La incidencia de las bajas laborales por contingencias comunes —es decir, las incapacidades temporales que no están relacionadas con la actividad laboral— ha registrado un incremento del 60% entre 2017 y 2025. Como consecuencia, el gasto de las empresas y la Seguridad Social también ha aumentado. Tan solo en los primeros once meses de 2025, el Ministerio que dirige Elma Saiz ha tenido que desembolsar 16.607 millones de euros al pago de incidencias temporales, una cifra que triplica la de 2014. Y de hecho, se ha convertido en el segundo mayor componente del gasto de la Seguridad Social, tan solo superado por las pensiones.

Así, ante el incremento del gasto, el Ministerio de Seguridad Social ha abierto una mesa de diálogo con los agentes sociales para atajar la problemática. Sin embargo, tras más de un año con la negociación abierta, poco se ha avanzado. Aunque está prevista una nueva reunión para este lunes, lo último que avanzó elEconomista es que el departamento de Saiz había elevado la consulta a la OCDE. No obstante, también existen organismos más cercanos que han estudiado el incremento de las bajas laborales en los últimos años.

El último organismo que lo ha hecho ha sido la AIReF (Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal), que este miércoles ha publicado un informe al respecto. Y entre sus hallazgos, el organismo que dirige Cristina Herrero concluye que, tras la reforma laboral de 2022 impulsada por la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, al cambiar el contrato de un trabajador desde uno temporal a otro indefinido, se "incrementa en torno a un 30% la probabilidad" de que ese trabajador inicie una baja laboral.

Además, también señalan en el documento que el cambio de la modalidad contractual aumenta un 62% la ratio de días en incapacidad temporal sobre el total de días trabajados. Es decir, se disparan un 62% los días de ausencia por baja en proporción al total de jornadas trabajadas. No obstante, sobre este último aspecto advierte de que el "efecto comienza a ser significativo a los tres trimestres del cambio de contrato".

¿Por qué?

Este fenómeno se explica porque las bajas laborales responden a un comportamiento procíclico. Es decir, se reducen en etapas contractivas del ciclo económico, mientras que aumentan en fases expansivas. Las mayores posibilidades de cambiar de empleo durante las épocas de bonanza incrementan el poder de negociación de los trabajadores, por lo que las probabilidades de que accedan a una baja son mayores que en fases de crisis económica.

En este sentido, la reforma laboral de 2022 eliminó la figura del contrato por obra y servicio, lo que ha impulsado el peso de la contratación indefinida. Y la mayor estabilidad contractual derivada altera los incentivos laborales frente a un entorno dominado por la temporalidad y rebaja el coste percibido de ausentarse del empleo, lo que intensifica el componente procíclico de las bajas laborales.

Otros elementos que incrementan las probabilidades de que se inicien bajas

No obstante, este no es el único elemento que incrementa las probabilidades de que un trabajador inicie una baja laboral. El informe de la AIReF también examina el impacto de otras variables. Entre ellas, el tamaño de la empresa, el salario del trabajador o el nivel de cobertura del convenio.

En concreto, el organismo determina que hay un 81% más de probabilidades de que un trabajador incurra en una baja laboral en una gran empresa respecto de una microempresa. Según ha explicado la presidenta de la AIReF, esto se produce porque "en las grandes empresas se diluye la responsabilidad (de la personas de baja), mientras que en las pequeñas, el coste de reemplazo es mayor".

Asimismo, los trabajadores con niveles salariales medios tienen un 52% más de probabilidades de iniciar una baja con respecto a los empleados que perciben un salario del primer cuartil, es decir, los empleados que cobran el Salario Mínimo Interprofesional (SMI).

Además, la AIReF constata que "aproximadamente la mitad de los convenios sectoriales y casi dos tercios (65%) de los convenios de empresa incorporan complementos retributivos que elevan sustancialmente la cobertura económica durante la incapacidad temporal, llegando en muchos casos a equiparar la prestación con el salario habitual". En este sentido, el organismo pone de ejemplo el Real Decreto 956/2018 impulsado por el Gobierno (PSOE) en 2018, por el que se restauraba al 100% el complemento retributivo de los empleados públicos en situación de baja laboral. Y según la AIReF, este cambio incrementó en un 40% la probabilidad de que un funcionario iniciase una baja, "lo que pone de manifiesto la relevancia que el grado de generosidad de la prestación ejerce sobre la incidencia de los procesos de incapacidad temporal", concluye el organismo dirigido por Cristina Herrero.

No obstante, en el informe destacan que el factor más determinante para cursar una incapacidad temporal es haber estado en esa situación durante el año anterior, que incrementa en un 250% la probabilidad.