Las exportaciones de material de defensa por parte de España alcanzaron los 2.332 millones de euros durante el primer semestre de 2025, lo que supone un incremento del 18% respecto al mismo periodo del año anterior. Este crecimiento contrasta con el notable descenso en las ventas de productos de doble uso (militar y civil), que cayeron un 60%.

Estos datos forman parte del informe que la secretaria de Estado de Comercio, Amparo López Senovilla, presentará en la Comisión de Defensa del Congreso. El documento detalla la estrategia comercial en un contexto de alta tensión internacional.

Restricciones estratégicas a Israel y plan de desconexión

Respecto a Israel, la política de licencias de exportación ha sido "muy estricta". Desde octubre de 2023, no se ha autorizado ninguna nueva licencia de venta de material de defensa con destino al país. Durante la primera mitad de 2025, las únicas operaciones permitidas fueron temporales, destinadas a reparaciones o mantenimiento, sin beneficio económico y bajo criterios estratégicos.

Además, el Ministerio de Defensa ha acelerado su plan de desconexión de material israelí para las Fuerzas Armadas, priorizando la sustitución de esta tecnología por industria nacional, europea o de países aliados. De hecho, el informe destaca la denegación de una licencia a Israel para el envío de conjuntos de detonadores no eléctricos.

El 64% de la exportación, a la OTAN y Ucrania

El 64,6% del total exportado se dirigió a socios de la UE y la OTAN. Fuera de este bloque, los mercados más relevantes fueron Emiratos Árabes Unidos (246 millones de euros), India (231 millones) y Kazajistán (81,5 millones).

En cuanto a Ucrania, España realizó ventas por 35,7 millones de euros, a los que se suman donaciones militares valoradas en 219 millones de euros. Este apoyo refleja el compromiso español en el conflicto contra Rusia, país al que no se autorizó ninguna licencia de exportación.

Sin licencias de de munición y explosivos

Las ventas de tecnología de doble uso se desplomaron hasta los 128,6 millones de euros, con China y Arabia Saudí como principales receptores. Por otro lado, las exportaciones de armas de fuego crecieron un 8,5%, alcanzando los 74 millones de euros, siendo Estados Unidos el principal destino, especialmente en el sector de la caza.

Finalmente, el Gobierno denegó licencias de munición y explosivos a países como Níger, Bahréin y Cuba, aplicando criterios de prevención contra la represión interna y la violación del derecho internacional humanitario.