El frío y la lluvia comienzan a dar forma al otoño. Es cuando el menor número de horas de luz obliga a iluminar antes los hogares y empresas y cuando la bajada de temperatura reactiva el encendido de calefacciones. Hacerlo en el escenario energético actual ha comenzado ya a disparar la factura de la luz. Este lunes nuestro país tocó techo en el precio de la luz y hoy volverá a rozarlo. En realidad, la última semana el gráfico de precios de mercado oscila en los niveles más altos. El incremento del precio del gas está detrás de este repunte que ha hecho que encender los interruptores se pague esta semana un 15% más cara que hace solo siete días.

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La luz alcanzó ayer máximos anuales con un precio medio de 215 euros/MWh, según OMIE (Operador del Mercado Ibérico de Energía), incluso con picos que llegaron hasta los 296 euros/MWh. Para hoy, los precios se moderan levemente, pero continúan estando entre los niveles más elevados del año: 195 euros/MWh y picos de 278 euros/MWh a las 20:00 horas de esta tarde. El constraste volverá a producirse a las 16:00 horas, cuando el precio caerá hasta los 58,1 euros el MW/h, según avanza el OMIE.

Tarifa regulada (PVPC) y mercado libre

El comportamiento al alza del precio de la luz, con máximos durante los tramos más caros que rozan los 300 euros el MW/h, no afectará por igual a todos los consumidores. El impacto será más directo en quienes cuentan con una tarifa regulada (PVPC). El precio del kilovatio hora (kWh) cambia cada hora de cada día en función de la oferta y la demanda del mercado eléctrico. Se determina sumando el coste de la energía en el mercado mayorista -pool eléctrico- más los peajes de acceso, costes de transporte, cargos regulados por el Gobierno y el margen para la comercializadora de referencia. Actualmente el cálculo combina el precio diario con una cesta de precios a plazos -mercados de futuros a un mes, tres meses y un año-. De este modo, las subidas repentinas del mercado diario impactan con menor fuerza en el recibo final. En esta modalidad se encuentran 9,7 millones de hogares en nuestro país.

En cambio, en la opción del mercado libre, los consumidores no se ven tan condicionados por los incrementos de precios diarios. El precio no cotiza de forma directa hora a hora para el cliente. La compañía fija un precio y propone un acuerdo cerrado al consumidor. En esta opción, a la que se acogen la mayoría de hogares y empresas de nuestro país, 20,4 millones de usuarios, el precio del kWh se establece por periodos acordados entre la comercializadora y el cliente. En este caso se puede establecer un precio fijo durante las 24 horas o precios por tramos horarios.

La razón de este encarecimiento se encuentra en el gas. El índice TTF de referencia en Europa ayer cotizaba a 88 euros el MWh. Supone un 180% más que en febrero de este año, cuando se inició el conflicto en Irán y el gas cotizaba a algo menos de 32 euros. A ello se suma el descenso en la producción de energía solar fotovoltaica que se produce en este periodo otoñal y la disminución en la producción eólica que se ha registrado estos días. Factores todos ellos que obligan a tirar del gas para generar energía y con ello a encarecer el proceso.

Claves de ahorro para la factura de la luz

El 'mix energético' español requiere cada vez más del gas para generar electricidad. El modo reforzado que se impuso tras el apagón de abril de 2025 ha elevado el peso de los ciclos combinados para poder casar oferta y demanda en el sistema. El gas supone entre un 17% y 21% del peso de las fuentes de energía empleadas.

El escenario no parece que vaya a mejorar. Con el gas en niveles de los precio más elevados desde 2022, seguirá disparando la generación de electricidad, que estos días ha rondado en un coste medio de entre 160 a 215 euros el megavatio hora.

Para controlar el encarecimiento de las facturas ante esta escalada de precios, la estrategia que aconsejan las asociaciones de consumidores pasa por adaptar el tipo de contrato al modo de consumo en cada caso. Contar con una tarifa regulada (PVPC) requiere optimizar el consumo concentrando el empleo de electrodomésticos de mayor gasto en las horas valle, más económicas y que habitualmente se producen en los tramos centrales del día. Es en esas franjas de mediodía donde la aportación de energía renovable se dispara y reduce notablemente el coste por kWh.

En el caso de los clientes del mercado libre, es solo en el momento de renovar los contratos cuando se deben analizar de nuevo las condiciones para evitar que las comercializadoras trasladen a la nueva oferta posibles sobrecostes anteriores.