Europa se prepara para pasar el invierno sin problemas de suministro ni facturas insoportables. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha anunciado hoy que la Comisión Europea plantea recuperar y ampliar el modelo de compras conjuntas de energía que se implantó en 2022 tras la invasión rusa de Ucrania.

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Ahora, el modelo para gestionar de modo coordinado la compra de combustibles fósiles se quiere elevar "al siguiente nivel" y activar un sistema que ponga en contacto a compradores y vendedores mediante un modelo que agregue la demanda conjunta y un mismo operador de mercado efectúe las compras conjuntas.

Una factura 100.000 millones más cara

De este modo, la Comisión confía en que se pueda abaratar la elevada factura energética que empiezan a soportar los países miembros y que sólo desde el inicio de la guerra de Irán en febrero ha disparado la importación de energías fósiles en 100.000 millones de euros más. Este sistema para agregar demanda y centralizar las compras pretende contribuir a reducir el impacto del incremento del precio del gas, que se ha elevado un 140% desde el inicio del conflicto en Irán y el encarecimiento del diésel, que en este periodo se ha más que duplicado.

Con esta medida, dada a conocer hoy en Estrasburgo por Von der Leyen durante una sesión preparatoria de la cumbre de líderes de los próximos días 15 y 16, se pretende contribuir al impacto que la crisis energética está teniendo en los países miembros y que el invierno podría agravar aún más. El plan se sumaría además al anuncio hecho por los países del G7 para liberar 100 millones de barriles de petróleo y diésel de sus reservas. Además, la Comisión dará un año más de flexibilidad a los exportadores de metano para la aplicación de las normas europeas con el fin de evitar agravar la crisis de costes energéticos.

A corto plazo, Von der Leyen plantea también abrir un diálogo estratégico con las refinerías europeas para "reducir costes y garantizar que dispongamos de los suministros necesarios también para la defensa".

Ayudas selectivas frente a la inflación energética

La presidenta de la Comisión Europea ha vuelto a cuestionar las ayudas nacionales generalizadas para hacer frente a los incrementos de precios. Ha abogado por ser "selectivos" en los subsidios a la hora de compensar esos aumentos de precio que padecen hogares y empresas. Ha reiterado que no hacerlo supondría aumentar la demanda de energía y plantear políticas que "favorecerían a las rentas más altas" y elevarían los costes para los países.

Europa padece una elevada dependencia energética que Von der Leyen insiste en que debe irse reduciendo. Para ello, subraya que la electrificación de la economía es el punto clave para alcanzarlo. La apuesta por las energías renovables y una economía más electrificada reduciría sobremanera la dependencia exterior: "Mientras Europa dependa del petróleo y el gas, nuestra prosperidad seguirá expuesta a acontecimientos que escapan de nuestro control", ha señalado.

El reto de la electrificación y las redes eléctricas

Sin embargo, por ahora la electricidad apenas representa menos de una cuarta parte del consumo final de energía en la Unión Europea. Un porcentaje que la UE aspira a poder duplicar antes de 2040. De alcanzarse ese objetivo, las importaciones de combustibles fósiles caerían y la factura energética se reduciría en alrededor de 260.000 millones de euros cada año: "Cada electrón de energía limpia que producimos y utilizamos aquí en Europa es energía que no necesitamos importar de unos mercados mundiales volátiles", ha asegurado Von der Leyen.

Un proceso de electrificación que por el momento avanza más en capacidad que en conexión. Las carencias para satisfacer la demanda de conexiones a las redes eléctricas es, hoy por hoy, el mayor problema para incrementar el porcentaje de electrificación de las economías de la UE.