Un análisis publicado este martes sostiene que España podría ahorrar 60.000 millones de euros si abandona la calefacción con combustibles fósiles en un contexto geopolítico de crecientes tensiones en Oriente Medio y su consecuente impacto en los mercados energéticos mundiales.

Con la mirada puesta en el estrecho de Ormuz y la evolución del conflicto con Irán, un informe económico independiente ha modelizado en varios escenarios los costes, la inversión y la arquitectura financiera necesarios para transformar energéticamente el sector residencial en España de aquí a 2050. 

El estudio, recoge Efe, ha sido elaborado por la Plataforma por la Descarbonización del Calor y el Frío, formada por empresas, centros de investigación y organizaciones profesionales, sociales y medioambientales.

Antecedentes

En junio de 2024, esa plataforma publicó la Hoja de Ruta de la Calefacción Renovable, el primer plan detallado sobre cómo transformar el sector de la calefacción y el agua caliente sanitaria (ACS) residenciales en España. Dicho plan recomendó apostar por un escenario de cero emisiones, coherente con limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 grados.

Desde entonces, el cambio climático se ha hecho más palpable y la necesidad de efectuar una transición rápida y ordenada del sector energético residencial es más urgente.

El nuevo análisis pretende evaluar los costes de la puesta en marcha de dos escenarios de esa hoja de ruta: el mencionado escenario de cero emisiones y un escenario 'tendencial' en el que se propone descarbonizar sin ir más allá de los compromisos actuales.

Resultados

Los resultados han mostrado que el escenario de cero emisiones es el "más viable y beneficioso" desde un punto de vista económico, social y de reducción de costes en el largo plazo.

Según esto, la inversión anual media en este marco sería de unos 20.000 millones anuales durante los próximos 25 años, mientras que en el escenario 'tendencial', el coste total acumulado hasta 2050 sería unos 60.000 millones de euros superior.

Este análisis combina instrumentos de financiación público-privada y pone de manifiesto los múltiples beneficios económicos y sociales de esta transición.

Entre esos beneficios, el documento destaca el impulso a la reindustrialización, la creación de empleo y la reducción de la dependencia energética de países exportadores de combustibles fósiles, favoreciendo así la seguridad energética.

El estudio contempla varias soluciones térmicas renovables, como bombas de calor, solar térmica, biomasa sostenible y redes de distrito renovables, y asigna a cada hogar una solución adecuada a sus necesidades.

También considera las necesidades de refrigeración, además de las de calefacción y ACS; cuantifica tanto los costes de inversión (CAPEX) como los de operación (OPEX); separa los costes de inversión (CAPEX) en públicos y privados, y asigna la mayor parte de la inversión pública necesaria a los hogares vulnerables.

Asimismo, ofrece soluciones concretas y recomendaciones para que las instituciones puedan acelerar la transición hacia sistemas de climatización no basados en combustibles.

De acuerdo con los autores del informe, "la evidencia demuestra que retrasar la acción, fragmentar las políticas o mantener señales contradictorias no reduce costes, sino que los traslada al futuro, agravando la carga económica para los hogares y para las cuentas públicas".

Agregan que "desde el punto de vista de la gestión pública, la ventana de oportunidad para una transición ordenada, justa y coste-eficiente está abierta ahora; desaprovecharla implicaría una transición más cara, más desigual y más difícil de gestionar".