Es un gigante nuclear, una planta equivalente a las siete centrales que operan en nuestro país. Está ubicada en Japón, en la prefectura de Niigata, y ha estado los últimos 14 años parada. Desde hoy, la central nuclear de Kashiwazaki-Kariwa, considerada la central nuclear más grande del mundo, ha vuelto a generar energía. Lo ha hecho por ahora con solo uno de sus siete reactores funcionando y tras años de revisiones y prohibiciones impuestas por las autoridades japonesas por episodios sísmicos y por tragedias como la ocurrida con la central de Fukushima en 2011.
La central es propiedad de Tokyo Electric Power Company (TEPCO) y ha permanecido parada desde 2011, después de que el Gobierno de Japón ordenara detener y revisar todas las centrales nucleares del país. El accidente ocurrido con la central de Fukushima supuso un antes y un después en la política nuclear del país, que desde entonces ha iniciado un profundo plan de revisión y fortalecimiento de la seguridad de sus instalaciones.
8,21 GW de potencia con siete reactores
La central nuclear de Kashiwazaki-Kariwa cuenta con siete reactores capaces de generar hasta 8,21 GW. Supone una potencia mayor de la que suman las cinco centrales nucleares –con siete reactores– con las que cuenta España y que suman una potencia de 7,4 GW. Por el momento, la reanudación de la actividad se realizará solo con uno de sus reactores, el número 6. El siguiente en poder retomar su actividad será el número 7, si bien lo hará en torno al año 2029. El resto de los reactores, los comprendidos entre el 1 y el 5, son los más antiguos y por ahora están parados y en fase de revisión.
Esta central tiene una capacidad para suministrar energía necesaria para algo más de 16 millones de hogares, casi un tercio del total de hogares en Japón (46 millones). Suministra energía al área metropolitana de Tokio, entre otras regiones.
La reanudación de su actividad se ha pospuesto en varias ocasiones. No ha sido hasta ahora cuando las autoridades le han concedido la autorización para comenzar a operar. La Asamblea de la prefectura de Niigata aprobó en diciembre la reactivación del reactor número 6 después de que el regulador nuclear nacional diera el visto bueno para encender dos de los siete reactores del complejo nuclear.
Terremotos y tsunamis: la amenaza a la nuclear en Japón
Los primeros problemas de la planta se remontan a 2007, cuando el terremoto de Chuetsu obligó a reforzar la seguridad de la instalación. Cuatro años más tarde, la crisis de Fukushima, central operada también por TEPCO, llevó a las autoridades a paralizar la producción nuclear en Japón y revisar en profundidad las instalaciones. Cuando en 2021 todo apuntaba a que podría reanudar su actividad, la autoridad regulatoria nuclear detectó carencias de seguridad ante posibles ataques terroristas y detuvo la reanudación del funcionamiento.
Esta planta comenzó a construirse en 1980 y desde entonces ha ido ampliándose hasta convertirse en la cuarta instalación eléctrica más grande del mundo y la primera en materia nuclear. Tan solo tres instalaciones hidráulicas en China, Brasil y Venezuela le superan.
En los últimos años Japón ha retomado su apuesta por la energía nuclear. Actualmente cuenta con 33 reactores nucleares, de los que solo 15 están operativos. Además, otros dos reactores están en proceso de construcción. A todos ellos se suman 27 reactores que se encuentran en proceso de revisión o desmantelamiento. El país se ha fijado como objetivo que para el año 2040 al menos el 20% de su energía esté generada por las centrales nucleares.
Te puede interesar