España ya está en los dieciseisavos de final del Mundial 2026 como primera del Grupo H, pero el billete tuvo un coste físico y futbolístico altísimo. La selección de Luis de la Fuente se llevó una victoria mínima por cero goles a uno ante Uruguay en el Estadio Akron de Guadalajara, tras un encuentro de alta tensión que el propio seleccionador español no dudó en calificar como las antípodas del fútbol. La Roja venció pero volvió a dejar dudas en su juego debido a una circulación lenta que recordó al debut y a una versión muy gris de Lamine Yamal, quien estuvo vigilado de cerca por el asfixiante marcaje al hombre planteado por el seleccionador uruguayo, Marcelo Bielsa. El único gol del encuentro llegó al borde del descanso, en el minuto 42, cuando Álex Baena aprovechó un balón al área de Marcos Llorente y castigó un grave error del veterano guardameta Fernando Muslera, quien acabó sustituido en el intermedio por Rochet, en un castigo insólito de Bielsa.
En la segunda mitad el partido se convirtió en una auténtica batalla de trincheras en la que el colegiado estadounidense Ismail Elfath permitió una dureza extrema que desquició al combinado español. España no se amedrentó y con la entrada de Dani Olmo ganó llegada, aunque el jugador del Barcelona perdonó una ocasión clarísima a media hora del final. En el tramo definitivo, Ferran Torres estrelló un balón en el larguero mientras una Uruguay impotente y desquiciada acababa el choque con Agustín Canobbio expulsado por roja directa en el minuto 95, tras propinar una durísima entrada a Pau Cubarsí, una de tantas rompepiernas del último tramo del encuentro.
La peor noticia para España, más allá de la falta de brillo, fue el parte de guerra médico, ya que Yeremy Pino se retiró con una grave lesión en la clavícula que podría dejarle fuera del Mundial y Nico Williams terminó el choque con molestias. Como nota positiva, De la Fuente encadena 34 partidos invicto al frente de la selección, superando el récord histórico de Brasil, y ya espera su cruce de dieciseisavos bajo los focos de Hollywood el próximo 2 de julio, presumiblemente ante Austria o Argelia.
La hazaña de Cabo Verde
Al término del encuentro, Luis de la Fuente se mostró orgulloso del carácter de sus jugadores pero visiblemente molesto con la propuesta uruguaya, explicando que el rival les había llevado "al límite" con una "dureza extrema". El seleccionador destacó que, pese a las circunstancias de un partido muy incómodo, habían logrado mantener el nivel de concentración sin entrar en provocaciones. De la Fuente lamentó profundamente que Pino pueda decir adiós al Mundial por su lesión de hombro y reconoció que, aunque le gustaría mejorar "en la fluidez, la velocidad de juego", se marcha satisfecho por el liderato. El técnico riojano también defendió a Pedri de las críticas por su rendimiento respecto al Barcelona, y explicó que el canario tiene que "adaptarse a jugar de una manera diferente a la que juega en su club, porque aquí la demanda es otra".
La gran campanada del grupo H la dio la humilde y debutante selección de Cabo Verde, que hizo historia al clasificarse para los dieciseisavos de final tras empatar sin goles ante Arabia Saudí en Houston. Los Tiburones Azules avanzan a la siguiente ronda como invictos y emulando a la mítica Italia del Mundial de España 1982 al lograr el billete a las eliminatorias tras sumar tres empates en tres partidos. El conjunto africano fue muy superior en la segunda mitad a una poco ambiciosa Arabia Saudí y dispuso de las mejores ocasiones, sobre todo en un mano a mano de Laros Duarte que desbarató el meta Al Owais. Tras el pitido final se desató la euforia en las filas de Cabo Verde, que se despide de la fase de grupos habiendo plantado cara a la campeona de Europa y a una bicampeona mundial. Aunque su próximo rival será Argentina y seguir avanzando parece una quimera, la alegría ya es total en la pequeña isla africana, mientras que Uruguay firma un fracaso estrepitoso y regresa a casa a las primeras de cambio repitiendo la pesadilla de Catar 2022.
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