En el marco de la escalada de la tensión geopolítica de la última década, protagonizada principalmente por Rusia, el desarrollo de las capacidades de defensa españolas y europeas se han convertido en uno de los planes nacionales y continentales más importantes de la actualidad. En línea con esto, el informe La industria de seguridad y defensa en España ante los desafíos geopolíticos y económicos actuales presentado por el IEE (Instituto de Estudios Económicos), ha realizado un análisis estructural de la industria española y europea y de los retos a los que se enfrenta y que subraya la necesidad de la integración de las pymes y la producción de drones.

El gasto en Defensa de España, caracterizado históricamente por su "insuficiencia crónica", ha dado un contrapié gracias al Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa 2025. Así, el Ministerio de Margarita Robles resaltó este martes haber llegado a los compromisos adquiridos con la OTAN y la UE del 2% del PIB en gasto en Defensa. Este desarrollo ha sido impulsado principalmente por la invasión de Rusia a Ucrania, sin la cual, "no habríamos espabilado", según Antonio Fonfría, profesor de economía aplicada en la Universidad Complutense de Madrid e investigador del informe del IEE.

Sin embargo, el avance industrial del sector tiene varias aristas. Uno de ellos es la de la insuficiente capacidad productiva, ya que con el aumento de la demanda interna, la proporción de la exportación sobre la facturación total del sector ha caído del 77% en 2022 al 73,3% en 2023. Además, "es necesario considerar que hay algunas fragilidades importantes relativas al elevado volumen de las exportaciones, ya que más del 60% de las mismas las realizan dos empresas del mismo grupo AD&S y Airbus Military, y tan sólo un 11% pymes", añade el informe.

Por ello, Fonfría ha instado a "impulsar a las pequeñas y grandes empresas que se han quedado fuera" de los grandes contratos de Defensa, en los que muchos se los ha llevado "la misma empresa". En este sentido, Carlos Martí Sempere, experto en seguridad y defensa del Instituto Universitario General Gutiérrez Mellado, ha asegurado que "no está claro" que el tejido productivo "tenga suficientes capacidades" y ha añadido que "hubiera sido mucho más interesante licitaciones públicas".

Se necesitan más drones

Ante lo aprendido en Ucrania, el informe recoge una cita de William LaPlante, Subsecretario de Defensa para Adquisiciones y Mantenimiento: "Si derribamos un dron de 50.000 dólares con un misil de 3 millones, no es una buena ecuación de costes". Tanto es así que "el enfoque ucraniano de la guerra con drones está desafiando las ideas convencionales sobre tecnología militar. En lugar de
confiar en sistemas caros y muy sofisticados, ha dado prioridad a la asequibilidad, la adaptabilidad y la escala", asegura el IEE.

El informe sigue desarrollando la comparativa entre las capacidades del Kremlin y las de Kiev: "La lógica de precision mass rusa, de empleo en masa de sistemas de bajo coste, desafía el enfoque occidental de precision quality mantenida hasta ahora... lo que podría llevar a una reevaluación doctrinal sobre qué capacidades deben priorizarse". También advierte que "si Occidente sigue dando prioridad a la innovación sobre la escala de producción, se arriesga a una parálisis estratégica en un conflicto prolongado".

Además de esta posible parálisis estratégica occidental, España se enfrenta a otra, y ya es real: la parálisis presupuestaria en la que está sumergida el Gobierno, con 3 años prorrogando los Presupuestos Generales del Estado. Ante esto, el vicepresidente de la CEOE, y presidente del IEE, Íñigo Fernández de Mesa, ha avisado que "un país no puede vivir sin presupuestos porque carece de estrategia" ya que "no permite adaptarte a las nuevas realidades", siendo esto "una completa anomalía".