Indra ha cerrado la sesión bursátil de este martes con una caída del 8,45%, hasta los 49,62 euros por título, en un contexto marcado por las dudas del Gobierno en torno a la posible operación con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E).
De este modo, la capitalización bursátil de Indra se sitúa en unos 8.766 millones de euros, en torno a 800 millones de euros menos que los casi 9.575 millones de euros con los que cerró la sesión del lunes, y unos 880 millones de euros menos con lo que culminó la semana pasada.
A pesar de que esta es la segunda jornada consecutiva 'en rojo', la cotización de Indra todavía acumula una revalorización del 2,22% en comparación con los 48,54 euros por acción con los que terminó 2025, según recoge Europa Press.
"Entre los motivos que nos ayudan a justificar el desplome del valor podríamos encontrar las nuevas informaciones sobre la pausa en torno a la compra de Escribano (en referencia a EM&E)", han apuntado los analistas de XTB.
"La falta de consenso interno y el temor a que el movimiento genere tensiones políticas han llevado a Moncloa a pisar el freno a una operación que ya en 2025 fue objeto de multitud de titulares por el claro conflicto de intereses que afronta", han añadido.
Indra fue el valor más alcista del Ibex 35 en 2025 con una revalorización del 184,2%, es decir, casi el triple, y en los primeros compases del presente ejercicio sus títulos llegaron a rozar los 60 euros por acción y alcanzaron un máximo histórico de 58,9 euros por título (lo que suponía una revalorización del 21,34%).
Cabe destacar que este mismo martes el diario 'El Confidencial' publicaba una información que apuntaba que la presidenta de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), Belén Gualda, llamó al consejero delegado de Indra, José Vicente de los Mozos, durante la reunión del consejo de administración de la compañía del pasado jueves para intentar parar la operación.
No obstante, cabe destacar que la posible operación todavía no se ha elevado al consejo de administración de Indra y que, de momento, se está trabajando en cómo se abordaría este potencial movimiento, el cual, en un principio, se planteó como una fusión por absorción.
En ese sentido, fuentes conocedoras de la situación han confirmado que, efectivamente, se produjo esa llamada, aunque no han detallado el contenido ni el sentido de la misma.
Por otro lado, este mismo martes, De los Mozos ha opinado que si el presidente de la compañía no fuese Ángel Escribano, la operación con EM&E ya estaría hecha "hace mucho tiempo".
"Cuando empezamos a estudiarlo (en referencia a la potencial operación con EM&E), yo pedí al consejo de administración hacer una comisión independiente (para estudiar los conflictos de interés), porque la empresa se llama Ángel Escribano, Escribano (Mechanical &) Engineering. Si se llamase otra cosa, este tema estaría hecho hace mucho tiempo", ha resaltado De los Mozos en el marco de su participación en el 'Observatorio de la defensa' organizado por el diario 'El Español'.
Sin embargo, el directivo ha ahondado en que, debido a esos conflictos de interés derivados de que Ángel Escribano sea el copropietario de EM&E junto a su hermano y presidente de EM&E, Javier Escribano, que también es consejero dominical en Indra, existen asuntos de gobernanza que, como empresa del Ibex 35, deben "respetar".
De hecho, EM&E posee un 14,3% del capital de Indra y es el segundo mayor accionista de la compañía después del Gobierno, que posee un 28% de la empresa a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).
En esa línea, ha recordado que el encaje estratégico de la potencial operación con EM&E recibió a finales del año pasado el visto bueno unánime del consejo de administración de Indra.
Además, ha reconocido que en la reunión del consejo de administración del pasado jueves se le autorizó a empezar a hablar con EM&E para "estudiar diferentes estructuras de esta operación".
"La gente habla de si fusión o no fusión (por absorción). Yo puedo tener una idea preconcebida, pero mientras no hable con la otra parte, cosa que no ha pasado, porque yo con el presidente de Indra hablo de muchas cosas, pero de esto no hablo, pues cuando hable con ellos, a lo mejor ellos vienen con una idea que a mí no se me ha ocurrido", ha señalado.
En este contexto, uno de los principales aspectos que determinará el modo en el que se ejecute finalmente la operación tiene que ver con la valoración final de EM&E, dado que, entre otras cuestiones, determinaría el tipo de canje de acciones que se efectuaría en una potencial fusión por absorción y, por tanto, el peso que tendría la empresa familiar de los Escribano en el capital de Indra.
Si bien el Gobierno era el principal valedor e impulsor de la operación, al Ejecutivo le han entrado dudas acerca de la idoneidad del movimiento tal y como estaba planteado desde un principio y, más allá de los conflictos de interés presentes desde el inicio del proceso, lo que quiere evitar es perder el control de la principal empresa nacional de defensa, sobre todo en un contexto geopolítico como el actual.
Es por esto que la valoración de EM&E, la cual se prevé que se conozca cuando se auditen las cuentas correspondientes a 2025 de ambas empresas, tiene tanta importancia, dado que en una potencial fusión por absoción la participación de los otros accionistas se diluirá más o menos en función de ese factor, que determinará la ecuación de canje.
Sin embargo, más allá de esa opción también está la alternativa de que, en lugar de absorber el 100% de EM&E, Indra tome una participación de control --a partir del 50,01%-- en efectivo o en acciones.
En caso de una toma del control en acciones (en lugar del 100%) la mencionada dilución de los otros accionistas sería menor, algo que encajaría, por ejemplo, con el objetivo del Gobierno de no perder el control de la principal compañía nacional de defensa.
Por otro lado, en relación con el comienzo de las negociaciones con EM&E, De los Mozos ha reconocido que todavía no tiene cita con Javier Escribano, al tiempo que ha hecho hincapié en el valor de esta posible operación para la industria española de defensa.
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