una Action 4, el sensor no cambia de tamaño: las dos montan uno de 1/1,3 pulgadas. Aquí, con píxeles de 2,4 micras, que es la manera técnica de decir que cada punto de la imagen recoge más luz. Frente al Neo2 es otro mundo cuando oscurece.

Lo que sí cambia frente a su antecesora está alrededor del sensor. Tiene más batería (1.950 mAh frente a 1.770) y guarda en 64 GB de memoria propia, con ranura para tarjeta si te quedas corto. La pantalla trasera también crece y tiene mucho brillo, así que a mediodía la lees sin hacer visera con la mano. DJI habla de hasta 4 horas grabando en calidad básica, medidas en laboratorio, y aguanta 20 metros bajo el agua sin carcasa.

Al caer la tarde manda su rango dinámico de 13,5 pasos. Traducido: en el mismo plano aguanta un cielo todavía naranja y una calle ya en penumbra, sin quemar uno ni dejar la otra en negro. Ahora está rebajada, y si solo pudieras quedarte con una cámara para todo el año, sería esta.

Cámara de acción DJI Osmo Action 4 sumergible hasta 18 metros

Comparte con la 5 Pro el tamaño de sensor, con una generación menos de extras. Graba en 4K hasta 120 imágenes por segundo para cámaras lentas y se mete en el agua hasta 18 metros sin carcasa. Por menos de 190 euros es la forma más directa de tener ese sensor intermedio sin pagar la batería grande.

Microcámara DJI Osmo Nano con 143 grados de visión

La Osmo Nano mete un sensor de 1/1,3 pulgadas, el mismo tamaño que el de las Action, en un cuerpo diminuto. Ahora rebajada, es la manera de grabar tu día sin cargar con una cámara de verdad. Sus 143 grados de visión cogen casi todo lo que tienes delante, y comparte con la 5 Pro esos 13,5 pasos de rango dinámico que salvan los atardeceres. La memoria va dentro, y graba en 4K a 60 imágenes por segundo, o a 120 si quieres cámara lenta.

Dron DJI Mini 5 Pro con sensor de una pulgada

El Neo2 te pone en el plano; el Mini 5 Pro hace que el plano merezca la pena cuando el sol ya está bajo. Su sensor es de una pulgada, un salto de tamaño que se ve justo en ese momento. El cielo de después de la puesta sale con color y sin esa capa de grano. Lo acompaña una apertura f/1,8, que deja entrar más luz que la del Neo2.

Con 50 megapíxeles en foto puedes recortar un trozo del paisaje sin que se deshaga. Vuela unos 36 minutos con la batería estándar, casi el doble que el pequeño. Y eso cambia la tarde: da tiempo a esperar la luz buena sin bajar a cambiar de batería. Detecta obstáculos a su alrededor y lleva delante un sensor láser que mide distancias, una tranquilidad si vuelas cerca de árboles. Con el código ESD11120 se queda bastante más a cuenta para un dron que juega en otra categoría de imagen.

Para la mayoría, el punto dulce está en el escalón intermedio. La Osmo Action 5 Pro tiene el sensor que ya aguanta el anochecer y la batería para llegar a él con carga de sobra. La pulgada entera del Mini 5 Pro merece la pena si lo que te mueve es salir a buscar esa luz a propósito, desde arriba.

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