Indra y la surcoreana Hanwha han cerrado un acuerdo de cooperación para la fabricación de los sistemas de obuses autopropulsados de artillería de cadenas en un evento en el que la cotizada española ha dejado la puerta abierta a Santa Bárbara Sistemas para la participación en los programas de obuses. Estos son los mismos en los que la filial de General Dynamics mantiene abierto un recurso para detener los programas de obuses de ruedas y cadenas de más de 7.200 millones de euros.

"Para nosotros la estadounidense General Dynamics es un socio industrial como en los 8x8, y va a estar incluida al igual que todas las demás empresas y proveedores de España para poder utilizar todas sus capacidades para desarrollar estos programas. Aún es pronto para poder detallar qué cosas y a qué empresas vamos a contratar, pero la voluntad es total y además, este es el mandato que el Ministerio de Defensa ha pedido y es que se traccione a toda la cadena de valor de España donde esa empresa está también está incluida", ha respondido Frank Torres, director general de Indra Land Vehicles a la pregunta formulada por El Independiente.

Ante esta información, este medio se ha puesto en contacto con Santa Bárbara Sistemas y ésta ha preferido no hacer declaraciones. En el momento de la presentación de la firma entre Indra y Hanwha, Santa Bárbara Sistemas mantiene un recurso presentado ante el Tribunal Supremo contra los 3.000 millones de euros en préstamos sin intereses que el Gobierno adjudicó a la UTE Indra-EM&E para desarrollar los programas de vehículos autopropulsados (obuses de ruedas y cadenas).

Además, tratando de frenar la adjudicación sin concurso de publicidad de los megacontratos que Defensa adjudicó a Indra y EM&E, Santa Bárbara presentó también un recurso para detener de raíz, ya no solo los préstamos, sino el contrato en sí. En este caso, el Ministerio dirigido por Margarita Robles tiene como plazo el próximo 22 de abril para responder al recurso de Santa Bárbara. En caso de que la compañía reciba la negativa del Gobierno, la filial española de General Dynamics ha avisado que acudiría a los tribunales (Audiencia Nacional) para frenar unos programas en los que la compañía considera que Indra "no tiene la capacidad ni la experiencia suficiente".

De hecho, mientras Indra y Hanwha celebraban el éxito de la firma del megacontrato que supera los 4.550 millones de euros que va a permitir la transferencia mutua de tecnología con el fin de fabricar los obuses coreanos K-9 en España y, además de emplearlos por las FFAA españolas, exportarlos a otros países, Santa Bárbara sacaba músculo de sus capacidades: "En GDELS Santa Bárbara Sistemas creemos que las capacidades no se declaran: se demuestran", aseguraba la compañía en una publicación en sus redes sociales.

"Nuestra trayectoria está construida sobre hechos, resultados y proyectos clave para la defensa, combinando la solidez de nuestra experiencia industrial, la innovación tecnológica y el compromiso de un equipo que trabaja cada día para aportar valor real a nuestros clientes y aliados. Seguimos reforzando el futuro de la industria de defensa apoyándonos en lo que mejor sabemos hacer: capacidad industrial inmediata, talento, innovación y resultados tangibles, sigue la declaración de la compañía.

Sin embargo, desde Indra mantienen que la cotizada es la opción que más se adecuaba a los requerimientos del Ministerio de Defensa presentes en los pliegos técnicos de los programas y por ello, según defienden, fue la empresa adjudicada para sustituir los M-109 del Ejército de Tierra.