El rearme europeo se ha topado con un inesperado frenazo en los mercados de las principales empresas de defensa del continente. El sector que se ha visto beneficiado por el aumento del gasto militar tras la invasión rusa de Ucrania, ha sufrido una fuerte sacudida en Bolsa después de que Rheinmetall, el mayor fabricante alemán de armas, presentara sus últimos resultados y volviera a rebajar sus previsiones.
La compañía perdió cerca de un 17% de su valor en una sola jornada y en una semana ha perdido cerca de un 22%, habiendo dejado atrás ya la mitad de su valor de cuando empezó el año (1.600 euros ante 811 euros la acción). Pero el daño ha sido colateral y ha arrastrado consigo a otras grandes empresas del sector. Entre ellas Indra, Leonardo, Thales, BAE Systems y Saab, en las que se ha evaporado en una sola semana más de 29.000 millones de euros de capitalización, según los datos bursátiles de la última semana analizados por El Independiente.
El golpe llega pese al crecimiento de la compañía, que ha elevado sus ventas un 38% en los nueve primeros meses del año, hasta los 8.376 millones de euros. Sin embargo, los retrasos en varios programas militares, especialmente en el vehículo blindado Boxer y en la entrega de munición de artillería, han obligado al grupo a reducir por segunda vez sus objetivos de facturación. Rheinmetall espera ahora ingresar 13.200 millones en 2026, frente a los entre 13.700 y 14.200 millones que había previsto. Así, el nuevo revés ha puesto en cuestión las expectativas de crecimiento de una industria que parecía no tener techo.
En el caso de España, Indra, donde el Estado tiene un 28% de propiedad a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), la compañía ha sufrido en la última semana un revés del 11,6% después de perder más de 1.200 millones de capitalización en solo una semana bursátil. De hecho, la cotizada española alcanzó máximos el pasado jueves 29 de octubre cuando llegó a valer 65,40 euros. Esta semana la acción cerró en 56,8 euros.
En el caso de otras gigantes armeras europeas, al ser empresas más grandes el golpe de capitalización fue más elevado, aunque en términos porcentuales fue más leve. Por ejemplo, Leonardo, empresa italiana que forma parte del consorcio que creará el caza de sexta generación GCAP con Reino Unido y Japón, perdió 2.000 millones de euros en capitalización. Es decir, una caída del 6%.
En otras compañías de armas europeas el golpe fue mayor. En el caso de la francesa Thales, el grupo perdió más de 3.300 millones de capitalización con un recorte del 5,5% en la valorización de su acción. La sueca Saab, la compañía con la que España y Alemania se están acercando para construir el caza de sexta generación tras el fracaso del FCAS, perdió 3.600 millones de euros (-9,3%). Pero el gran golpe se la llevó BAE Systems, la compañía británica que participa en el GCAP junto a Mitsubishi Industries y Leonardo. Esta gigante de las armas perdió casi 10.000 millones de capitalización en una sola semana (-10,2%).
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