Managora es una plataforma española de servicios jurídicos y administrativos formada por dos despachos independientes que trabajan juntos: una gestoría online, abierta las veinticuatro horas, que presenta trámites ante la Administración con precio cerrado y sin cuota mensual, y un despacho de abogados que lleva casos con presupuesto cerrado tras una consulta que después se descuenta. Opera en toda España, en español y en inglés.
La distinción parece un matiz y no lo es. Un trámite tiene un impreso, un organismo y un plazo, y por eso puede tener precio de lista. Un caso tiene un adversario, una prueba y una estrategia, y por eso se presupuesta uno a uno. Managora no mezcla las dos lógicas: cada mitad tiene su equipo, su forma de trabajar y su forma de cobrar.
¿Qué trámites cubre la gestoría online?
La gestoría online de Managora cobra por trámite, no por cuota: cada servicio tiene su precio publicado en la ficha, con el IVA incluido. Son 536 servicios repartidos en trece áreas, y para quien lleva un negocio hay además un plan mensual de gestión fiscal y administrativa. Entre los más solicitados están la primera TIE, el empadronamiento, el alta de autónomo, la constitución de una SL, el Ingreso Mínimo Vital y la ayuda del Programa Auto+:
- Extranjería y nacionalidad: primera TIE tras el visado, renovar la TIE, arraigo social y familiar, reagrupación familiar, NIE y nacionalidad española por residencia.
- Autónomo y empresa: alta de autónomo en Hacienda y en el RETA, constitución de una sociedad limitada, baja, declaraciones censales y modelos trimestrales, y el plan mensual para autónomos y pymes.
- Seguridad Social y empleo: informe de vida laboral, bases de cotización, certificados de la Tesorería General de la Seguridad Social, Ingreso Mínimo Vital ante el INSS y prestación por desempleo ante el SEPE.
- Trabajo y despidos: reclamar el finiquito, la indemnización por despido y la papeleta de conciliación ante el SMAC.
- Justicia, familia y certificados: empadronamiento, certificados de nacimiento, matrimonio y defunción, últimas voluntades, antecedentes penales e impuesto de sucesiones y donaciones.
- Tráfico y vehículos: recurrir una multa de la DGT, notificar la venta de un coche, transferencia de vehículo, duplicado del permiso y la ayuda del Programa Auto+ para comprar un coche eléctrico.
- Banca y finanzas: reclamar comisiones, gastos de hipoteca y tarjetas revolving ante la entidad y ante el Banco de España.
- Inversiones y mercados: reclamar a un bróker, un banco o una gestora ante la CNMV por productos mal vendidos o comisiones indebidas.
- Seguros: reclamar a la aseguradora un siniestro no pagado o infravalorado, y ante la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones si no responde.
- Luz y gas: reclamar la factura de la luz, cambiar de comercializadora y solicitar el bono social eléctrico.
- Telefonía e internet: dar de baja el contrato del móvil o de internet, reclamar una portabilidad o una factura ante la operadora y ante la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones.
- Vuelos y viajes: reclamar un vuelo cancelado o con retraso y el equipaje perdido, ante la aerolínea y ante AESA.
- Privacidad y datos personales: derecho al olvido, salir de un fichero de morosos, videovigilancia y reclamaciones ante la Agencia Española de Protección de Datos.
El recorrido son cuatro pasos. Uno: el cliente responde un chat guiado de unos minutos en el que solo se le pregunta lo que su trámite necesita. Dos: paga el precio que ya ha visto. Tres: firma en pantalla un mandato que autoriza a la gestoría a actuar en su nombre. Cuatro: el expediente se prepara, se presenta ante el organismo competente y los documentos oficiales le llegan por correo electrónico. No hay cita previa, no hay oficina y no hay horario.
¿Cuándo hace falta el despacho de abogados y no la gestoría?
Cuando el asunto ya no es un impreso sino un conflicto: una denegación que hay que recurrir, una deuda que hay que cobrar, una herencia que alguien discute. Ahí entra el despacho de abogados, que no hace trámites: lleva casos, con un abogado colegiado que dirige y firma el asunto de principio a fin. Son catorce áreas de práctica, para toda España:
- Mercantil y societario, con abogado mercantilista: conflictos entre socios, impugnación de acuerdos, cese de administradores y contratación mercantil.
- Fiscal y tributario, con abogado fiscalista: recursos contra liquidaciones y sanciones de Hacienda, reclamación económico-administrativa ante el TEAR y defensa en comprobaciones e inspecciones.
- Laboral, con abogado laboralista: despido, salarios impagados, papeleta de conciliación, denuncia ante la Inspección de Trabajo y reclamaciones al INSS y al SEPE.
- Herencias y sucesiones: aceptación y reparto, impugnación de testamento, renuncia y herencias con bienes en el extranjero.
- Familia: liquidación de gananciales, capitulaciones matrimoniales y procedimientos ante el juzgado de familia.
- Inmobiliario y arrendamientos: compraventa e inscripción en el Registro de la Propiedad, contratos de alquiler y defensa del arrendador frente al impago.
- Concursal y Ley de Segunda Oportunidad: concurso de acreedores de la empresa y cancelación de deudas del particular y del autónomo.
- Propiedad intelectual e industrial: registrar una marca en España y en la Unión Europea, ante la OEPM y la EUIPO, con sus oposiciones y renovaciones.
- Protección de datos y derecho digital: adaptación al Reglamento General de Protección de Datos y defensa ante sanciones de la AEPD.
- Público y administrativo, con abogado administrativista: recurso de alzada y de reposición, sanciones y responsabilidad patrimonial de la Administración.
- Bancario y financiero: tarjetas revolving, gastos de hipoteca y cláusulas abusivas, ante el banco, el Banco de España y la CNMV.
- Consumo: reclamaciones a aseguradoras, aerolíneas, operadoras y comercializadoras cuando la vía administrativa no ha bastado.
- Recobro de impagados: reclamación extrajudicial y procedimiento monitorio.
- Extranjería y nacionalidad, con abogado de extranjería: recurso contra la denegación de un arraigo, una residencia o la nacionalidad, y defensa ante un expediente de expulsión.
El precio aquí funciona al revés que en la gestoría. Se empieza por una consulta, que se cobra: cien euros por media hora o doscientos por una hora, a elegir. Si el cliente contrata, se descuenta íntegra del encargo. De esa consulta sale un presupuesto cerrado del caso, que se ve antes de pagar nada más. Y si el asunto exige procurador o una vista, se dice antes de cobrar, no después.
Por qué dos despachos y no uno
Porque los problemas no vienen clasificados. Una solicitud de residencia denegada deja de ser un trámite el día que hay que recurrirla. Un despido empieza en un certificado de empresa y sigue en una papeleta de conciliación. Una herencia arranca pidiendo el certificado de últimas voluntades y se complica cuando un heredero no firma. Tener las dos mitades en la misma casa evita lo que más cansa al cliente: contar su historia dos veces y empezar de cero con otro despacho justo cuando el asunto se pone serio.
La gestoría presenta el trámite. El despacho lleva el caso entero. Y se entra por la misma puerta para las dos cosas.
Managora es la marca de Managora Gestion SL, con sede en Madrid. Opera en toda España a través de managora.net, en español y en inglés, y la plataforma está abierta las veinticuatro horas.