El Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en España volverá a aumentar en 2026, con efectos retroactivos desde el 1 de enero. Esta reforma forma parte de la estrategia del Gobierno para seguir acercando el SMI al 60% del salario medio.
La nueva reforma del SMI, ¿qué implica?
La reforma no se limita a actualizar la cantidad, sino que busca ordenar mejor la aplicación del SMI dentro de las estructuras salariales de las empresas. En la negociación se ha debatido cómo evitar que la subida quede neutralizada por la absorción de pluses y complementos. De esta forma el incremento se note realmente en el salario final de las personas trabajadoras que cobran las retribuciones más bajas.
Además, el nuevo SMI de 2026 se mantiene exento de tributación por IRPF, de modo que, en la práctica, las personas que lo perciben seguirán sin pagar este impuesto o lo harán de forma residual. Esto es algo que el Gobierno presenta como una manera de proteger la renta disponible de los hogares con menos recursos.
¿Cuánto es ahora el SMI?
El Ministerio de Trabajo ha cerrado un acuerdo con los sindicatos CCOO y UGT para subir el SMI en 2026, sin el apoyo de las patronales CEOE y Cepyme. El incremento pactado es del 3,1%, lo que supone un aumento de 37 euros mensuales sobre la cuantía vigente en 2025.
El SMI para este año está fijado en 1.221 euros brutos al mes en 14 pagas, lo que equivale a 17.094 euros brutos anuales. El acuerdo se cerró a finales de enero, y la subida tendrá efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2026. Será definitiva una vez se publique el correspondiente real decreto en el BOE.
Hasta que la norma se publique oficialmente, muchas empresas siguen abonando el SMI de 2025 en las nóminas. Sin embargo, deberán regularizar las diferencias y abonar los atrasos correspondientes a los meses ya transcurridos de 2026. El Gobierno ha escenificado el pacto en un acto público presidido por el presidente y la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz. Junto a ellos, los líderes sindicales, para subrayar la importancia política y simbólica de esta subida.
Cuál era el SMI antes y cuánto sube
En 2025, el Salario Mínimo Interprofesional estaba fijado en 1.184 euros brutos al mes en 14 pagas, lo que suponía 16.576 euros brutos anuales. Con la reforma de 2026, la cuantía pasa a 1.221 euros, es decir, 37 euros más al mes, que se traducen en unos 518 euros más al año.
En términos porcentuales, el incremento es del 3,1%, dentro de la horquilla recomendada por el Comité de Expertos, que proponía una subida de entre el 3,1% y el 4,7% para 2026. La patronal había defendido una subida mucho más moderada, del 1,5%, que habría dejado el SMI en unos 1.202 euros mensuales, frente a los 1.221 finalmente acordados.
Con esta nueva actualización, el SMI mantiene la tendencia al alza de los últimos años, en línea con el compromiso de que el salario mínimo se sitúe en torno al 60% del salario medio, tal y como recomiendan las instituciones europeas.
Así queda el salario mínimo en 2026
Para una jornada completa, el SMI 2026 se concreta en las siguientes cifras:
- 1.221 euros brutos al mes en 14 pagas.
- 17.094 euros brutos al año.
- Subida de 37 euros al mes respecto a 2025.
- Efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2026.
En términos prácticos, esto significa que cualquier persona trabajadora con contrato a jornada completa no puede cobrar, en cómputo anual, por debajo de esa cantidad, independientemente de que su salario se organice en 12 o 14 pagas. Si el salario se abona en 12 pagas, la referencia mensual es mayor, ya que se prorratean las pagas extra para mantener el mismo total anual.
También se ajustan las cuantías para jornadas parciales o temporales, donde el SMI se calcula de forma proporcional a las horas trabajadas, de manera que quienes trabajan media jornada tienen derecho a la mitad del salario mínimo correspondiente a la jornada completa.
Reacciones de Gobierno, sindicatos y patronal
El Gobierno ha presentado la reforma como un nuevo paso en la protección de los salarios bajos y en la lucha contra la pobreza laboral. Los sindicatos CCOO y UGT valoran positivamente el acuerdo, aunque recuerdan que su posición inicial era una subida más elevada. Ellos buscaban en torno al 7,5%, para acelerar la convergencia con el 60% del salario medio.
Por su parte, CEOE y Cepyme han rechazado sumarse al acuerdo al considerar que la subida del 3,1% resulta excesiva para determinados sectores y pymes. La propuesta de incentivos fiscales planteada por el Gobierno no compensa el aumento de costes laborales. Las patronales hablan de "injerencia" en la negociación colectiva y temen que el incremento del SMI tenga impacto en la creación de empleo en actividades con márgenes ajustados.
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