El maquinista de un tren falleció en la noche de este lunes después de que un muro de contención se derrumbara y cayera sobre un convoy de la línea R4 de Cercanías, entre Gelida y Sant Sadurní d'Anoia (Barcelona). El accidente se ha saldado además con cuatro heridos graves y otras 33 personas que han requerido atención sanitaria.

El responsable de la intervención de los Bomberos de la Generalitat, Claudi Gallardo, explicó a los medios de comunicación que el desprendimiento se produjo en torno a las 21:00 horas y que, según las primeras hipótesis, puede estar relacionado con las lluvias registradas en los últimos días en Cataluña.

El muro se precipitó sobre el primer vagón del tren, que resultó seriamente deformado por el impacto. En ese coche se encontraba la mayoría de los pasajeros que han resultado afectados por el siniestro. En total, 37 viajeros fueron asistidos por los equipos de emergencias médicas, de los cuales cuatro tuvieron que ser trasladados en estado grave a distintos centros hospitalarios.

El Sistema de Emergencias Médicas (SEM) desplegó hasta 20 ambulancias en la zona y evacuó a los heridos a los hospitales Moisès Broggi, Bellvitge y Vilafranca. El tren siniestrado, perteneciente a la línea R4, había salido de Sant Vicenç de Calders con destino a Barcelona.

Los Bomberos de la Generalitat movilizaron 75 efectivos y 35 dotaciones, evacuaron a la totalidad de los pasajeros y lograron liberar a una persona que había quedado atrapada en el interior del vagón afectado.

Previamente, Adif informó de otra incidencia menos grave provocada por "la salida de un eje de un tren" en la línea R1 de Rodalies entre Maçanet-Massanes y Tordera, también en Barcelona. Este incidente provocó que se interrumpa la circulación. La salida del eje ha sido debido al arrollamiento de una roca desprendida por el temporal. En el tren viajaban diez pasajeros y no se registró ningún herido.