Volkswagen reducirá un 25% su capacidad de producción, hasta situarla en nueve millones de vehículos al año, como parte de un plan para adaptarse a la evolución del mercado global y al aumento de la competencia en el sector del automóvil.
La decisión ha sido anunciada este jueves tras la reunión del consejo de vigilancia del grupo con la dirección de la compañía. Además del ajuste de la producción, el fabricante alemán reducirá de forma progresiva su gama de modelos en un 50% y simplificará su oferta para concentrarse en los segmentos de mercado que considera más rentables. Según la empresa, la complejidad de su catálogo disminuirá hasta un 75%.
El grupo, propietario de marcas como Volkswagen, Audi, Porsche, Skoda y Seat/Cupra, asegura que estas medidas buscan reforzar su competitividad y mejorar su capacidad para afrontar la transformación que vive la industria automovilística, marcada por la electrificación, la presión de los fabricantes chinos y la desaceleración de algunos mercados.
Volkswagen no ha anunciado nuevos recortes de empleo, aunque mantiene el plan presentado anteriormente para eliminar 50.000 puestos de trabajo en Alemania hasta 2030, de los que 35.000 corresponden a la marca Volkswagen, acompañado de un acuerdo con el sindicato IG Metall que garantiza el empleo en las fábricas alemanas al menos hasta ese mismo año.
En las últimas semanas, la revista Manager Magazin publicó que el grupo estaría estudiando ampliar el ajuste hasta los 100.000 empleos en todo el mundo y cerrar cuatro plantas en Alemania, una información sobre la que la compañía no se ha pronunciado tras la reunión de este jueves.
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