El presidente de Indra, Ángel Escribano, se reafirma en su puesto y no abandonará Indra, la compañía que el Gobierno quiere convertir en campeona nacional de defensa. Ante las presiones tanto judiciales, como gubernamentales y bursátiles, Escribano seguirá adelante al frente de la compañía, "con determinación de seguir trabajando en la construcción de una Indra más fuerte y sólida", según ha comunicado la compañía a través de un comunicado.

Además, el comunicado subraya que los resultados de Indra se sostienen con "el total respaldo del consejo de administración y sus accionistas", formado en parte por el Estado, que tiene el 28% de la compañía.

Indra se reivindica de nuevo como "empresa tractora de la industria nacional" en una semana en la que ha perdido más de 1.300 millones de euros de capitalización en Bolsa tras el frenazo de la fusión con EM&E, la compañía familiar de los hermanos Escribano y que recibieron la gran parte de los megacontratos adjudicados por el Gobierno a dedo. Concretamente, los dos contratos de obuses sobre ruedas y sobre cadenas adjudicados a dedo a la UTE Indra-EME, llevó a Santa Bárbara Sistemas a presentar un recurso ante el Tribunal Supremo para frenar los contratos.

Estos contratos generaron cierto malestar en el Gobierno ya que suceden al mismo tiempo que Indra busca fusionar a la empresa familiar de Ángel Escribano para crear un campeón nacional de la industria de defensa.

El malestar de la fusión llegó a los medios y El Confidencial informaba esta mañana que "Moncloa había citado de urgencia a Escribano para que abandonase la presidencia del Grupo". Sin embargo, esa misma mañana, Indra comunicó a la agencia de noticias Bloomberg que "nadie había pedido la dimisión de Escribano". La inquietud empresarial ha llevado al inversor de Indra al miedo, ya que en cuatro días ha perdido más del 15% de su valor en Bolsa.

El fulgurante recorrido de las acciones de la compañía, que fue el valor más alcista del Ibex-35 el año pasado- cayó en picado en las sesiones del martes (-8,45%) y el miércoles (-5,68%). El precio de la acción descendió hasta los 46,80 euros y la capitalización se quedó en 8.267 millones de euros. Actualmente cotiza en los 46,82 euros, con una pequeña vela verde tras el comunicado emitido por Indra de que Escribano seguirá en la presidencia de la compañía.