La dronificación de las Fuerzas Armadas es una realidad. El Ejército de Tierra compró por 18 millones de euros 456 drones Skydio X10D. Las aeronaves fabricadas por la compañía estadounidense Skydio ya han sido recibidas y han pasado al proceso de certificación de los pilotos de la Brigada Guadarrama XII en la Base El Goloso, en Madrid. Los pilotos deben superar un curso que incluye la configuración del equipo, vuelo sin apoyo del GPS, mapeado y un mínimo de seis horas de vuelo práctico.
Mientras tanto, los drones ya se están integrando en la preparación de maniobras futuras y parte de las aeronaves han sido enviadas a Letonia para ser desplegadas por tropas españolas de la zona, según revela la última publicación de la Revista del Ejército de Tierra. Además, otras ya han sido incorporadas para tareas nocturnas gracias a las cámaras de alta resolución y sensores térmicos. Estos nuevos sistemas aéreos no tripulados son microdrones orientados a misiones de Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento (ISR), cuya principal aportación es la capacidad de "ver más lejos, detectar antes, obtener información más precisa y hacerlo sin exponer innecesariamente al personal".
Según indica el fabricante, con la cámara VT300-Z, el dron tiene capacidad de detectar soldados desde 2.500 metros de altura, y detectar vehículos u otros objetos desde 12 kilómetros de distancia. A 1.500 metros de altura ya puede reconocer soldados y a 3,5 kilómetros reconocer vehículos. Para identificar los objetivos, el dron deberá estar a unos 800 metros de altura para confirmar soldados y a unos 1,3 kilómetros para confirmar vehículos y objetos.
Por otra parte, el Ejército de Tierra asegura que el Skydio X10D "destaca por su vuelo autónomo de 40 minutos en 360º". Además, también el aeronave tiene un alcance de 10 kilómetros y es capaz de esquivar obstáculos sin señal GPS. "Su sistema de evitación automática, apoyado por inteligencia artificial, facilita el vuelo, incluso en entornos complejos, y aumenta la seguridad durante la operación". Tras ser probados por el Ejército de Tierra, un soldado perteneciente al Regimiento Asturias n.º 31 que obtuvo la certificación como piloto destaca que "desde mi perspectiva, lo más destacable es su cámara, por la amplitud del zoom que tiene, su gran calidad y, sobre todo, su visión térmica de cara a detectar de noche".
"El curso ha tenido una parte teórica y otra teórico-práctica. Hemos aprendido a sincronizar el sistema, codificarlo y empezar a volar, para después completar un mínimo de seis horas de vuelo práctico, que nos han permitido conocer todas sus utilidades y capacidades", asegura el soldado Castro.
El Ejército de Tierra también destaca que la rapidez con la que el sistema puede entrar en servicio es otra de sus ventajas. "En apenas unos minutos, el dron puede estar listo para despegar y comenzar a proporcionar información". Además, "si pierde la conexión, el dron tiene un sistema de autorretorno programable. Sabes que el dron no se va a quedar perdido y volverá al punto que se haya marcado", apunta Castro. Por otra parte, el dron puede ofrecer apoyo a la artillería, ya que los equipos observadores del Ejército los utilizan para levantar objetivos, obtener coordenadas y realizar la corrección y calificación del fuego.
Te puede interesar