El Museo de Historia Natural de Berlín, considerado el mayor centro de su especialidad en Alemania, acometerá una relevante expansión de sus instalaciones. La compañía HOCHTIEF ha sido elegida para construir un nuevo complejo de investigación y conservación de colecciones en el área de Adlershof. Este contrato supondrá para la constructora unos ingresos previstos de 70 millones de euros.

El proyecto arquitectónico comprende la edificación de una sede científica dotada con tres plantas e instalaciones integradas de almacenamiento. Las dependencias ofrecerán espacio de reserva para custodiar aproximadamente la mitad del patrimonio del museo, compuesto por un volumen total de 30 millones de objetos.

Laboratorios especializados y preservación digital

Junto a los depósitos de fondos, la instalación incluirá laboratorios avanzados y zonas operativas de trabajo. Asimismo, el edificio albergará espacios específicos para la digitalización del catálogo científico, acompañados de salas dedicadas a procesos de cuarentena y descontaminación de muestras.

El diseño del inmueble ha sido redactado por el estudio agn bajo premisas de uso eficiente de los recursos naturales. La edificación integrará fachadas verdes, una cubierta vegetal y sistemas de energía renovable, utilizando materiales con emisiones reducidas de dióxido de carbono.

Sostenibilidad certificada y calendario de obras

Gracias a estas medidas medioambientales, la construcción aspira a conseguir la certificación medioambiental BNB Plata. La empresa ejecutora aportará su experiencia en infraestructuras públicas complejas, avalada por proyectos previos en el Friedrich Loeffler Institute, BASF Schwarzheide y el Laboratorio Estatal de Berlín-Brandeburgo.

El calendario oficial establece que el inicio de las obras sobre el terreno tendrá lugar en septiembre de 2026. El desarrollo de los trabajos se extenderá hasta el verano de 2029, momento en el que está programada la entrega final del recinto.

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