El programa de obuses autopropulsados de cadenas fue el proyecto más jugoso que el Ministerio de Defensa presentó en 2025. Por unos 4.556 millones de euros y una prefinanciación del Ministerio de Industria de 1.821 millones, la Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por Indra y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) fue adjudicada por la cartera dirigida por Margarita Robles para modernizar las capacidades del Ejército de Tierra. Ahora se sabe que el vehículo que sustituirá el M109 es de nacionalidad surcoreana, perteneciente a una de las empresas de armas más grandes del mundo. Se trata del K9 de Hanwha, el obús de cadenas con "abrumadora potencia de fuego". En el reverso, el Némesis de Santa Bárbara, de origen español.

Sin embargo, a pesar de que se haya alcanzado una firma entre Indra y Hanwha, el programa puede sufrir un contrapié en caso de que el recurso de Santa Bárbara Sistemas se alargue y termine en los tribunales. La filial española de la estadounidense General Dynamics presentó un recurso para frenar el programa, cuya respuesta del Ministerio de Defensa deberá conocerse antes del 22 de abril. Si Santa Bárbara recibe la negativa del Gobierno, la compañía irá a la Audiencia Nacional, tal y como ha ido informando este medio. Creen que debieron ser la adjudicada del contrato en un programa que se hizo sin concurso, es decir, 'a dedo'.

Sin embargo, Indra cuenta con el respaldo de un artículo del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE). Se trata del artículo 346 que autoriza a un Estado miembro de la Unión Europea a no aplicar las normas habituales de contratación pública en programas de defensa cuando estime que están en juego intereses esenciales de seguridad nacional.

A pesar de todo, Santa Bárbara llevará hasta el final la pugna por el megacontrato, dejando en la tarima una verdadera pugna entre dos empresas españolas de la defensa. Esto es porque confía en su Némesis, un prototipo avanzado de su plataforma Ascod que fue presentado en la feria FEINDEF y que fue bien recibido por miembros del Ministerio de Defensa. En la otra cara de la moneda, Indra, que consiguió el beneplácito definitivo por parte de Defensa, defiende que la transferencia de tecnología y conocimiento de Hanwha le permitirá fortalecer la autonomía estratégica de España.

Además, la firma entre Indra y Hanwha permite la fabricación y exportación desde España de los K9 coreanos, vehículos operativos en las filas de aliados OTAN como Polonia, Rumanía, Noruega, Finlandia y Estonia. Pero sindicatos de Santa Bárbara insisten en que esto no es así: "El Gobierno permite y avala que la tecnología y el desarrollo se vayan fuera de nuestras fronteras, despreciando la capacidad industrial ya existente", declaró la Sección Sindical de Comisiones Obreras en Santa Bárbara Sistemas un par de horas después de la firma entre Indra y Hanwha que se celebró en Alcobendas.

El pesaje del K9 surcoreano 'de Indra' y el Némesis de Santa Bárbara

Dicen que las comparaciones son odiosas, pero se trata de un proyecto de más de 4.500 millones de euros y miles de empleo en juego, el más grande que licitó Defensa dentro de los programas de modernización de 2025. Empezando por lo ya contado, el K9 tiene como origen la avanzada tecnología surcoreana de Hanwha, la vigesimoprimera empresa de armas grande del mundo según datos del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI). En el dorso, el Némesis de Santa Bárbara, propiedad de la estadounidense General Dynamics, la quinta compañía por ingresos de armas del planeta.

Ambos vehículos autopropulsados se movilizan bajo el sistema de orugas, aunque las cadenas del Némesis se ofrecen en caucho o acero. A pesar de que las dos opciones son de combustión de gasóleo, los fabricantes señalan una pequeña diferencia en la potencia del motor. El Némesis (1.100 hp) tiene un 10% más de caballos de fuerza que el K9 coreano (1.000 hp). Estos 100 caballos de fuerza proporcionan al vehículo español mayor aceleración y mejor adaptabilidad en terrenos complejos, pero a su vez, pueden suponer un mayor consumo de combustible.

En cuanto a la tripulación, el K9 puede mantener entre 4 a 5 personas operativas. Mientras tanto, el sistema de Santa Bárbara "puede ser operado por solo dos tripulantes, desde una cabina protegida y ergonómica, o incluso de forma completamente remota, lo que le convierte en el primer obús autopropulsado sobre cadenas con capacidad de operación sin tripulación".

En el sistema de armas ambos comparten la estandarización requerida por la OTAN. Se trata del sistema de artillería de 155 mm/L52. Esto quiere decir que se compone de cañones de calibre 155 mm y una longitud de tubo de 52 calibres, lo que permite alcances superiores a 40 km. En el caso del Némesis, el sistema de artillería es extranjero, pues lo fabrica la alemana KNDS. En el K9 de doble nacionalidad, es en el sistema de armas donde entra en terreno de juego la otra parte de la UTE, la compañía española y familiar del presidente de Indra, EM&E. Ésta, con una dilatada experiencia en sistemas de armas, será la encargada de fabricar la torreta del obús autopropulsado de orugas.

Una de las capacidades más destacadas del Némesis es que tiene la capacidad de disparo de movimiento en cualquier dirección, algo que el K9 no ofrece. En cuanto a cadencia, los fabricantes señalan algunas diferencias: el sistema de artillería de Hanwha tiene un alcance de unos 40 kilómetros y posee una velocidad estándar de 6 disparos por minuto; una velocidad de tiro rápido de 3 disparos/15 segundos y una velocidad sostenida de 3 disparos por minuto. En el caso del obús autopropulsado de la filial española de General Dynamics, Némesis tiene un alcance de 54-70 km y permite una cadencia de hasta 9 disparos por minutos con carga automática, "lo que elimina la exposición directa del personal a los peligros del disparo".

¿Posible colaboración entre Indra y Santa Bárbara?

"Para nosotros la estadounidense General Dynamics es un socio industrial como en los 8x8, y va a estar incluida al igual que todas las demás empresas y proveedores de España para poder utilizar todas sus capacidades para desarrollar estos programas. Aún es pronto para poder detallar qué cosas y a qué empresas vamos a contratar, pero la voluntad es total y además, este es el mandato que el Ministerio de Defensa ha pedido y es que se traccione a toda la cadena de valor de España donde esa empresa está también está incluida", respondió Frank Torres, director general de Indra Land Vehicles a la pregunta formulada por El Independiente.

Ante esta información, este medio se puso en contacto con Santa Bárbara Sistemas y ésta prefirió no hacer declaraciones, aún a la espera de una respuesta del Ministerio de Defensa, algo de lo que Indra no teme, pues la cotizada ya ha dado el primer paso para iniciar la producción de los K9 coreanos que en un futuro serán de doble nacionalidad.