El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha inaugurado el vigésimo Mobile World Congress (MWC) en Barcelona remarcando la vulneración del derecho internacional en los ataques de Estados Unidos e Israel que se saldaron con la muerte del líder supremo Alí Jamenei.

Esta vez, a diferencia de cuando Donald Trump intervino en Venezuela con la captura de Nicolás Maduro, Sánchez ha adjetivado al gobierno de Irán como un "régimen odioso". Sin embargo, el presidente se ha mostrado en contra de nuevo, como hizo en el caso de Venezuela el pasado enero, de la "de la intervención militar que vulnera el derecho internacional sin la aprobación del Senado de Estados Unidos ni la del Consejo de Seguridad".

"Es cierto que descabezaron un régimen terrible que reprime a su sociedad, especialmente a las mujeres y a las niñas. Se puede estar en contra de un régimen odioso como es el de Irán y estar a la vez en contra de una intervención militar injustificada, peligrosa y fuera de la legalidad internacional", aseguró el presidente en la cena de inauguración del Mobile.

Además, Sánchez, sin mencionar a Trump, ha hecho mención del Gobierno de Estados Unidos criticando su política comercial arancelaria y su política militar intervencionista: "Hay que elegir el camino que debemos tomar. Uno, donde lo prioritario es atacar, defenderse con drones, bombas, bots y aranceles u otro, que cree en prosperidad compartida en lugar de matarnos entre nosotros".

Pedro Sánchez, ha asegurado también que "siempre hay espacio para una solución negociada en vez de dejarse arrastrar por la solución de las armas" en Oriente Próximo.