Queda algo más de un mes (22 de abril) para que se agote el plazo en el que el Ministerio de Defensa debe responder al recurso de alzada de Santa Bárbara Sistemas que tiene como objetivo detener los programas de artillería de obuses de ruedas y cadenas de 7.200 millones de euros adjudicados a la UTE Indra-EM&E (Escribano). El recurso, señalan desde la compañía, se sostiene porque Santa Bárbara tiene una capacidad moderna para los requerimientos de Defensa, el Némesis. Este es el sistema de artillería autopropulsado con el que la filial española de General Dynamics soñó con hacerse un hueco importante en los contratos del Plan Especial de Modernización (PEM) de Defensa. En especial este, dos contratos milmillonarios.
Finalmente, el Gobierno se decantó por Indra y la empresa de los hermanos Ángel y Javier Escribano para desarrollar el vehículo. Esto motivó a Santa Bárbara a presentar un recurso contencioso-administrativo contra el Real Decreto 915/2025 que concedía préstamos al 0% por 3.000 millones de euros para financiar los programas de modernización militar. Siempre señalando a su Némesis como la mejor opción para estos programas. Mientras tanto, este recurso generó resquemor tanto en la cartera que dirige Margarita Robles como en parte de la industria, según señalaron fuentes conocedoras de la situación a El Independiente, al ver amenazados los préstamos otorgados a los distintos adjudicados de los PEM debido al recurso de Santa Bárbara, que presuntamente ponía de manifiesto una posible falla en el procedimiento de adjudicación de los créditos.
Convencidos de su Némesis como el sustituto perfecto de los los vehículos autopropulsados M109 del Ejército, Santa Bárbara presentó un segundo recurso para frenar de raíz la adjudicación a Indra y Escribano. En este caso, es competencia del Ministerio de Defensa responder la decisión. Sin embargo, ya está en conocimiento de la institución que si no se frenan los programas, la filial de General Dyamics llevará a los tribunales los proyectos. Hasta este momento, es el Némesis el que sostiene el argumentario de Santa Bárbara de pelear los programas hasta el final. Están convencidos que debe liderar el futuro de los autopropulsados españoles. De hecho, Santa Bárbara defiende que tiene en concreto 16 razones para confiar en su Némesis.
El vehículo, basado en la plataforma Ascod de General Dynamics, fue presentado el pasado mayo en la feria internacional de defensa y seguridad FEINDEF ante la mirada atenta del Ejército. El aparato, con hasta 10 toneladas de carga útil, es un sistema de artillería blindado equipado con el módulo de artillería de 155 mm/L52 de KNDS, según señala el fabricante. Su plataforma está propulsada por un motor diésel de 1100 caballos y puede equiparse con orugas de acero o de caucho compuesto con la opción de disparar y desplazarse a su vez, con disparos en movimiento en cualquier dirección. Por otra parte, según el tipo de munición, el disparo puede tener hasta 70 kilómetros de recorrido.
Entre las 16 razones para confiar en el Némesis como sustituto de los M109 del Ejército de España, Santa Bárbara defiende que "es la única compañía española que dispone de las soluciones necesarias, la experiencia y las capacidades actuales inmediatas" con patentes españolas y europeas en el sistema de obuses autopropulsados.
Además, la empresa resalta que Némesis ofrece el máximo nivel de seguridad para su tripulación, "pues a diferencia de otros sistemas de artillería autopropulsada donde los tripulantes deben permanecer en el compartimento de carga y disparo, expuestos a gases tóxicos, humos, ruido extremo y riesgos físicos derivados de la manipulación manual de proyectiles". En cambio, Némesis permite una cadencia de hasta 9 disparos por minutos con carga automática, "lo que elimina la exposición directa del personal a los peligros del disparo". Incluso, destaca Santa Bárbara, "el sistema puede ser operado por solo dos tripulantes, desde una cabina protegida y ergonómica, o incluso de forma completamente remota, lo que le convierte en el primer obús autopropulsado sobre cadenas con capacidad de operación sin tripulación".
El Ascod es la plataforma de vehículos sobre cadenas diseñado por General Dynamics que muchos países emplean. Por ejemplo, Letonia adquirió 84 Hunter a Santa Bárbara para reforzar la seguridad en su país frente a las amenazas de Rusia por unos 985 millones de euros, precisamente basado en esta plataforma.
En el caso de los Hunter que se van a entregar los primeros pedidos a Letonia el próximo abril, la plataforma Ascod de este vehículo "incluye los más elevados niveles de blindaje y protección antiminas, sistemas antiincendios y filtración ante riesgos químicos, biológicos, radiológicos y nucleares". El sistema Trophy protege de amenazas explosivas externas y además puede contar con sistemas contra vehículos aéreos no tripulados en el marco del armamento utilizado por Rusia e Irán en las guerras del siglo XXI: drones económicos y eficaces.
El Némesis se configura de esta manera como la última apuesta de la plataforma Ascod de General Dynamics, después de los Pizarro, los Ulan, el Ajax de Reino Unido y los Hunter, entre otros. De esta manera, como subrayó Alejandro Page el pasado enero, director general de Santa Bárbara y vicepresidente de GDELS, “la experiencia y el éxito de nuestra familia de vehículos de combate Ascod nos convierte en una de las referencias del sector a escala europea”, lo mismo en lo que quiere convertirse en España, en medio conflicto empresarial a la espera de la respuesta del Ministerio de Defensa que llegará antes del miércoles 22 de abril.
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