"Buenas noches. Esta noche puedo anunciar al pueblo estadounidense y al mundo que Estados Unidos ha dirigido una operación que ha causado la muerte de Osama Bin Laden, el líder de Al Qaeda y el terrorista responsable del asesinato de miles de hombres inocentes, mujeres y niños". Así comenzó Barack Obama su discurso de 9 minutos y 17 segundos en el que anunciaba la muerte del hombre más buscado del mundo tras más de 10 años detrás de la pista del líder de Al Qaeda.
Este sábado se cumplen 15 años del emblemático discurso que llevó a las calles a miles de norteamericanos con banderas y cánticos para festejar el resultado de la operación militar. Conocida como Operación Lanza de Neptuno o como Operación Gerónimo, el Gobierno de Estados Unidos estuvo diez años detrás de Osama Bin Laden para rendir cuentas por los atentados del 11 de septiembre que dejaron 3.000 fallecidos. Sin embargo, el cerebro detrás de los ataques terroristas del 11S figuraba en la lista de los hombres más buscados del mundo mucho antes de ese día. Entró en la lista en 1999 debido a su participación en los atentados contra las embajadas estadounidenses en Tanzania y Kenia en 1998.
Años de estudio para dar con Bin Laden en Pakistán
Fue una operación especial. Pocas veces vista. Muy lejos de casa, en territorio hostil. Pakistán no tenía conocimiento de la secreta operación y esto tensó las relaciones diplomáticas entre ambos países. La misión se llevó a cabo el 2 de mayo de 2011 en la ciudad de Abbottabad, donde el hombre más buscado del mundo se ocultaba en un complejo residencial. Allí se realizaban trabajos de agricultura en un pequeño huerto para mantener la autosuficiencia básica de los residentes. Sin embargo, el complejo era algo más, era el centro de operaciones de Al Qaeda, desde donde se planificaba toda actividad terrorista del sanguinario grupo.
Para comunicarse con el exterior, Bin Laden contaba con mensajeros de confianza, pues sabía que cualquier comunicación vía telefónica podía ponerle en peligro. Pese a los grandes esfuerzos de los terroristas y de su familia, que se encontraba allí, tras varios años de trabajo de la CIA se concluyó que en esa casa se podía esconder Bin Laden. La decisión de entrar en la casa el 2 de mayo fue el resultado de la suma de un conjunto de argumentos que le valieron a Estados Unidos para dar con el asesino.
La Inteligencia de Estados Unidos siguió la pista de uno de sus mensajeros, Abu Ahmad al-Kuwaiti que le llevó al complejo. Una vez se recogieron imágenes de la residencia, la sospecha aumentó, pues el complejo tenía muros muy altos con alambres, pocas ventanas, nula conexión de internet y residentes que quemaban la basura en lugar de sacarla. Así, la CIA concluyó que el complejo fue "construido a medida para ocultar a alguien de importancia". Pero todo eran conjeturas.
Con meses de vigilancia desde el aire para estudiar las rutinas del complejo, Estados Unidos identificó una figura masculina que dejaba muchas sospechas. El estudio concluyó que había una persona que trataba de evitar a toda costa la zona exterior del complejo. A este sujeto se le identificó como un hombre alto y de complexión delgada que tenía rutinas muy controladas. Con estas pruebas, Barack Obama dio permiso al equipo de élite de los Navy Seals para asaltar el complejo en helicóptero. Así comenzaba la Operación Lanza de Neptuno.
'Operación Gerónimo': encontrar a Bin Laden vivo o muerto
Un grupo de helicópteros furtivos modificados despegaron de una base de Afganistán con rumbo a Abbottabad, Pakistán. Una de las mayores preocupaciones del Gobierno de Estados Unidos era que la operación se iba a realizar a tan solo 1 kilómetro de distancia de una instalación militar de Pakistán. Esto mismo fue llamativo, pues Bin Laden se pudo esconder durante años en un lugar muy próximo a un complejo militar clave para el país.
Alrededor de la medianoche los helicópteros Black Sikorsky UH-60 Black Hawk llegaron al complejo donde se escondía el hombre más buscado del mundo. Uno de ellos tuvo un problema al aterrizar y terminó realizando un aterrizaje forzoso que luego no pudieron recuperar. Así inició el asalto al complejo. Todo con la vista sin parpadear de Barack Obama que siguió la operación completa desde la Sala de Crisis de la Casa Blanca, en Washington.
Los 25 miembros de los Seals aseguraron el área dividiéndose en un equipo que asaltaría el interior del edificio y en otro que se mantendría en el exterior protegiendo el perímetro. La operación tenía que realizarse cuanto antes, pues conocían de la cercanía del complejo militar de Pakistán. Por esta razón, los modificados y silenciosos Black Hawk fueron esenciales para tener éxito en la operación. Tras conocerse que Estados Unidos había utilizado estos aparatos en este tipo de misión las reacciones no tardaron en llegar. "No habíamos visto nunca helicópteros furtivos utilizados de esta manera", aseguró Bill Sweetman, editor de la revista Aviation Week.
La operación continuó mientras Pakistán estaba a punto de despegar con aviones, pero los militares de EEUU informaron al alto mando del país asiático que iban a realizar una operación tras un objetivo de 'alto valor'. "No sabíamos de quién se trataba", aseguró un funcionario de la inteligencia paquistaní a la BBC.
Vuelta al complejo, los soldados irrumpieron en el interior del edificio, donde dieron de baja a terroristas que protegían a su máximo líder. La operación tenía que ser lo más veloz posible ya que temían que el objetivo tuviese una vía de escape preparada. El equipo Seal fue abatiendo a quienes respondían con fuego. Piso a piso eran recibidos con disparos, pero el equipo de operaciones iba preparado. Tanto, que no sumó ninguna baja. Finalmente, en el piso de arriba, Estados Unidos se mantuvo cara a cara con el perpetrador de los atentados del 11S y del 11M de Madrid que dejaron una suma de más 3.000 muertos. Delante de ellos estaba el hombre más buscado del mundo, quien figuraba en las listas del FBI desde hace 12 años.
El Gobierno de Obama había sido claro: vivo o muerto, pero tiene que ser encontrado. Así, el Jackpot fue hallado en la operación superior. "Geronimo EKIA (Enemy Killed In Action)" pudieron decir los militares de operaciones especiales. Bin Laden fue abatido alrededor de la 1 de la madrugada, hora local. En Estados Unidos todavía era 1 de mayo.
Salida tras abatir a Bin Laden
Los militares recogieron todo tipo de material de inteligencia de Al Qaeda que serviría más adelante para combatir al grupo terrorista más importante del momento. Esta operación debilitó sobremanera al grupo yihadista. Rápidamente, los Seal recogieron el cuerpo de Bin Laden y le realizaron las pruebas de identidad para confirmar que era a quien pensaban que habían abatido. Pero antes de abandonar el complejo, el grupo de operaciones especiales destruyó el helicóptero incidentado para no dejar tecnología puntera confidencial en Pakistán. Así, tras 40 minutos de operación, los Seal abandonaron Abbottabad con la misión cumplida.
El cuerpo del máximo terrorista fue llevado rápidamente hacia un buque de la Marina de Estados Unidos en el mar Arábigo y allí se decidió que no se iba a enterrar. Se buscaba evitar que su tumba se convirtiese en un lugar de peregrinación que pudiese radicalizar a nuevos miembros terroristas. Así, el cuerpo fue colocado en una bolsa con peso y lanzado al mar Arábigo desde el barco de EEUU. La ubicación se desconoce.
"Esta noche vamos a rememorar la sensación de unidad que prevaleció ese 11S. Sé que a veces se ha visto debilitada. Sin embargo, el logro de hoy es testimonio de la grandeza de nuestro país y la determinación del pueblo estadounidense (...)".
"Es nuestro compromiso de defender nuestros valores en el extranjero, y nuestros sacrificios para hacer del mundo un lugar más seguro. Recordemos que podemos hacer estas cosas no sólo por la riqueza o el poder, sino por lo que somos: una nación, bajo Dios, indivisible, con libertad y justicia para todos. Gracias. Que Dios os bendiga. Y que Dios bendiga a los Estados Unidos de América", cerró su discurso Barack Obama el 2 de mayo de 2011, quince años atrás.
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