El apagón eléctrico marcó un antes y un después. El temor a que pueda volver a producirse ha guiado, desde aquel 28 de abril de 2025, todos los pasos en la gestión eléctrica de nuestro país. La toma de decisiones y los refuerzos adoptados por Red Eléctrica, operador del sistema, desde entonces para que la red eléctrica sea estable y no pueda volver a colapsar, han disparado los costes. Son los llamados costes de restricciones técnicas (RRTT) que los consumidores pagan en su factura de la luz y que actualmente se han incrementado en un 43% respecto a los de hace solo un año.
El centro de estudios Fedea ha instado hoy a modificar la fórmula de cálculo que se aplica a los consumidores para soportar el pago de estos costes de operación. Recuerdan que el coste total de los servicios de ajuste en 2025 se acercó a 4.000 millones de euros.
Fedea ha trasladado a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y al Ministerio para la Transición Ecológica una petición para modificar el modo de cálculo del precio de la electricidad y la manera en la que ahora se hace la traslación de esos costes de operación a la factura eléctrica de los consumidores.
Nueva formula de cálculo de los costes
Actualmente, el coste total de las reprogramaciones de Red Eléctrica para operar el sistema se divide por cada hora, de modo que se aplica un coste medio. Para los investigadores de Fedea, esta fórmula traslada una señal de precio engañosa a los consumidores. Recuerdan que en franjas horarias de baja demanda un mayor consumo aporta estabilidad, por lo que cobrar el mismo sobrecoste por el refuerzo de la red a quien consume en los momentos en que más lo requiere la red «desincentiva el consumo» y, con ello, aumenta los costes globales del sistema.
En el estudio «Cómo trasladar los costes de las restricciones técnicas a los consumidores del sistema eléctrico», los investigadores de Fedea -Óscar Arnedillo (NERA), Marcelo Rabinovich (NERA), Diego Rodríguez (UCM y Fedea) y Jorge Sanz (NERA)- señalan que el coste al alza de estas medidas de refuerzo operativo supone ya «una parte relevante» de la factura de la electricidad, especialmente para las empresas electrointensivas y de mayor consumo energético. Recuerdan que cerca del 90% de los costes por servicios de ajuste corresponden a las reprogramaciones por restricciones técnicas que realiza el operador del sistema después del mercado diario y en tiempo real.
Beneficiar a quien consuma en horas de baja demanda
Por ello, plantean que se apruebe un nuevo sistema de cálculo para imputar este sobrecoste de operación. Así, los investigadores de Fedea proponen que, en lugar del precio no regulado basado en el coste medio y calculado a posteriori, ex post, el operador del sistema aplique un precio regulado basado en los costes marginales esperados, que se puede calcular y conocer previamente, ex ante.
La nueva fórmula se basaría en sustituir el coste medio por hora por un coste marginal regulado calculado cada hora. Permitiría estimar el coste real que supondría añadir una unidad extra de consumo a la red. Así, en horas de bajo consumo o de precios negativos, el coste marginal podría ser negativo y los consumidores recibirían una suerte de «crédito» o beneficio por consumir. En cambio, en horas punta de demanda, el coste sería más elevado. Estos costes se deberían anunciar con antelación (ex ante) para que tanto consumidores como comercializadoras eléctricas puedan adaptar su comportamiento y consumo de acuerdo con cada situación.
Te puede interesar