El Real Madrid ha cerrado uno de los movimientos más estratégicos de este verano con la incorporación de Bernardo Silva, quien se convierte en el segundo refuerzo del club blanco tras Marc Cucurella. El centrocampista portugués de 31 años firma un contrato de dos temporadas, hasta junio de 2028, con opción a ampliar por un año más, y llega como agente libre tras finalizar su vínculo con el Manchester City, donde fue pieza clave de Pep Guardiola durante nueve temporadas consecutivas. Su aterrizaje en el Santiago Bernabéu llega como petición expresa de José Mourinho, en su regreso al banquillo del Madrid 13 años después.
Una joya de 31 años con una carrera impoluta
A sus 31 años, Bernardo Silva se mantiene como uno de los centrocampistas más completos del fútbol europeo. Nacido el 10 de agosto de 1994 en Lisboa, Portugal, el jugador mide 173 cm y pesa 64 kg, lo que lo convierte en un futbolista de tamaño reducido pero con una capacidad extraordinaria para aprovechar su agilidad y velocidad.
En la selección portuguesa, Bernardo ha sido una pieza fundamental en los últimos años, acumulando 389 minutos jugados en 7 partidos durante los últimos 12 meses, con una valoración media de 7.20. Su posición natural es de centrocampista, aunque puede ocupar fácilmente como interior, mediapunta o incluso extremo, lo que le da al entrenador una flexibilidad táctica enorme para ajustar el esquema según el rival.
El habitual en el once del Manchester City llegó al Etihad Stadium en 2017 desde el Mónaco, donde coincidió con Kylian Mbappé en la temporada 2016/17. Durante su estancia en Inglaterra, Bernardo se convirtió en uno de los jugadores más admirados de la Premier League por su capacidad para combinar regate, pase y visión de juego en espacios reducidos. Con 19 títulos en nueve temporadas, incluido múltiples Premier League, Copas de la Liga y una Champions League, Bernardo cierra una etapa de gloria en Inglaterra para buscar nuevos retos en España.
El fichaje que ganó la carrera al Barça y al Atlético
El futuro de Bernardo Silva había dado un giro radical en las últimas semanas. Cuando todo parecía encaminado a su fichaje por el Atlético de Madrid, habiendo avanzado conversaciones con el club rojiblanco, y después con el FC Barcelona, el portugués dio un giro de 180 grados y finalmente jugó su carta con el Real Madrid. El club blanco ganó la batalla a Barça y Atlético de Madrid en una pugna a tres bandas por un jugador que llega libre desde el City y con un contrato de dos años, con otro opcional.
Bernardo Silva aterrizará en el Santiago Bernabéu después de nueve años compitiendo al máximo nivel y tras convertirse en uno de los grandes líderes del Manchester City. En nueve temporadas en el Etihad, el luso acumuló 451 partidos, 76 goles y 77 asistencias, cifras que reflejan su impacto en un equipo que ha dominado la Premier League de manera casi absoluta durante su mandato. Pero su verdadera aportación va mucho más allá de las cifras. Su inteligencia táctica, su capacidad para crear juego y su versatilidad lo convirtieron en un pilar fundamental del modelo de Pep Guardiola.
El aterrizaje de Bernardo Silva en el Santiago Bernabéu llega como petición expresa de José Mourinho, en su regreso al banquillo del Madrid 13 años después. El técnico portugués, que conocía a Bernardo desde sus años en el Mónaco y profundizó su relación durante los nueve años en el Manchester City, lo considera una pieza clave para implementar su modelo de juego en el Real Madrid.
Te puede interesar