Madring vivió este domingo su bautismo como escenario de la Fórmula 1 con una victoria del italiano Kimi Antonelli (Mercedes), que se impuso en el Gran Premio de España por delante del neerlandés Max Verstappen (Red Bull) y el británico Lando Norris (McLaren). El circuito madrileño recuperaba el Mundial 45 años después de que el trazado del Jarama acogiera su última cita en la capital, y lo hizo con un desenlace que confirma que Antonelli, de apenas 20 años, se ha convertido en el gran candidato al título: se trata de su octava victoria del curso, la segunda consecutiva tras la lograda en Monza, y de nuevo con la inestimable ayuda de la fortuna. Al igual que en el trazado italiano, un Virtual Safety Car apareció justo en la ventana de paradas y le permitió detenerse sin apenas perder tiempo respecto a sus rivales, mientras que Norris, que había salido desde la pole, entró a boxes cuando la ventana ya se había cerrado y, para colmo, sufrió una parada defectuosa que le hizo perder el liderato de la carrera. Con este resultado, el de Mercedes amplía su renta en el Mundial de Pilotos hasta los 81 puntos sobre su propio compañero de equipo, George Russell, que además se benefició del abandono de Lewis Hamilton para heredar la segunda plaza del campeonato, ahora a 101 puntos del líder.
Madring arrancó con Oscar Piastri sufriendo un toque nada más apagarse los semáforos que le costó parte de su alerón delantero, mientras que Carlos Sainz firmaba un arranque espectacular, adelantando hasta a tres rivales en la recta de meta, aunque se excedió en la primera frenada y también tocó al japonés Yuki Tsunoda. La maniobra le costó una sanción de tres puestos que el madrileño fue capaz de neutralizar en las vueltas siguientes, situándose de nuevo decimoséptimo. Pocos giros después, cuando marchaba decimoquinto, protagonizó un nuevo roce, esta vez con Fernando Alonso, en la chicane de las curvas cuatro y cinco. El contacto dañó el alerón delantero del asturiano, que no ocultó su enfado por lo sucedido y consideró que su compatriota le había llevado contra el muro. La dirección de carrera volvió a sancionar a Sainz, esta vez con cinco segundos que, una vez cumplidos, lo relegaron a la última posición de la clasificación y finalmente terminó la carrera dentro del garaje en la vuelta 46. Alonso, por su parte, acabó una tarde deslucida en el decimoséptimo puesto, penúltimo entre los pilotos que lograron completar el Gran Premio, cerrando así un fin de semana amargo para los pilotos españoles.
En cabeza de carrera, Norris mantenía un ritmo sólido y apretaba con décimas tanto a Antonelli como a Charles Leclerc, que rodaba justo por detrás, hasta que el Virtual Safety Car lo cambió todo. El italiano y los perseguidores que decidieron aprovechar la oportunidad entraron a boxes sin penalización de tiempo, pero cuando el propio Norris lo hizo, ya se había cerrado la ventana y, para más inri, sufrió una parada lenta que terminó de sentenciar su liderato. Desde el muro de Mercedes se pidió calma al joven piloto, que ya tenía la vuelta rápida en su poder y otra victoria al alcance de la mano.
El otro gran quebradero de cabeza de la tarde llegó por parte de Lewis Hamilton. Una avería total de frenos le obligó a retirarse sobre la marcha, reportando por radio un "no tengo frenos" que certificó el fin de su Gran Premio y facilitó todavía más el camino de Antonelli hacia el título. Verstappen por su parte, protagonizó una remontada notable en apenas cuatro vueltas, sacando casi dos segundos a su perseguidor más inmediato, en un duelo con Norris por la segunda posición que se resolvió a favor del tetracampeón del mundo, que se defendió con uñas y dientes hasta la bandera a cuadros.
El Rey y Ayuso presiden el podio entre gritos contra Sánchez
El protocolo previo a la entrega de trofeos dejó uno de los momentos más comentados de la jornada. En cuanto comenzó a sonar el himno nacional, ya con el Rey Felipe VI presente, una parte del público aprovechó el momento para lanzar gritos y pitos contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una escena que se ha repetido en los últimos tiempos en distintos eventos deportivos celebrados en España.
Superado ese momento, la ceremonia de entrega de trofeos puso el broche institucional a la jornada. El Rey Felipe VI fue el encargado de hacer entrega del trofeo de campeón a Kimi Antonelli, acompañado en el podio por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que también participó en la entrega de los galardones a Verstappen y Norris como segundo y tercer clasificados.
Madring se llena de estrellas del deporte y la cultura
Más allá de lo sucedido en el asfalto, el estreno de Madring como sede del Gran Premio de España quedará también en la memoria por el aluvión de rostros conocidos que se dieron cita en el circuito. El universo del Real Madrid tuvo una presencia especialmente notable entre el público VIP: Éder Militao, Fede Valverde, Aurélien Tchouameni, Eduardo Camavinga, Diomandé, Thibaut Courtois, Endrick, Rodrygo Goes, Vinícius Júnior, Jude Bellingham y Marc Cucurella entre otros, siguieron la carrera desde los palcos y se pasearon a pie de pista justo antes de comenzar, repartiendo fotografías y autógrafos entre los aficionados que se acercaban a los accesos reservados. Junto a ellos, varias leyendas del madridismo quisieron sumarse a la cita histórica: Roberto Carlos, Luis Figo, Zinedine Zidane o Dani Carvajal se dejaron ver por el paddock. A todos ellos se sumó el seleccionador nacional, Luis de la Fuente, que tampoco quiso perderse el estreno de la Fórmula 1 en Madrid.
El fútbol no fue, ni mucho menos, el único deporte representado en las gradas. El tenista Rafa Nadal fue otro de los grandes protagonistas fuera de la pista, recibiendo ovaciones del público cada vez que las cámaras de la organización lo enfocaban en su palco. El mundo de la música también estuvo representada con la presencia de David Bisbal, acompañado por su mujer, la actriz venezolana Rosanna Zanetti, y la del puertorriqueño Luis Fonsi. El cine también tuvo representación internacional con la presencia del actor estadounidense Noah Schnapp, conocido por su papel en la serie Stranger Things, que despertó gran expectación entre los aficionados. A ellos se unieron caras muy reconocibles de la televisión y la gastronomía españolas, como el cocinero Dabiz Muñoz y la presentadora Cristina Pedroche.
Te puede interesar