Hace casi un mes que el tablero no ha dejado de agitarse. Desde que el primer misil cayó en Irán, el escenario en Oriente Medio se ha ido complicando. El cruce de ataques en uno de los puntos del planeta más críticos para la producción y el transporte de petróleo y gas no ha parado de convulsionar los mercados. El precio del gas ha llegado a duplicarse en solo tres semanas. Pero en los despachos de la primera gasista española estos días reina cierta calma y confianza. Saben que todo es susceptible de empeorar pero que, en su caso, cuentan con una suerte de escudo y blindaje que les garantizará poder cumplir con sus compromisos.

“Nuestros clientes tienen asegurado el suministro”, afirmó ayer el presidente de la compañía, Francisco Reynés. Lo hizo en la misma Junta de Accionistas que le reeligió para estar al frente de la misma hasta 2030 y ante la presencia de uno de los principales suministradores: el presidente de Sonatrach, Noureddine Daoudi.

Alianzas estratégicas y contratos a largo plazo

La gasista argelina, además de poseer el 4,1% del accionariado, cuenta con un sólido cordón umbilical con España: el gasoducto de Medgaz. Es a través del mismo como llega la mayoría del gas a la planta de Naturgy en Almería procedente de la planta de Beni Saf. Desde allí se importa más de la mitad del gas que compra cada año Naturgy.

La crisis de Oriente Medio no ha afectado al suministro argelino pero tampoco a otras vías de abastecimiento clave para la compañía de Reynés, como son EEUU o Rusia. En el caso de Argelia, la alianza es sólida. Nació en 1969 y no solo se ha mantenido, sino que el propio presidente de Naturgy asegura que no descarta reforzarla. Hace un año Reynés viajó a Argelia para reunirse con los responsables de Sonatrach en un gesto para apuntalar su relación ante los intentos de la qatarí Taqa de entrar en Naturgy y debilitar su posición. Actualmente, Naturgy y Sonatrach tienen en vigor contratos hasta 2030 por un volumen anual de 5.000 millones de m3.

El escudo frente a las sanciones

Blindada la alianza argelina, la calma en plena crisis está reforzada por los contratos de larga duración. Son especialmente relevantes los que Naturgy mantiene con sus proveedores de los EEUU y Rusia y que, en algunos casos, no vencen hasta el año 2042. Más aún, algunos de estos contratos están protegidos incluso ante posibles cláusulas de sanciones, como los relacionados con Rusia, y cuya rescisión o ruptura supondría el pago de multas millonarias.

EEUU representa alrededor del 25% de la provisión de suministro para Naturgy. La compañía española cuenta con contratos de larga duración con compañías como Sabine Pass, en Luisiana, con vigencia hasta el año 2040. Con Venture Global, también en los EEUU, algunos acuerdos con plantas gasistas suponen compromisos por dos décadas y se extienden a 2042. En el caso de Rusia, otro de los proveedores clave, los contratos con el consorcio Yamal LNG estarán vigentes hasta 2038. En este caso, el marco normativo los mantiene protegidos ante la política de sanciones impuesta por la UE por el gran impacto que tendría su ruptura.

Alejados de la crisis de Qatar

Una de las mayores preocupaciones estos días es la situación en Oriente Medio. El gobierno de Qatar advirtió ayer que activaba la cláusula de “fuerza mayor” en los contratos de la estatal QatarEnergy a consecuencia de los graves daños que los ataques de Irán han provocado a la planta de Ras Laffan. Los daños a su capacidad de exportación afectarán fundamentalmente a sus clientes en China, Corea del Sur, Italia y Bélgica. Se tardará entre 3 y 5 años en recuperar dicha capacidad, según reconocía ayer el país del Golfo.

En el caso de España, nuestra exposición a Qatar es mínima, inferior al 2% del total de las importaciones. Según datos de la CNMC, el origen de la mayor parte del gas que entra a España procede de Argelia (34%) y, cada vez más, de EEUU (31%). Rusia supone el 13% y Nigeria el 10%. Un origen que no se está viendo afectado por la crisis en Oriente Medio y que, por el momento, permite transmitir tranquilidad.

Liderazgo en el mercado nacional

Naturgy importa el 60% del total del gas que llega a España. Una gran parte está destinado al mercado nacional, pero otra a la exportación a otros países de la UE. Sin duda, la gran capacidad regasificadora que tiene nuestro país, con seis plantas, lo convierte en un agente clave del gas en el continente. Esta red de plantas también ha contribuido a que la llegada de GNL a través de buques vaya en aumento: el año pasado representó el 65% del total, diez puntos más que en 2021.

En el mercado español, Naturgy cuenta con cerca de 8 millones de clientes y controla el 42% del mercado, por delante de Endesa (20,4%), Iberdrola (15%), TotalEnergies (11%) y Repsol, con cerca del 5%.