La crisis energética provocada por la guerra de Irán ha forzado a la Agencia Internacional de la Energía (AIE) a adoptar una decisión de emergencia: liberar 400 millones de barriles de las reservas estratégicas de sus 32 países miembros. Este volumen representa prácticamente la tercera parte del total de reservas de la AIE y el volumen más elevado jamás desbloqueado por este organismo desde su creación. De este modo, el organismo internacional intenta compensar el impacto que la interrupción del tráfico marítimo por el Estrecho de Ormuz está provocando en los mercados de petróleo y gas. Por este punto clave de Oriente Medio circula el 25% del crudo mundial.

La decisión adoptada esta tarde supone el mayor desbloqueo de reservas estratégicas de su historia desde que la AIE se fundó en 1974, tras la crisis del petróleo de 1973. El director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, ha señalado que la decisión se adopta por unanimidad de los 32 países miembros y que permitirá paliar la pérdida de oferta de petróleo que se ha generado en el mercado. Subrayó que lo más relevante es que se puedan restablecer los flujos de crudo, pero también de gas.

Birol ha recordado que antes de la guerra por allí salían unos 15 millones de barriles diarios de crudo y otros 5 millones de barriles de derivados del petróleo, lo que equivale a alrededor del 25% del petróleo que circula por vía marítima. Una de las consecuencias del bloqueo de esa vía es que algunos países de la zona han empezado a reducir la producción.

1.200 millones de barriles de reservas

La Agencia Internacional de Energía cuenta con unas reservas estratégicas estimadas en 1.200 millones de barriles de titularidad pública y 600 millones de barriles en reservas obligatorias de compañías petrolíferas. Se trata de un volumen importante que ha ido fluctuando a lo largo de los años y que tuvo en la crisis de Ucrania su último gran movimiento para hacer frente a la fluctuación de precios.

La AIE obliga a sus miembros a tener reservas equivalentes a 90 días de importación de crudo. En el caso de España, las importaciones y el consumo son prácticamente idénticos al no ser país productor. España ya ha avanzado que respaldará la propuesta de la AIE y liberará el equivalente a 12 días o 12 días y medio de reservas, el equivalente al 2% total. Nuestro país cuenta con 120 millones de barriles de titularidad pública y 300 millones de barriles de la industria en sus reservas. La liberación que ahora se podría activar rondaría los 12,6 millones de barriles.

La AIE ha recurrido a la liberación de reservas en otras cinco ocasiones. Además de las dos acordadas por la crisis de Ucrania en marzo y abril de 2022, lo hizo en 2011 por el impacto de la guerra civil en Libia; por la crisis generada por los huracanes 'Katrina' y 'Rita' que afectaron a las instalaciones de hidrocarburos en el Golfo de México y durante la guerra en el Golfo Pérsico de 1991.

Garantizar la seguridad energética

Según ha explicado la AIE en un comunicado, con la guerra el volumen de crudo y derivados del petróleo exportados por el Estrecho de Ormuz se ha reducido a menos del 10% en comparación con el que salía antes. Birol recordó que "la seguridad energética es el mandato fundador de la AIE", que cuando en el pasado hubo perturbaciones en el mercado ya tomó "medidas colectivas para ofrecer suministro adicional" como ha decidido ahora.

Los 400 millones que van a salir ahora al mercado representan la tercera parte de los alrededor de 1.200 millones de barriles que componen esas reservas. Más allá de la cuestión del petróleo, el suministro de gas se enfrenta también a un problema similar, ya que del Golfo Pérsico sale alrededor del 20% del gas natural (GNL) que se consume en el mundo, sobre todo de Catar y de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), y los metaneros están también bloqueados por el cierre del Estrecho de Ormuz.