Con la llegada del frío, mantener la casa a una temperatura agradable puede convertirse en uno de los principales gastos del hogar y elegir un sistema de calefacción eficiente es fundamental para controlar el consumo energético y evitar que la factura se dispare durante el invierno.

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Ante la variedad de opciones disponibles, desde los radiadores eléctricos hasta las estufas de pellets, conviene conocer las diferencias de precio y rendimiento entre cada alternativa. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha analizado varios sistemas para calcular cuánto cuesta calentar una vivienda y cuáles permiten ahorrar más a lo largo del año.

¿Cuánto cuesta calentar una casa?

El gasto en calefacción depende del sistema utilizado, del precio de la energía y de las características de la vivienda. Para comparar las distintas alternativas, la OCU ha calculado el coste anual de calentar un piso de 90 metros cuadrados situado en una zona climática fría, como Madrid o Albacete.

Los resultados muestran diferencias importantes entre las alternativas: el aire acondicionado con bomba de calor aire-aire supone unos 185 euros al año en energía, frente a los 256 euros de una caldera de gas natural de condensación y los 270 euros de la aerotermia aire-agua.

En el caso de las estufas de pellets, el gasto anual estimado asciende a 440 euros. La cifra aumenta hasta los 598 euros con acumuladores eléctricos y alcanza los 747 euros con radiadores eléctricos convencionales. Las calderas de gasóleo también presentan un coste elevado, de unos 746 euros al año.

Estas cantidades corresponden al consumo energético y no incluyen la inversión inicial necesaria para instalar cada sistema. Por eso, la OCU recomienda valorar ambos aspectos antes de decidir qué calefacción conviene más, ya que una alternativa puede consumir menos durante el invierno, pero requerir un desembolso inicial considerablemente mayor.

Las opciones más eficientes: biomasa y bombas de calor

La OCU destaca la biomasa y las bombas de calor entre las opciones que permiten calentar una vivienda con un consumo energético más reducido. La biomasa es un tipo de energía que se obtiene de materia orgánica, como la madera y sus residuos. Dentro de esta categoría se encuentran los pellets, pequeños cilindros fabricados a partir de restos de madera prensada que se utilizan como combustible en estufas y calderas para generar calor.

Según los cálculos de la organización, calentar una vivienda con una estufa de pellets supone un gasto energético anual de unos 440 euros, bastante por debajo de otras opciones de calefacción, por lo que este sistema puede ser una alternativa para determinados hogares, aunque requiere espacio para almacenar el combustible, una salida de humos y tareas periódicas de limpieza y mantenimiento.

Las bombas de calor funcionan de otra manera, utilizan electricidad para captar el calor del aire exterior y trasladarlo al interior de la vivienda. La OCU calcula que el gasto energético anual de estas alternativas se sitúa en unos 185 y 270 euros, respectivamente, aunque la inversión inicial y las necesidades de instalación son diferentes en cada caso.